El gobernador Ron DeSantis dijo este jueves que en Florida no se harán ni requerirán pasaportes de vacunación del covid-19, como, según él, lo contemplan hacer otros estados del país.
Florida no requerirá pasaportes de vacunación, dice el gobernador Ron DeSantis
El gobernador señaló que en Florida no se pedirán pasaportes ni certificados de vacunación por el coronavirus, como contemplan hacerlo otros estados para que las personas puedan ingresar, por ejemplo, a eventos deportivos. DeSantis dijo que las empresas privadas tampoco deben pedirlo.
Según DeSantis, las personas deben vacunarse en Florida, si quieren, y se les entregará un certificado de vacunación, pero de ninguna manera el estado pedirá prueba de que alguien se ha puesto la vacuna contra el coronavirus, y dijo que piensa que las empresas privadas tampoco deben hacerlo.
“Empezar a tomar la ruta de pedir pasaportes de vacunación, con estados diciendo que para ir a un evento deportivo tienes que mostrar prueba de vacunación. Yo pienso que si alguien quiere ir a un evento vaya, y si no quiere ir, no vaya, pero pedir que la gente muestre la prueba no es la forma de regresar a la normalidad”, dijo DeSantis.
De acuerdo con la agencia de noticias AP, en los últimos días algunas aerolíneas y otras empresas de viajes han apoyado la idea de implementar pasaportes de vacunación del covid-19, como una forma de darle un impulso a la industria, que ha sido una de las más afectadas por la pandemia. Se ha dicho que la Unión Europea podría tomar esta medida para la próxima temporada de vacaciones, en el verano.
Empresas de tecnología ya estarían, en asocio con la industria de viajes y turismo, probando varias versiones de estos pasaportes, que también pueden ser llamados certificados de salud o pases de viaje.
Sin embargo, una de las cuestiones que quedan sin resolver con este sistema, es que todavía no se ha comprobado que las personas vacunadas, aunque no corren el riesgo de enfermarse de gravedad, no puedan contagiar el virus.
Además, otra crítica radica en que esto beneficiaría a las personas de los países más ricos que avanzan a mayor velocidad en su programa de vacunación.










