null: nullpx
Cargando Video...

Ringo Capítulo 26

Univision3 Ene 2020 – 12:00 AM EST

Comparte

ringo: a ver, eso.

diego: ¡julia!

¿qué hacen encerrados aquí, eh?

julia: ey, diego, bájale a tu

tono que no estamos encerrados.

ringo solo vino a que le curara

la mano.

diego: ¿qué tienes que andarle

pidiendo a mi mujer que te vea,

eh?

para eso están los médicos

de la asociación.

diego: ya me revisaron

en la arena, pero ya no

cuento con ese servicio.

julia: ringo, ¿podrías dejarnos

solos, por favor?

ringo: julia, ¿segura que vas

a estar bien?

diego: ¿qué? ¿también la quieres

defender de su propio marido?

ringo: si hiciera falta, sí.

con permiso.

diego: si pudiera, mataba

al muy imbécil.

estoy harto de que no le pongas

un límite.

julia: no tengo por qué,

de ringo no he recibido

más que cosas buenas.

¿por qué estás tan alterado?

¿te pasó algo?

diego: no, no me había pasado

nada hasta que los vi juntos.

¿te parece poco? ¿crees que

debí haber entrado

aplaudiéndoles o qué?

julia: a ver, ya, diego,

por favor, no te pongas

en ese plan, bájale.

diego: ¿en qué plan quieres

que esté?

si estoy viendo cómo te seduce

el empleado de seguridad, ¿cómo

quieres que me ponga?

julia: ya, diego, por favor.

diego: no quiero seguir

con esta discusión, no aquí.

te espero en la casa, julia.

julia: [suspira]

carrizo: espera, espera,

¿por qué no me das tu teléfono?

rafael: no pierdes el tiempo,

carrizo.

tu agua.

>> ya se me quitó la sed, ahí

nos vemos.

carrizo: ni modo, mi chavo.

te mandó a volar.

¿qué onda con ustedes?

¿siempre quedan segundones

en todo?

rafael: mira quién lo dice,

¿por qué no me enseñas eso

de ser mandadero?

o mejor dicho achichincle.

porque eso es lo que eres

para el turco, su achichincle.

carrizo: ¿y tú qué? no eres

más que el costal del delta,

no das para más.

turco: ¿dónde te metes, carrizo?

vámonos.

rafael: órale, a cumplir, si

quieres te presto papel y lápiz

para que tomes dictado.

carrizo: esto no se acaba aquí,

imbécil.

turco: ¡vámonos!

carrizo: voy.

rafael: [ríe]

carrizo: oye, ¿qué pasó?

tranquilo.

¿por qué lo tiras?

turco: va a llegar el día

en que todos en el delta

me besen los pies.

rosa: ya tengo nuevo trabajo.

voy a trabajar aquí

en la cafetería, don oso

me acaba de contratar, ¿cómo ve?

julia: oye, qué gusto.

me alegra muchísimo,

felicidades.

¿y cuándo empiezas?

rosa: nomás que renuncie

a la fábrica, yo creo que puede

ser hoy mismo, ¿eh?

julia: me alegro mucho, ahora

sí nos vas a poder echar la

mano para denunciar a llorente.

rosa: pero ¿cómo quieren

que les ayude si ya no voy

a trabajar ahí?

julia: eva y yo tenemos un plan.

y tiene que ser antes de que

renuncies, o sea, esta noche.

julia: ¿qué plan?

pensamos que la única manera

de hacernos de alguna prueba

es tomando muestras con nuestras

propias manos.

rosa: ¿ustedes?

pero ¿cómo le piensan hacer?

julia: entrando a la fábrica.

y eso es lo que tú nos vas

a ayudar.

rosa: ¿esta noche?

julia: sí, hoy mismo, no hay más

tiempo.

vamos a mi consultorio

y de una vez llamamos a eva,

¿sí?

oso: ¿qué pasa?

guachín: se trata de rosa.

la escuché hablando

con la doctora, quiere que rosa

la ayude a entrar en la fábrica

de llorente esta noche

para buscar pruebas.

oso: ¿estás seguro?

guachín: sí, le digo

que las escuché hablando.

eva: ya estoy aquí.

¿qué es eso tan importante que

no podías decirme por teléfono?

julia: que rosa ya tiene trabajo

en la cafetería.

eva: felicidades, rosa.

julia: podemos echar a andar

nuestro plan, tiene que ser esta

misma noche.

eva: sí, me parece muy bien,

entre más pronto, mejor.

julia: ya le expliqué a rosa

de lo que se trata.

rosa: y no crea que no me muero

de nervios, pero acepté.

julia: vamos a darle, hay mucho

que planear si queremos entrar

esta misma noche a la fábrica.

guachín: si las cachan, se van

a meter en una broncota, ¿eh?

ya ve lo que dicen de ese tipo,

que es un gánster.

oso: tenemos que encontrar

la forma de detenerlas, pero--

oso: ¿y si encerramos a rosa

en los vestidores?

ya ve que siempre se mete

por sus cosas antes de irse

a la fábrica.

oso: no, no, ¿cómo se te ocurre?

no, se pondría furiosa, vamos a

pensar otra cosa.

rosa: pues, aquí está.

eva: lo ideal sería que

entráramos aquí como si

trabajáramos en el turno

de la noche.

rosa: ¿cómo? si usamos

uniformes, las van a cachar.

julia: ¿tú nos puedes conseguir

dos uniformes?

rosa: es que tendría que meterme

a los vestidores para sacarlos.

y si me cachan, capaz

que me acusan de robo.

ya ve que no, no crean

que se me olvida que me echaron

un coche encima.

julia: ese coche iba contra mí,

pero si te cachan, les dices que

los ibas a lavar y desistimos

del plan, ni modo.

pero bueno, esperemos que no,

tenemos que arriesgarnos.

[celular]

rosa: ¿bueno? ¿don oso?

oso: sí, rosa, soy yo, quería

preguntarte si nos podíamos

ver esta noche, tengo varias

cosas que hablar contigo,

es en relación al trabajo

que te ofrecí.

rosa: no puedo, don oso, esta

noche no puedo porque tengo

trabajo en la fábrica.

oso: ¿y no puedes faltar?

al cabo ya vas a renunciar.

rosa: no, no puedo, de verdad.

oso: si quieres te paso a buscar

a la pensión y te acompaño

a la fábrica, en el camino

podemos platicar.

rosa: no, no insista, no puedo.

mejor mañana lo busco y, mire,

discúlpeme, pero tengo

que colgar, ¿eh?

oso: rosa, ¿qué pasa?

te noto muy nerviosa.

rosa: no, nada, estoy bien.

hasta luego, don oso.

guachín: ¿qué pasó?

¿qué le dijo?

oso: que no puede verme esta

noche.

y si no, este mal debe ser

por lo que dices.

se van a meter a la fábrica

de llorente.

guachín: ¿y ahora? ¿qué hacemos?

oso: vamos a seguir a rosa.

si las cosas se ponen difíciles,

vamos a tener que intervenir,

no podemos permitir

que se arriesgue.

manuel: finalmente, pude

conseguir que le hicieran

válidos sus años de servicio

como maestra, va a empezar a

recibir su pensión regularmente

a partir del mes próximo.

>> ay, no sabe cómo

se lo agradezco, licenciado.

mis hijas y yo vimos la pelea

por televisión, qué pelea.

y eso que a mí no me gusta

el box, desde que empezó

hasta que terminó, ay, me tuvo

con los nervios de punta.

la verdad es que ringo merecía

ganar, ese réferi

es un tramposo.

manuel: ¿qué le digo?

todos estamos muy indignados

y lo peor es que no se puede

hacer nada.

>> pero qué guapo es ringo,

¿verdad?

dígale que cuando quiera darse

una vuelta por aquí le damos

un servicio de cortesía.

¿y va a ir por la revancha?

manuel: eso espero, él se merece

ese cinturón.

>> sí, si es así, avíseme

con tiempo, por favor.

ahora sí quiero ser su promotora

de verdad, ay, si viera lo bien

que nos ha ido, hemos recibido

muchísimos clientes nuevos.

desde que nos anunciamos

en la pelea y todo gracias

a usted.

manuel: no, no, ¿qué agradece?

al contrario, fue usted muy

gentil al prestar su nombre.

>> con permiso.

>> pase.

manuel: ¿tiene problemas

de plomería?

>> no, ¿por qué lo dice?

manuel: por esa persona que

acaba de salir.

>> ah, él no es plomero,

es un cliente.

un tipo raro, no crea

que me agrada mucho, pero es muy

asiduo y paga muy bien.

se dedica a las peleas

clandestinas.

manuel: ah, ¿sí?

>> ajá.

manuel: hasta pronto, maestra,

y muchas gracias otra vez.

>> hasta la vista y ya sabe,

para la pelea de la revancha,

cuenta conmigo.

manuel: gracias, con permiso.

diego: si viera que no tengo

ganas de llegar a la casa.

sandra: ¿por qué? si está recién

casado.

diego: los problemas nunca

faltan, buenas noches, descansa,

sandra.

sandra: buenas noches,

con permiso.

guadalupe: ¿puedo pasar?

diego: ¿guadalupe?

[ríe]

no te esperaba.

guadalupe: quise caerte

de sorpresa, ¿hice mal?

diego: no, no, para nada, me da

mucho gusto verte.

guadalupe: tengo algo que

decirte en relación a tu casa.

estuve haciendo una relación

de lo que podemos recuperar

y--

diego: mira, mira, perdóname,

pero no tengo ganas de hablar

de eso, por favor.

¿quieres una cerveza?

guadalupe: por supuesto.

guadalupe: ¿y por qué no quieres

hablar de tu casa?

diego: pues, porque ahora que

te veo se me ocurren otras cosas

mejores que pensar.

guadalupe: ¿será que estamos

pensando en lo mismo?

diego: a ver, dime tú.

[ríe]

iván: me gustaría que

me volviera a explicar lo que me

dijo sobre eso de la piromanía

de brenda, por favor.

leticia: después de lo que usted

me contó de su infancia, lo que

puedo asegurarle es que brenda

tiene una gran tendencia

a la piromanía.

iván: ¿y me podría explicar cómo

funciona eso de la piromanía

con más detalle?

leticia: claro, es una

alteración mental que lleva

a las personas a obsesionarse

por el fuego, estas personas se

sienten muy atraídas a provocar

incendios y a propagarlos.

se trata de un impulso que no

pueden controlar.

iván: ¿y se puede curar?

leticia: la única manera

de tratarlo es fomentando

el autocontrol y en el caso de

brenda tiene que ser como parte

integral del tratamiento que

lleva, porque además

es maniacodepresiva.

iván: no quiero internarla, no

la quiero ver

en un psiquiátrico, es mi hija.

leticia: lo entiendo, pero por

eso es muy importante que no

deje su tratamiento y para eso

necesita la ayuda de toda su

familia. lo primero que hay que

hacer es asumir el problema,

estar al pendiente de que se

tome sus medicamentos y que no

falte a sus sesiones de terapia.

de no ser así, las consecuencias

sí pueden ser muy graves.

brenda: ¿tú qué haces aquí?

iván: no seas grosera.

vino porque--

leticia: porque has estado

faltando a tus sesiones, brenda,

y estaba preocupada por ti.

brenda: ¿o sea que me vas

a estar persiguiendo?

¿de qué se trata?

ni que estuviera

en un tratamiento psiquiátrico.

¿sabes por qué falté?

porque estoy harta de hablarte

de mi vida, prefiero vivirla.

iván: ya cálmate.

esa no es forma de hablarle

a tu terapeuta.

leticia: no, no se preocupe,

brenda tiene razón, yo debí

de haber avisado antes de venir.

nos vemos la semana que viene,

¿te parece?

brenda: no sé, si estoy de humor

puede que sí.

pero sí, te advierto, me choca

que me persigan.

tú me das un servicio y yo pago

por él, es como por ejemplo,

con mi masajista, a veces quiero

un masaje, a veces no.

iván: ¡brenda!

leticia: mejor hablamos en otro

momento.

buenas noches.

iván: buenas noches.

¿por qué eres tan maleducada?

brenda: porque me choca que

leticia me quiera controlar.

la que debería ir al psiquiatra

es ella, ¿eh?

me persigue tanto, parece

que está enamorada de mí.

iván: ¿qué dices?

brenda: pregúntale, por favor,

si va a casa de otros pacientes

sin que la llamen.

vas a ver que solo lo hace

conmigo.

ay, ya, pa, cambia tu carita,

mira, te ves tan mal así todo

serio, preocupado, ¿o qué?

¿está pasando algo que yo no

sepa?

iván: [carraspea]

estoy preocupado por la casa

de diego y de julia, porque no

me puedo quitar de la cabeza que

alguien intencionalmente la haya

prendido fuego.

brenda: ¿y se ha sabido algo?

iván: no, pero siguen

investigando.

brenda: mira, bien por ellos.

me voy a mi cuarto.

[música]

[buzón de voz] deje su mensaje.

manuel: alejo, soy yo,

me gustaría hablar contigo,

espero verte en la casa.

[suspira]

[bullicio]

>> ¿listo? si ganas, don carmelo

le va a meter billete

a tus siguientes peleas.

te conviene quedar bien

con el viejo, ¿eh?

venga, todo.

réferi: ¡arriba ese ánimo,

señores! viene la primera pelea

de la noche, cierren

sus apuestas.

tenemos un debutante

que viene dispuesto a ganar.

recibamos con un fuerte aplauso

al dum-dum.

[aplausos]

alejo: qué apodo tan absurdo

me pusiste.

>> ay, ya no la hagas de tos,

órale, vamos.

a darle, papá.

réferi: y ahora, alguien muy

conocido por todos nosotros,

que en sus últimos asaltos

ha desaparecido

a sus contrincantes y por eso

le dicen el magia negra.

[aplausos]

vamos, al centro, señores.

tres asaltos de cinco minutos,

ya conocen las reglas, que gane

el mejor.

>> vamos, alejo.

venga, alejito, ¿eh?

todo, papá, dale todo.

[aplausos]

vamos, venga.

rosa: por poco me cachan,

pero la libré, ¿eh?

julia: gracias.

rosa: tengo que regresar.

eva: ahorita nos vemos.

oso: esto no me gusta nada.

[bullicio]

réferi: ¡pelea! ¿no sabes

a dónde te metiste?

¡pelea!

julia: ahora es cuando vamos.

buenas.

rosa: ¡ay, ay!

ramiro: ay, ¿qué pasó, rosi?

anda muy distraída hoy.

rosa: gracias, don ramiro,

no se preocupe, de verdad.

es que yo no sé por qué ando tan

torpe, de verdad.

ramiro: ay, rosita, rosita.

ahorita nos vemos.

rosa: sí.

[silba]

[silba]

ándele, ya, córranle, hagan

lo que tengan que hacer

rapidito, que me muero

de los nervios.

órale, para allá, órale.

guachín: ¿qué vamos a hacer, eh?

si las cachan, se van a meter

en un broncón.

oso: no se me ocurre nada.

guachín: oiga, ¿y si tocamos

la puerta y le decimos al guarda

que venimos a buscar a rosa, que

es su hija?

oso: qué gracioso, ¿eh?

¿y cuándo salga, qué?

ella no tiene ningún problema,

trabaja en la fábrica.

el riesgo lo tienen eva y julia,

si las descubren quién sabe cómo

les vaya.

guachín: les van a preguntar

de dónde sacaron el uniforme y

van a echar por delante a rosa.

es que yo pensé que usted ya

tenía un plan.

oso: estoy pensando y tú

deberías hacer lo mismo, ¿eh?

vamos.

guachín: ya sé, márquele

a la doctora o a eva y dígale

que la están regando.

oso: si serás tarugo, si

las llamo las van a descubrir

cuando suene el celular.

no hay de otra, vamos a tener

que entrar.

guachín: ¿cómo le vamos a hacer,

eh?

ahí está el guardia.

oso: no sé, no sé.

guachín: pues, mire,

por la parte de atrás

hay una barda, por ahí

la podemos saltar.

oso: ¿saltar?

guachín: sí, ¿o qué? no me diga

que no puede, le está pegando

la vejez.

[ríe]

oso: mira, mira, sácate, anda,

te voy a demostrar de lo que soy

capaz.

¿de qué altura es el muro? dime.

¿por aquí es por donde tenemos

que saltar?

guachín: ¿qué? no me diga

que le va a sacar.

oso: no, para nada.

guachín: ándele, trépese,

¿o qué? ¿no puede?

oso: claro que puedo, ayúdame,

ven, vamos.

a ver.

no, el otro pie, a ver, a ver.

aguanta, aguanta.

[gruñe]

empújame.

guachín: ahí voy.

oso: espérate, espérate.

empújame.

empújame.

[gime]

[música]

>> ¿qué pasa contigo?

creí que eras bueno para trompo,

échale ganas.

si no, no te van a volver

a programar y entonces sí,

a ver cómo le vas a pagar

a don carmelo, ¿eh?

réferi: al centro, señores,

peleen.

>> todo, alejo.

venga, muy buena, alejo.

todo, papá.

todo.

rosa: ¿ya?

eva: ya casi.

rosa: ahí viene don ramiro,

disimulen, hagan algo.

ramiro: ¿qué pasó, rosita?

rosa: todo bien, don ramiro, sí.

ramiro: todo bien y mejor aún

cuando tus ojitos me sonríen,

porque acuérdate que ojos que no

ven, corazón que no siente.

rosa: ay, don ramiro.

yo no sabía que hablaba usted

tan bonito, así como los poetas.

galán y poeta, ¿quién lo dijera,

eh?

sí.

ramiro: qué rico hueles.

rosa: ay, gracias.

guachín: ¿y ahora qué?

oso: primero hay que

encontrarlas, luego ya veremos.

guachín: ¿qué? ¿qué pasó?

se me acaba de ocurrir algo.

vamos a hacer que las empleadas

salgan de la fábrica.

¿traes cerillos?

guachín: nomás traigo

encendedor.

¿qué va a hacer, eh?

oso: dame, dame.

>> ey, ¿ustedes qué hacen, eh?

[alarma]

rosa: ¿qué está pasando?

¿qué es eso?

ramiro: hay que evacuar,

hay que evacuar rápido,

vámonos, rápido, ordenadas.

vámonos, hay que evacuar.

rosa: vámonos, vámonos.

ramiro: rápido.

julia: a ver, esperen, ¿seguras

que es la alarma contra

incendios?

no veo humo ni huele a quemado.

eva: ¿y si la activaron porque

supieron que entramos?

rosa: ¿ya tienen la muestra?

julia: sí, sí, ya.

rosa: pues, aprovechen

este relajo para irse y que

nadie se dé cuenta.

todas: [gritan]

rosa: ¿qué hacen aquí?

oso: vinimos por ustedes.

>> esos dos, son ellos.

guachín: órale.

>> deténganse.

[gritos]

oso: nosotros activamos

la alarma contra incendios

para salvarlas.

rosa: a ver, ¿salvarnos de qué?

guachín: ay, mi rosi, no pidas

explicaciones.

rosa: ¿qué tontería hicieron?

guachín: lo que dijo el oso,

activamos la alarma contra

incendios para que salieran

de aquí.

estaban en peligro, mi rosi.

rosa: ¿peligro de qué, guachín?

por dios.

guachín: es que las iban

a agarrar infraganti.

julia: no, no nos iban

a agarrar.

ahora sí nos pueden cachar

por su culpa.

eva: ¿y cómo se enteraron

que estábamos aquí?

guachín: no tiene por qué

enojarse, ¿eh?

vinimos a protegerlas.

rosa: no inventes, guachín,

¿protegernos de qué, por dios?

oso: basta de discusión, tenemos

que salir de aquí.

por favor, tenemos que salir

de aquí.

guachín: ¿para qué?

¿para que nos agarren?

oso: abran la puerta, abran

la puerta, me falta el aire,

me falta--

tenemos que salir, me va a dar

un infarto.

guachín: se aguanta.

julia: ¿eres claustrofóbico?

oso: sí, sí.

no, no, déjenme salir, déjenme

salir, ¡no me grites!

todos: ¡no, no, no!

réferi: ya, ya.

el ganador, dum-dum.

carmelo: este tipo nos puede

hacer ganar mucho dinero.

así que hay que presionarlo para

que siga peleando, ¿entendido?

>> yo me encargo, don carmelo.

no se preocupe.

[ríe]

>> ¿qué le pasa, don manuel?

lo veo preocupado.

manuel: lo estoy, me preocupa

alejo, últimamente está

distante, de mal humor.

>> igual y trae problemas

con brenda.

manuel: no, no creo que sea

por eso.

la chiflada de mi sobrina

lo tiene encantado.

hay algo más.

el otro día me mintió cuando

llegué a su departamento, estaba

con un hombre, me dijo que era

el plomero.

me acabo de enterar que el tipo

ese se dedica a las peleas

clandestinas.

>> no me diga que alejo

anda metido en eso.

manuel: no lo sé, pero eso me

está dando vueltas en la cabeza.

además, me encontré

una credencial de un club de box

y cuando le pregunté me dijo

que era una credencial vieja.

pero estaba vigente.

[celular]

buenas noches, mirta.

ay, no puede ser.

voy para allá de inmediato.

>> ¿qué pasó?

manuel: eva está detenida

en la delegación.

ringo: te quedó muy rica

la pasta, ma.

teresa: le puse todo lo que

encontré en el refrigerador.

ringo: está buenísima, ¿eh?

me dijo el oso que va

a contratar a rosa para que

trabaje contigo en la cafetería.

teresa: ¿y eso por qué?

ringo: está preocupado por ella,

no le gusta que trabaje de noche

y más con lo que julia

le ha dicho de la fábrica.

que los químicos que usan,

que son tóxicos y esas cosas.

teresa: ah, pues, qué buena

noticia, porque rosa es bien

chambeadora.

además de todo, me cae muy bien.

ringo: sabía que te ibas

a alegrar, mamá.

teresa: [ríe]

eso tengo que agradecérselo

al oso.

oye, pero ¿no lo estará

haciendo porque cree que ya no

doy el ancho, verdad?

ringo: no, no, para nada.

te digo que lo hace para ayudar

a rosa.

teresa: ah, qué bueno, porque si

es por mí no lo acepto, ¿eh?

todos están con eso de que estoy

enferma y no es verdad.

estaré vieja, pero todavía tengo

cuerda para muchos años.

¿cuántos quisieron estar tan

bien como yo a mi edad?

ringo: eso que ni qué.

eres un roble, mamá, bueno,

además de guapa, entrona,

platicadora, pero eso sí,

muy regañona.

teresa: te podrías haber

guardado lo de regañona.

ringo: no, no digo más

que la verdad.

eres la mamá más linda de todas.

teresa: déjame.

lambiscón, ya.

[celular]

ringo: bueno.

sí, soy yo.

no lo puedo creer, voy para

allá, señorita, qué bueno

que me avisó, muchas gracias.

teresa: ¿qué pasó? ¿dónde vas?

ringo: a la delegación, el oso,

rosa y guachín están detenidos.

¿quién sabe en qué lío

se metieron, mamá?

teresa: deja que te acompaño.

ringo: las llaves, mamá.

teresa: ya, ya.

aquí están, vamos.

ay, dios.

[música]

[música]

>> muy bien, alejo, tienes

agallas.

al principio pensé que te iban

a dar con todo, ¿eh?

pero sacaste la casta.

alejo: dos peleas más y estamos

a mano.

>> no me digas que no te gustó.

toma.

aposté por ti, es parte de

mis ganancias, me diste a ganar

muy bien.

vete a descansar, yo te aviso

cuándo es tu próxima pelea, ¿va?

diego: vamos a brindar por todas

mis desgracias.

guadalupe: ¿qué desgracias?

yo no veo más que un hombre

irresistible, me derrite de solo

mirarlo.

[ríe]

diego: es que tú me quieres, en

cambio julia, esa es una infeliz

que se pasa restregándome

en la cara al imbécil de ringo.

guadalupe: ya no bebas, ya fue

suficiente.

diego: ¿sabes qué? si no bebo,

lo mato.

voy y lo mato.

guadalupe: ya bájale, mejor

vamos a mi departamento.

diego: sí, mejor vamos a tu

casa, porque yo ni casa tengo.

guadalupe: pues, sí, me la quemó

la loca de brenda.

la voy a refundir

en el manicomio.

guadalupe: ¿y por qué no mejor

en la cárcel?

diego: no es mala idea.

que pague la desgraciada.

[celular]

déjame contestar.

guadalupe: ok.

diego: ¿bueno?

iván: tienes tu celular apagado

y yo te ando buscando como loco.

diego: sí, discúlpame,

se me acabó la batería.

iván: julia está detenida.

diego: ¿cómo?

iván: sí, está en la delegación

miguel hidalgo, la sorprendieron

dentro de la fábrica

de llorente.

te veo allá.

diego: julia está presa,

me tengo que ir.

guadalupe: ¿qué?

diego: después te cuento.

guadalupe: ok.

manuel: ¿en qué cabeza cabe irse

a meter a la fábrica

de llorente?

eva: teníamos que recolectar

muestras de los químicos

y el agua contaminada

de la fábrica de llorente.

era nuestra única oportunidad.

julia: es que todo iba muy bien,

hasta que a este

par se le ocurrió seguirnos.

guachín: ah, pues, lo único que

queríamos era ayudarlas.

rosa: ah, pues, valiente ayuda.

mira, gracias a su brillante

idea ahora estamos aquí metidos

todos.

guachín: se iban a meter

en una bronca, no podíamos

dejarlas solas.

eva: ahora estamos metidas

y hasta el fondo.

manuel: oso, ¿en ti no pudo

caber la cordura?

oso: es que me calienta

la cabeza.

guachín: ¿ahora resulta que yo

tengo la culpa?

manuel: voy a ver qué puedo

hacer.

¿se puede?

mirta: sabía que ibas a venir.

qué pena que solo me busques

cuando necesitas de mi ayuda.

manuel: ya estás enterada.

mirta: sí, yo misma levanté

el acta.

manuel: no cometieron ningún

delito grave.

eva y julia llevan tiempo

tratando de encontrar pruebas

en contra de llorente.

y esta era una buena

oportunidad.

sé que no lo hicieron de la

mejor manera, pero tú sabes todo

lo que esa fábrica perjudica.

mirta: lo sé, pero ese no es

el modo.

manuel: ¿les vas a abrir

un proceso?

mirta: ve a pagar la fianza.

manuel: gracias, gracias,

te debo una.

mirta: ¿una?

[ríe]

manuel: [ríe]

rosa: es que de veras no tenían

ningún derecho de seguirnos,

¿eh?

no quiero que se vuelvan a meter

en mis cosas.

ahora por tu culpa tengo

antecedentes penales.

oso: nosotros también.

la señorita se mete en propiedad

privada y ahora resulta

que la culpa es nuestra.

hazme el favor.

ringo: a ver, a ver, yo no

termino de entender,

¿cómo es que todos fueron a dar

a la fábrica de llorente?

rosa: es que la señorita eva

y julia me pidieron que las

ayudara a entrar a la fábrica

para conseguir muestras del agua

y de los químicos que están

contaminando.

entonces, todo hubiera salido

bien si estos dos no hubieran

metido su cucharota, pero

se les ocurrió encender

la alarma de incendios

y los guardias nos descubrieron.

guachín: pero fue idea de él,

¿eh?

a mí ni me embarres.

oso: ¿y de quién fue la idea

de saltarse la reja?

tuya, así que tanto peca

el que mata la vaca

como el que le agarra la pata.

rosa: dios los hace y solos

se juntan.

¿cuánto te debemos de la fianza?

ringo: luego vemos,

no te preocupes.

teresa: bueno, ya, ya, vamos

a descansar, ya.

ringo: rosa, te llevamos

a tu casa.

teresa: ándale.

guachín: si no le hubiera dado

su dichoso ataque

de clorofobia, los guardias

no nos hubieran encontrado, ¿eh?

oso: claustrofobia, estábamos

muy apretados en la cobacha

esa donde nos metimos.

guachín: sí, pero tremendos

gritos que pegaba, ¿eh?

"ay, ya no puedo, ya no aguanto,

siento que me ahogo, me va a dar

un infarto".

[música]

[música]

brenda: ¿ya estás aquí?

yo pensé que te iban a dar

cadena perpetua.

iván: brenda, por favor, ¿eh?

brenda: ay, ya, bueno,

era una broma.

me alegro que estés de vuelta,

hermanita.

¿cómo fue que se te ocurrió

irte a meter a la fábrica

tú sola?

julia: no fui sola, eva y rosa

estaban conmigo.

brenda: la verdad es que

te admiro, qué valiente.

iván: no encuentro nada que

admirar, espero que con esto

se te quiten las ganas de querer

seguir entrometiéndote

con llorente.

julia: una cosa es que nos haya

fallado el plan y otra que vaya

a desistir.

no voy a parar hasta conseguir

que el daño que hace a la gente

salga a la luz.

diego: ya estoy harto de esa

cantaleta, estás obsesionada

con esa fábrica, julia.

iván: diego tiene razón.

julia: ¿les parece una obsesión

intentar que la gente no se siga

enfermando?

se trata de la salud y la vida

de muchas personas.

iván: y meterse en propiedad

privada, lejos de ayudarlas

las desacredita.

el plan no falló por nosotras,

sino por otros.

iván: siempre encuentras

una justificación, el caso

es que no quieres entender

que ese asunto no te compete.

julia: no tengo ganas

de discutir, ya.

iván: jamás me imaginé

que mis hijas me iban

a desilusionar tanto.

brenda: ¿yo qué? yo no he

hecho nada.

julia: yo esperaba apoyo

de tu parte, yo sí estoy

desilusionada.

brenda: me encanta, sí,

me encanta ver cómo se cumplen

mis predicciones.

julia, la mejor de tus hijas,

la talentosa, la inteligente,

ya empezó a chafear.

brenda: en cambio, de mí,

no tienes quejas.

y eso que soy el patito feo

de la familia.

mirta: ay, eva, me extraña

de ti, fue muy arriesgado

lo que hicieron.

eva: lo sé, pero no teníamos

otra alternativa, hemos buscado

quien testifique en contra

de llorente y por una u otra

cosa se arrepienten a última

hora.

nuestra única opción era sacar

esas muestras.

llorente es un corrupto,

es un delincuente.

tenemos que encontrar el modo

de pararlo y todo iba muy bien,

¿eh? hasta que aparecieron

el oso y guachín.

mirta: ese par de idiotas,

¿y qué pretendían?

eva: según ellos, protegernos.

y para eso activaron la alarma

contra incendios.

hazme el favor.

manuel: ay, hija, ¿qué te digo?

mirta: me parece muy loable

lo que tú y julia quieren hacer.

pero todo hay que hacerlo dentro

del marco de la ley.

eva: pues, sí, ya me voy.

nos vemos mañana.

manuel: vete con cuidado, hija.

eva: hasta luego, mirta.

y gracias por todo.

mirta: ¿qué agradeces?

cuídate mucho, ¿sí?

bueno, parece que tú y yo

estamos destinados a estar

juntos solo cuando hay

problemas.

y ya que estamos los dos

solitos, podríamos aprovechar.

manuel: ¿qué me quieres decir?

mirta: que por lo menos

me invites a una copa.

manuel: mirta, yo encantado,

pero si marta se llega

a enterar.

mirta: ay, marta, siempre

marta.

¿hasta cuándo te vas a dar

cuenta que no quiere saber nada

de ti?

en cambio, yo...

ya no te hagas de rogar,

invítame una copa.

manuel: está bien, déjame ver

qué tiene alejo.

julia: me voy a dar

un regaderazo.

diego: no, no, no, espera,

tenemos que hablar.

julia: ay, ya con el regaño

de mi papá tuve suficiente.

ahora tú no, por favor.

mejor explícame por qué traes

aliento alcohólico.

diego: todavía lo preguntas.

en nuestra corta vida de

casados me queda más claro

que no quieres saber nada de mí.

julia: diego, por favor.

diego: no, es que cualquier cosa

es más importante que yo, julia.

tus pacientes, la fábrica,

el hijo de ringo, la mamá

de ringo, el mismo ringo.

¿dónde quedo yo?

dímelo, ¿dónde quedo yo?

julia: tú eres mi esposo.

diego: ¿y de qué me sirve si no

me haces caso de nada?

te pedí que dejes el consultorio

y lo pongas en otro lado

y no me haces caso.

te pedí que dejes de ver

a ringo y a cada rato

te encuentro con él.

¿hasta cuándo crees que puedo

aguantar, julia?

julia: diego, no estás viendo

las cosas como son.

diego: no, las veo más claras

que nunca.

julia,

¿me quieres?

julia: claro que te quiero,

qué pregunta.

diego: entonces, vámonos, estoy

harto de vivir aquí, con iván

dándome órdenes y regañándome

como si fuera mi papá.

y aguantando a la loca

de tu hermana.

¿sabes la clase de persona que

está durmiendo ahí como si nada?

julia: no tienes derecho

a hablar de brenda

con ese desprecio.

ella no te ha hecho nada.

diego: ¿nada?

[ríe]

julia: ¿qué me quieres decir

con tu sarcasmo?

te estoy esperando, diego,

dímelo.

estoy esperando.

¿sabes algo de brenda que yo

no sepa?

diego: lo que te diga no

me lo vas a creer, así es que

por ahora es mejor no decir

nada.

julia: ¿o sea que sí hay algo?

diego: amor, ya no quiero seguir

hablando de brenda.

en este momento lo único

que me importa somos nosotros.

¿por qué me rechazas?

julia: no es eso, es que hueles

a alcohol.

diego: es que ¿qué diablos

te pasa, julia?

eres mi esposa,

¿sabes qué siento?

que estoy frente a una perfecta

desconocida.

hasta a la delegación fuiste

a dar, como una vulgar ladrona.

julia: me voy a bañar.

diego: no, no, no, discúlpame.

julia, discúlpame.

simplemente lo hago

para que reacciones.

julia: tienes razón,

voy a reaccionar, porque no

podemos seguir así.

Cargando Playlist...