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Pasión y Poder Capítulo 77

Univision31 Ene 2020 – 12:00 AM EST

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.

locutor: televisa presenta...

franco: mis contactos

en el grupo montenegro me acaban

de informar que mi madrina

está en la oficina

de arturo montenegro.

eladio: ¿qué dices?

¿estás seguro?

franco: sí.

si quieres, podemos ir

a buscarla ahora mismo.

eladio: no.

ella me dijo que no me puedo

meter en su vida.

franco: yo lo siento, papá.

pero yo creo

que no es lo mismo

que él la busque

a que ella vaya a verlo

a su oficina, ¿no crees?

eladio: ¡cállate!

cállate, cállate.

a ver.

¿cuál es tu intención

al decirme esto?

¿eh?

franco: ya, ya, perdón,

no te vuelvo a comentar nada

de mi madrina.

es que, a ver.

me da coraje, me molesta

verte tan mal mientras ella

está ahí con arturo.

eladio: ¡cállate!

nada puedes decir de ella,

¡nada!

franco: ya, no te vuelvo

a decir nada de ella, ya.

eladio: franco, ven para acá.

sí.

aunque me duela, hiciste bien.

siempre me tienes que decir

lo que está pasando.

consuelo: sí.

gracias.

clara: ¿qué pasó?

consuelo: me dijeron que la

leche se me fue por angustia.

que es psicológico.

y sí, es la angustia

de que erick me quiera

quitar a mi hijo.

clara: ay, ya ves.

ya ves por qué tienes

que estar tranquila, consuelo.

no le hagas caso a erick.

consuelo: ¿te puedes quedar

un ratito a cuidarlo?

clara: sí.

consuelo: voy a salir

un momento, no me tardo.

clara: sí, pero ¿adónde vas?

consuelo: voy a las oficinas

montenegro.

franco: siento mucho

que nuestra relación

ya no sea como antes,

y sobre todo,

porque ahora es cuando

más cerca quiero estar de ti,

papá.

y me duele mucho verte así,

por eso ya tomé una decisión.

eladio: ¿de qué hablas?

franco: si tú no quieres

reconocerme como tu hijo

yo voy a tener que aceptarlo.

pero lo que yo más quiero

es recuperar la relación

que tú y yo teníamos, para mí

eso es lo más importante.

yo crecí con tu apoyo,

y de alguna forma,

siempre me diste tu cariño.

yo no quiero perder nada de eso.

eladio: de ser así,

muchas gracias.

muchas gracias, hijo.

franco: gracias, papá,

yo te quiero mucho.

julia: arturo insiste

en que lo nuestro

puede funcionar.

dice que llegó el momento

de vivir ese amor

que quedó inconcluso

y se está divorciando,

y quiere que yo haga lo mismo.

psicólogo: ¿y tú qué piensas?

julia: yo me siento confundida

porque--porque todo el tiempo

estoy pensando en eladio,

todo el tiempo estoy

pensando en él,

pero no lo puedo perdonar.

por todo lo que hizo.

y arturo es tan seguro

de lo que dice,

de lo que siente,

de todo lo que está haciendo

por mí.

me siento, no sé,

muy confundida,

además, por lo que arturo

me dijo.

me preguntó qué pasaría

si david y regina

no estuvieran de por medio.

psicólogo: ¿y tú qué crees

qué pasaría?

julia: no sé,

yo, todo el tiempo

me pregunté cómo habría sido

mi vida al lado de arturo.

psicólogo: ¿y aún

quieres saberlo?

dime, julia,

¿a lo mejor imaginas

regresar con arturo por arturo

o porque estás enojada

por lo que te hizo eladio?

julia: [suspira]

franco: qué bueno que ya

volviste, david.

en verdad,

espero que estés más tranquilo,

así podemos platicar.

david: la única razón

por la cual voy a cruzar

una maldita palabra contigo,

franco,

es por asuntos de trabajo.

franco: mira, david.

aunque tú lo niegues

y trates de ignorarlo,

yo no quiero broncas contigo.

somos hermanos.

yo, en verdad, no quiero tener

broncas contigo--

david: no me toques,

¡no me toques!

¿no quieres problemas?

por favor,

¿de qué estás hablando?

¿por qué llegaste

e hiciste que me enfrentara

con mi propia madre?

franco: esa no era mi intención.

lo que yo quería

es que tú entendieras

a nuestro padre.

david: [ríe]

franco: a ver, david,

piénsalo, por desgracia,

tu madre nunca lo ha querido.

yo no tengo la culpa de eso

ni de ser hijo de eladio.

piénsalo un poquito.

el más afectado

es nuestro padre.

y también gabriela, tu prima,

que te quiere tanto.

eladio: perfecto, rueda.

gracias por la información.

nina: buenas tardes, eladio.

muchas gracias por recibirme.

eladio: por favor.

¿en qué te puedo ayudar?

nina: bueno, en realidad,

vine a agradecerte

que le hayas dejado

su trabajo a daniela.

eladio: soy un hombre

de palabra.

nina: ojalá hubiera

más hombres así, como tú.

discúlpame,

es que vengo muy afectada.

arturo quiere

quedarse en la casa.

y que mis hijos y yo

nos salgamos de ella.

eladio: lo siento mucho.

nina: y también sé que tú serías

incapaz de hacer algo así,

porque tú le dejaste tu casa

a julia.

eladio: es de ella,

fue un regalo de bodas.

nina: sí.

es esa justo la actitud

que me hubiera gustado

que tuviera arturo.

pero, no.

se está portando como un patán.

eladio: pues, de verdad,

lo siento mucho.

nina: perdón,

no debí haber dicho eso.

vengo a pedirte

que me enseñes a proteger

mis negocios.

sé que me vas a ver

como tu competencia,

pero te recuerdo que tú

te ofreciste a ayudarme.

regina: ay, miguel,

qué bueno que te pude ver aquí,

porque no quiero ir a tu casa,

no me quiero encontrar a david.

miguel: sí, me imagino.

regina: oye,

¿y si regresas a trabajar aquí?

miguel: pues, eso pensaba hacer,

ahora que consuelo no está

y puedo estar aquí

sin problemas.

regina: sí, nada más

no te vayas a pelear con erick,

porque está muy enojado contigo.

miguel: sí, lo sé,

hasta dijo que me iba a matar.

regina: bueno,

ya sabes que siempre ha sido

muy impulsivo, y se pone peor

cuando las cosas

se le salen de control.

miguel: pues, no le tengo miedo,

y estoy casi seguro,

no, estoy seguro de que él

mató a montserrat.

regina: ¿qué?

claro que eso no es cierto.

por eso salió libre.

no vuelvas a repetir

esa estupidez, jamás.

miguel: pues a mí nadie

me lo quita de la cabeza.

regina: él no fue.

miguel: erick lo hizo.

eladio: sí, estás consciente

que si te asesoro vas a tener

muchos más pleitos con arturo.

¿eso es lo que estás buscando,

provocarlo?

nina: las dos cosas.

pero, sobre todo,

aprender a manejar

lo que va a ser mío

y de mis hijos.

eladio: ya lo dijiste tú.

¿aunque seamos competencia

en los negocios?

nina: hasta podemos asociarnos,

como me pediste.

pero todo a su tiempo.

eladio: está bien.

puedes venir a aprender

de negocios.

eso sí, recuerda que a mí

no me gusta que se filtre

información.

porque aquí

se filtra fácilmente.

nina: seremos muy discretos.

haremos lo que nos convenga

juntos.

eladio: bien.

te voy a dar un ejemplo

de cómo la información

se filtra.

ya sé que arturo le está pasando

bienes y acciones a alguien más.

nina: sí, yo también,

pero no sé a quién.

eladio: si tú quieres,

yo te lo puedo decir.

nina: ¿quién?

eladio: uno, agustín,

su abogado.

y dos, a miguel, su hijo mayor.

miguel: me muero de ganas

de abrazarte.

consuelo: y yo a ti.

miguel: qué bien poder

verte hoy, de cerca,

aunque sea un minuto.

¿qué tienes, consuelo?

¿puedo ayudarte en algo?

consuelo: vine a hablar

con tu papá.

no puedo con lo que está

haciendo erick.

está hablando con su abogado

para quitarme a mi hijo.

nina: no puedo creer que arturo

me traicione así.

y claro,

tenía que ser con miguel,

que nunca me ha querido.

y con agustín,

que siempre ha sido

su cómplice en todo.

me duele mucho empezar

a conocerlo,

después de tantos años

a su lado.

el amor me cegaba,

lo consideraba

el mejor de los hombres.

pero cada vez me doy cuenta

que no es así.

eladio: se dice que conoces

a tu pareja cuando te divorcias.

nina,

aprovechando que estás aquí.

fíjate bien, hay algo

que quisiera preguntarte.

nina: dime.

eladio: ¿qué fue lo que hizo

arturo para conseguir

que pusieran en libertad a erick

por el caso de montserrat?

nina, el testigo se desdijo

sin motivos.

así que estoy seguro

que arturo le dio dinero

por fuera.

nina: no, no creo que arturo

haya sido capaz de eso.

eladio: [ríe]

nina: a ver, es simple,

sencillamente,

ese hombre se confundió.

mi hijo es inocente.

eladio: no,

fíjate que no lo creo.

¿estás segura?

porque yo estoy seguro

de otra cosa.

es normal, si te cegaste

con tu marido y no te dabas

cuenta de lo que hacía,

pues, a lo mejor te pasa

con tu hijo.

¿no crees que no estás

siendo objetiva?

nina: no, conozco bien a erick.

y sí, es cierto que creció

muy consentido,

pero muchas cosas

lo han hecho madurar

muy de golpe.

y de verdad, eladio,

te juro que ha tenido

que enfrentar cosas muy duras.

además, no creas que odia

a miguel por nada.

aunque el infeliz

se metió con su esposa.

arturo: al menos, respeten

el lugar donde trabaja erick.

miguel: solo estoy calmando

a consuelo.

consuelo: sí, señor.

estoy desesperada,

por eso vine a verlo.

miguel: ¿por qué no la escuchas?

arturo: sí, sí, de acuerdo,

¿qué pasa?

consuelo: vengo a pedirle,

a suplicarle ayuda.

erick me quiere

quitar a mi hijo.

arturo: ¿cómo que

te lo quiere quitar?

consuelo: sí.

quiere que yo no viva con él,

que yo no pueda verlo.

yo no podría soportarlo.

por favor, don arturo,

se lo ruego.

arturo: tranquila, tranquila.

eso no va a pasar.

erick no te va a alejar

de tu hijo.

pero si quieren que eso

se arregle,

no pueden seguir haciendo esto.

justino: mira,

aquí está el presupuesto

que me encargaste.

david: ah, muy bien.

justino: y bueno, pues,

aquí están, mira.

algunas fotos

con los materiales.

david: ah, los acabados,

también.

justino: los acabados, exacto.

pero ¿sabes qué?

david: ¿qué pasa?

justino: sí te estaban cobrando

bien caro, ¿eh?

david: claro, no, por supuesto

que me estaban cobrando

muy caro.

por lo menos,

yo creo que un 20 % más

me estaban cobrando.

justino: más o menos, sí,

exactamente, sí.

pero, mira,

fui a varios lugares,

fui a comparar precios,

calidades.

entonces, pues aquí puedes

ir viendo todo.

david: oye, justino,

déjame decirte

que lo hiciste muy bien.

de verdad, muchas gracias,

esto es de gran ayuda para mí.

justino: no, pues,

ya sabes que aquí estoy,

para lo que se te ofrezca.

david: muchas gracias.

y creo que, de hecho,

hablando de eso,

creo que sí se me ofrece algo.

me encantaría que trabajaras

directo para mí.

justino: ¿en serio?

david: claro.

depende cómo lo veas tú,

pero yo, definitivamente,

necesito a alguien honrado,

de confianza.

y bueno, también trabajador,

como tú.

justino: pero, por supuesto,

claro que sí.

david: yo creo que sería

algo muy bueno, para ti.

tendrías un mejor puesto,

un incremento de sueldo,

también, no sé qué piensas.

justino: claro que sí.

david: ¿sí?

justino: claro que sí,

estoy a la orden.

david: muy bien.

justino: muchas gracias.

david: un placer,

te lo has ganado, de verdad.

daniela: bueno,

¿qué onda contigo?

¿para qué me citaste aquí,

si nos podemos ver sin ningún

problema en la oficina?

franco: porque no quiero

que nadie nos vea.

y lo que tengo que decirte

es muy importante.

daniela: ya sé lo que me vas

a decir, pero, de males te digo,

que aunque fueras

hijo de un príncipe

jamás tendrías

una oportunidad conmigo.

[ríe]

franco: ¿de qué hablas, daniela?

daniela: bueno, ya, dime,

¿qué pasa?

franco: cuidado.

eladio te tiene en la mira.

daniela: ¿cómo que me tiene

en la mira?

franco: sí,

estuvo a punto de correrte,

pero yo te eché la mano,

así que me debes una.

daniela: [ríe]

eres supercínico, franco.

la que habló con eladio

fue mi mamá.

así que yo no te debo nada.

franco: sí, sí.

ella habló con eladio,

pero no logró convencerlo.

en cambio, yo sí.

así que ten eso en cuenta,

y sobre todo, mucho cuidado

con lo que vas a hacer.

callao: con permiso, patrón.

eladio: adelante, callao.

callao: le recuerdo

que hoy es día de pago.

¿quiere que le lleve su sueldo

a los empleados de la casa?

eladio: ya lo tenía listo.

aunque no, no, no.

voy contigo.

esta vez el que va a pagar

soy yo.

callao: bien, patrón.

con permiso.

humberto: ¿qué tienes, hija?

estás muy callada

desde que llegaste.

¿quieres contarme qué te pasa?

hazlo, hija.

te juro que lo único que quiero

es apoyarte.

efraín: permiso.

si no se le ofrece nada más,

yo ya me retiro, señora.

julia: está bien, efraín.

nos vemos mañana.

que descanses.

¿qué pasa?

efraín: bueno, perdón,

me da un poco de pena,

pero quería preguntarle

a partir de ahora

quién me dará mi sueldo.

¿usted o el señor gómez luna?

julia: perdóname, perdóname.

ahorita te lo doy, eh.

eh...

petra: señorita regina,

aquí la busca un galanazo.

pásale.

regina: ¿por qué

lo dejaste pasar?

petra: perdón, señorita regina,

pero es que estaba aquí afuera,

con su carita triste,

preguntando por usted, agitado

de tanta pasión contenida.

porque el hombre se ve

apasionado, se ve realmente

que está enamorado.

y lo sé porque yo también

he amado, señorita.

véale las manos, está sudando.

los ojos estaban así

como aguaditos de tanto llanto

contenido.

sus ojos verdes

se le veían hasta grises.

yo no podía hacerle eso.

y además, le trajo algo.

con permiso.

david: propio.

gracias.

te traje esto.

regina: me lo hubieras

dejado con petra.

david: no.

no podía hacer eso

porque quería verte.

y...

además de darte esto

que dejaste en mi departamento,

quiero que hablemos.

por favor.

regina: no tiene caso, david.

hoy tu mamá fue a buscar

a mi papá a la oficina.

david: no, eso no puede ser.

eso no puede ser,

estás en un error.

regina: eso pasó.

tu mamá llegó con el pretexto

de hablar conmigo,

pero en cuanto llegó mi papá,

y además yo le dije

que no quería saber

nada de ella,

se metió en la oficina con él.

y ahí se quedaron.

david: no, mi mamá me dijo

muy claramente que apoya

que yo esté contigo.

así que yo no entiendo

cómo puede decirme una cosa

y hacer otra cosa.

regina: david,

me da gusto que te estés

dando cuenta de lo que pasa.

vete, por favor.

julia: perdóname,

aquí tienes tu sueldo.

y gracias.

efraín: muchísimas gracias

a usted, señora.

julia: no, a ti, de verdad,

discúlpame.

te quiero decir algo,

yo sé que le has sido

muy leal a eladio durante

todos estos años, pero

¿entiendes que ahora

trabajas para mí?

efraín: no se preocupe.

julia: ok.

entonces, te pido que no le

cuentes nada de lo que hago.

por favor.

efraín: así será, señora.

permiso.

julia: gracias, que descanses.

humberto: hiciste bien

en advertirle a ese chofer

que ahora la que manda

en esta casa eres tú.

julia: pero no era mi intención

sonar así, pero tampoco quiero

que eladio sepa cada movimiento

que hago, papá.

sabes, no me había dado cuenta

de los gastos de los empleados,

porque eladio era

el que pagaba todo.

y ahora tengo que mantener

una casa como esta,

tengo que mantener

los empleados.

humberto: sí, bueno,

y también, hija,

mis gastos médicos.

julia: sí, sí, claro.

tenemos que ajustarnos

en ciertas cosas.

tenemos que hacer cuentas.

humberto: sí.

david: a ver, entonces

esto es lo último.

eladio: ¿qué otros pendientes

tenemos?

david: ya nada.

por el momento, ya es todo.

oye, papá,

hay algo que quisiera pedirte.

hay un cuate

que se llama justino,

me encantaría que pudiera

trabajar conmigo,

porque es muy capaz.

y yo siento que puede ser

de mucha ayuda para mí.

eladio: adelante.

david: gracias.

¿te sientes bien?

eladio: sí, sí.

lo que pasa es que tuve

una mala noche.

david: ¿qué pasó?

eladio: me enteré que tu mamá

fue a buscar a arturo

a su oficina y, bueno,

ya te imaginarás,

me la pasé inquieto,

no descansé.

david: mira, yo lamento mucho

tener que decirte que es cierto,

papá.

regina también

me lo comentó a mí.

arturo: erick.

erick: sí, papá.

arturo: anoche ya no te vi.

toma asiento.

erick: sí.

arturo: quiero que me expliques

que es eso que le quieres

quitar tu hijo a consuelo.

erick: bueno, sí,

es lo que voy a hacer.

arturo: ¿estás loco?

erick: no, papá, para nada.

pero entiende, yo quiero

que mi hijo esté conmigo.

y el abogado me dijo

como hacerlo.

y yo necesito que tú me apoyes.

ayúdame, por favor.

así como yo

te he ayudado en todo.

[música]

[música]

julia: muchísimas gracias

por tu ayuda.

a lo mejor consigo gente

que quiera ver casas

y ojalá que pronto

pueda vender alguna.

>> ojalá, vas a ver que sí.

además,

no estás ganando lo mismo.

julia: ay, no.

y, sinceramente,

estoy preocupada

por todos los gastos

de esta casa, son muchos.

por los empleados,

que obviamente

no puedo despedir.

la enfermedad de mi papá,

ay, no, de verdad,

no sé cómo lo voy a hacer.

>> julia, habla con eladio,

dile que te ayude.

empleada: señora,

el señor eladio está allá afuera

y quiere pasar a verla,

¿qué le digo?

julia: dile que pase.

>> julia, aprovecha

para hablar con él,

dile que te eche

la mano con todo.

los dejo para que platiquen.

eladio: buenos días.

¿cómo le va, cómo está?

¿qué tal, julia?

julia: hola.

eladio: perdóname,

no vengo aquí a quitarte

tu tiempo, solo vengo

a pagarle a los trabajadores

su sueldo.

julia: eladio.

ay, eladio--eh, no.

eso es asunto mío,

porque yo decidí quedarme

aquí en la casa, y pues,

yo ya veré cómo le hago.

eladio: son muchos gastos,

déjame ayudarte.

julia: no, muchas gracias.

mm, estuve viendo los gastos

y creo que lo mejor

va a ser que quite

algunas personas de vigilancia.

ya veré cómo me las arreglo,

pero no quiero nada de ti.

eladio: ¿por qué?

¿por qué ahora arturo

te va a mantener?

¿para eso fuiste a su oficina,

para pedirle?

arturo: hablé con consuelo

y me dijo que le ibas a pelear

a tu hijo, para quitárselo.

yo le aseguré que no lo harías.

erick: ¿y tú por qué

le prometiste eso?

papá, yo soy tu hijo, no ella.

se supone que debes

estar de mi lado.

arturo: yo estoy del lado

de la razón, de la coherencia.

lo mejor para un bebé

es estar cerca de su madre.

con su madre.

erick: papá, si consuelo

aleja a mi hijo de esta familia,

o sea, de ti, va a ser tu culpa.

arturo: a ver, no me digas

lo que tengo que hacer.

y mucho menos

intentes chantajearme.

no le vas a quitar su hijo

a consuelo.

y fin de la discusión.

nina: claro, claro.

porque ahora le das todo

tu apoyo a tu hijo mayor.

no, y no solo va a permitir

que te quite a tu esposa

y a tu hijo,

sino también le puso a miguel

las acciones y propiedades

que no quiere darme.

erick: papá, ¿tú hiciste eso?

julia: ¿cómo te atreves

a decirme eso?

eladio: niégame.

niégame que estuviste

en su oficina.

julia: no, no lo niego.

como ves, y no tienes

por qué meterte.

eladio: claro que sí.

soy tu marido, eres mi esposa.

julia: pero nada más de palabra.

así que, ¿sabes qué?

lo mejor es que nos divorciemos,

pero ya, nos divorciamos.

erick: ¿por qué le diste

más a miguel?

no lo puedo creer.

nina: no, y no solo a nombre

de miguel, también usó

de prestanombres

al desgraciado de agustín.

erick: es el colmo, papá.

o sea,

tú estás de parte de ellos.

y nos quieres hacer a un lado

a mi mamá y a nosotros.

ni consuelo ni miguel

tienen valores y tú los apoyas.

arturo: tú no vas a hablar

de valores, ratero.

consuelo no te engañó

con miguel,

el que andaba de golfo eras tú.

asesino, además.

erick: ¿qué?

arturo: si puse eso a su nombre

fue por tu ambición desmedida,

nina.

tú me obligaste a hacerlo.

nina: yo solo buscaba

traicionarte

para que detuvieras el divorcio.

pero ahora sí,

después de ver esto,

no me voy a detener ante nada.

despídete de esta casa, arturo.

porque de aquí

solo me sacan muerta.

y tú, mi amor, no te preocupes.

todo fue un accidente.

y yo te voy a apoyar

para que consuelo

no se quede con tu hijo.

erick: gracias, mamá.

arturo: les regalo todo,

pero lárguense de mi vida.

erick: destrúyelo, mamá.

destrúyelo.

[música]

[música]

eladio: julia.

no digas eso, y perdóname.

perdóname, no quise ofenderte.

pero--pero me pongo celoso

nada más de pensar

que arturo te está buscando.

nina: bueno, yo lo mismo

puedo decir de caridad.

eladio: ¿qué me estás diciendo?

¿que estás celosa?

dime por favor que sí,

me estás dando una esperanza.

julia: no, no, no son celos.

no son celos.

tengo mucha rabia.

tengo mucho enojo

por lo que me hiciste.

eladio: ¿ya te viste?

¿ya te viste, julia?

tú me amas.

ya, por favor, ya, perdóname.

por favor.

julia: ¿sabes qué necesito?

necesito que me des tiempo.

para saber

si te voy a poder perdonar.

o para saber si esto

se acabó ya para siempre.

así que, por favor,

te pido que me dejes

de estar presionando.

eladio: ya, ya,

no te pongas así.

no era mi intención.

julia: cuando vivíamos juntos

no tenías ningún derecho,

ahora menos.

ya no vivimos juntos.

eladio: está bien, está bien,

julia.

tranquilízate,

te doy tu espacio.

déjame ayudarte,

déjame pasarte

una cantidad mensual

por los gastos de la casa.

julia: no, no.

te lo agradezco mucho,

pero no.

eladio: julia,

no tienes que despedir a nadie.

no vas a poder con los gastos

de la casa--

julia: si no me crees capaz,

estás muy equivocado.

eladio: sí te creo capaz.

pero los gastos de la casa--

julia: te lo voy a demostrar,

te lo voy a demostrar.

eladio: a ver, no te estoy

diciendo nada malo,

ni que no puedas.

julia: me estás diciendo

que no puedo.

eladio: no.

pues te va a costar trabajo,

entiende.

julia: sí, ya lo sé,

ya hice cuentas.

gabriela: faltan los cuadros

y necesito contratar

a alguien de confianza

para que instale las lámparas.

franco: no te preocupes,

después te mandaré

alguien de mantenimiento

de la empresa

y que organice todo.

me voy.

voy a intentar

hablar de nuevo con david.

gabriela: ojalá

y esté más calmado.

franco: sí.

sobre todo por ti,

sé que lo quieres mucho.

también hablé con mi papá.

para buscar la manera

de que todos estemos en paz.

gabriela: [ríe]

por eso te amo,

siempre buscas lo mejor

para todos.

[ríe]

franco: mi amor, por cierto,

a ver si un día de estos

llevas a mi mamá a una estética,

ya sabes, para que se arregle

mejor, cómprale ropa,

maquillaje.

lo que sea para verse mejor.

presentable, decente.

gabriela: me da mucho gusto

que te preocupes por tu mamá.

franco: me doy cuenta

que no tiene la culpa de nada.

lo único malo que hizo

fue enamorarse de mi papá.

caridad: mi hijo tiene

la ilusión de que vuelva

con eladio.

clara: ¿y tú?

¿lo sigues queriendo?

caridad: pues por muchos años

yo creí que lo odiaba

profundamente.

pero, pues ahora que he estado

cerca de él, he visto que tiene

detalles muy bonitos

con la gente que lo rodea.

y aunque él lo disimula,

yo sé que tiene un gran corazón,

porque a pesar de todo,

hizo algo bueno por mi hijo

y por mi nieto también.

clara: entonces,

eso quiere decir

que aún lo quieres.

caridad: mira, clara,

meterme con un hombre casado

ha sido el peor pecado

que he cometido en mi vida.

me ha traído todas

las desgracias--es que no,

ya no voy a pensar en eladio,

no, no.

hasta que se divorcie de julia.

eladio: ¿usted sabía que julia

estaba en contacto con arturo?

humberto: por supuesto que no.

pero te advertí

que arturo no iba a dejar

de buscarla y tener detalles

con ella.

eladio: obvio.

no va a perder ninguna

oportunidad, y más ahora.

humberto: tuvo el descaro

de buscarme a mí

para decirme que ya se está

divorciando.

claro que yo le dije

que no podía acercarse a mi hija

mientras no sea un hombre libre.

eladio: pero ¿cómo?

¿cómo se le ocurre decirle eso?

¿quién es usted para andar

dando ideas?

humberto: bueno,

solo para ganar tiempo.

así que, aprovecha, eladio.

o vas a perder a mi hija.

eladio: no sé que voy a hacer.

está enojada, no quiere verme,

no quiere nada de mí.

humberto: por lo pronto,

trata de no tener

esos arranques de celos.

trata de evitarlos.

eladio: por eso mismo

lo fue a buscar a arturo

a su oficina.

humberto: por eso

ya no te preocupes.

julia me contó que fue

para buscar a regina

y hablar de david.

pero terminaron discutiendo,

arturo intervino,

y por eso se vieron.

eladio: ¿o será que fue solo

un pretexto para irlo a ver?

humberto: ay, en vez

de atormentarte con los celos,

ten más detalles con ella.

tienes que superar

esas flores de arturo

con una buena joya.

eladio: ya cállese, humberto,

se nota que no conoce

a su hija.

una buena joya.

[música]

agustín: lamento mucho

que erick y nina

se hayan enterado,

pero ni hablar.

ya sabíamos que eso

podía saberse,

tarde o temprano.

arturo: piensan que estoy

del lado de miguel

y de consuelo.

y eso no es cierto.

yo solamente quiero

lo mejor para mi nieto.

agustín: arturo,

lo mejor es que esté

con la madre.

arturo: sí, en este caso, sí.

quiero que crezca

sano y feliz.

y realmente dudo

que al lado de mi hijo

tenga el cariño suficiente.

en cambio, con consuelo

mi nieto va a estar bien.

agustín: así es.

ángeles: con permiso,

don arturo.

necesito el expediente

que me dio ayer.

necesito archivarlo.

arturo: sí, claro.

está en mi escritorio.

ángeles: gracias.

arturo: el muchacho este

del que te hablé, jorge pérez.

agustín: sí, el contratista

que trabajó en monterrey

con regina.

arturo: sí.

necesito que le hagamos

un contrato.

su papá trabajó para mí.

este chavo es de confianza.

además, qué bueno

que está cerca de regina,

porque se nota

que mi hija le agrada.

y nada me daría más gusto

que un buen muchacho

le ayude a olvidar

a davidcito gómez luna.

humberto: ¿me puedes contar

qué hiciste para que eladio

se fuera tan decepcionado

de ti?

julia: papá,

te había visto pendiente

de mi matrimonio,

pero no como ahora.

¿por qué?

humberto: ¿qué tiene de raro?

soy tu padre,

me interesa tu bienestar.

julia: ¿sabes?

a veces, me da la impresión,

de que estás jugando a dos aguas

y quieres quedar bien

con arturo y con eladio.

por si me decido

por uno o por el otro.

humberto: son ideas tuyas.

hija, dame tu mano,

dame tu mano.

a mí lo que me importa

es tu felicidad.

y con el que decidas quedarte

sé que no me vas a abandonar.

julia: no,

no te voy a abandonar.

pero lo que estoy pensando

es que lo mejor va a ser

quedarme sola.

así que considera

si vas a seguir pensando

en mi bienestar después de eso,

papá.

humberto: pero--

franco: david, david.

espero estés de mejor humor

para que podamos hablar.

david: claro, claro,

si es de trabajo, dime,

por favor.

¿qué se te ofrece?

franco: a ver, david,

aunque no lo creas

tú a mí me preocupas.

en verdad, eres mi hermano.

david: no me toques.

no me toques.

franco: está bien.

sé que amas a regina,

por eso quiero advertirte

lo que está sucediendo.

david: ¿de qué estás hablando?

franco: gracias a algunos

contactos que tengo

en grupo montenegro,

me enteré que arturo

está apoyando a un tal jorge

que se interesa mucho

en regina.

david: [suspira]

julia: adiós, papá.

humberto: hija, la soledad

no es buena consejera.

no, después de tantos años

de viudo te puedo decir

con toda certeza

que debí rehacer mi vida

con alguien más.

si lo hubiera hecho,

mi vida sería otra.

por eso, piénsalo bien.

ya ni siquiera tienes

a tu hijo cerca de ti.

julia: sí, pero puedo

demostrarle a mi hijo

que no me interesa arturo.

no me interesa.

y que también tengo dignidad

para no regresar con eladio.

humberto: entonces,

¿eladio va a hacer

su vida aparte?

¿y cuál va a ser tu futuro?

encerrada, a piedra y lodo,

en esta casona.

¿eso es lo que quieres

para tus últimos días?

¿desperdiciar tu vida así?

[música]

[música]

david: no te metas

en lo que no te importa.

franco: claro que me importa.

david: no te importa.

franco: sí, me importa.

david, te guste o no,

tú eres mi hermano.

y en verdad,

te lo estoy diciendo

para que le pongas atención.

arturo quiere separarte

de regina a como dé lugar.

david: [ríe]

perdón, perdóname.

es que, de verdad,

te ves muy mal, te ves patético.

te ves, no sé,

siento que no te queda

el papel de ser

el hermano preocupado.

no te queda, te ves mal.

franco: a ver, david,

aquí lo que menos importa

es si me queda o no me queda

el papel.

david: sí.

franco: piensa un poquito,

si tú en verdad la quieres,

lo menos que puedes hacer

es luchar por ella.

pero si vas a tomar mal

todos mis comentarios, olvídalo.

arturo: hoy vendrá jorge

a ver el contrato

que le ofrezco.

seguramente va a aceptar,

porque le hice una muy buena

oferta por sus servicios.

regina: su trabajo lo vale.

arturo: sí.

me gusta la gente como él.

sincera, derecha, de frente.

de fuertes principios.

él es un buen muchacho,

¿no crees?

regina: no necesitas vendérmelo,

lo conozco bien.

y para que sepas,

jorge ya me dijo que le intereso

pero yo no quiero

nada con nadie.

arturo: ¿en serio?

bueno, hija, eso dices ahora.

cuando menos te lo imagines

te vas a dar cuenta

que alguien más te entusiasma.

regina: ¿y si resulta

que me pasa lo mismo que a ti?

que me caso con otro

sin dejar de pensar en david.

arturo: a ver, mi amor.

no es lo mismo.

regina: no, claro que no.

tú solamente estabas

comprometido con julia.

david y yo ya vivíamos juntos.

aunque para ti no valga,

es como si me hubiese

separado de mi esposo,

del hombre que yo elegí

como pareja.

arturo: mira,

no te das cuenta

pero tu noviazgo siempre estuvo

destinado al fracaso.

regina: tú y julia destruyeron

lo que david y yo construimos.

no había ningún fracaso.

nos obligaron a separarnos

cuando éramos muy felices.

gracias.

y espero que puedas

vivir con eso.

gabriela: mi tío sigue

sin hacerle caso a franco,

a pesar de que le dijo

que ya no quiere problemas

con nadie, que ya no importa

si no lo reconoce.

julia: eh...

gabriela: debe ser

porque ya volvió david.

y bueno, tú sabes que david

tampoco acepta a franco.

julia: ay, gabi, perdóname.

perdón, pero, de verdad,

no quiero escuchar

nada acerca de eladio

ni de franco.

nada.

y bueno,

con respecto a mi hijo,

sabes bien que siempre

voy a estar de parte de él.

gabriela: ¿eso quiere decir

que nunca le vas a dar

una oportunidad a franco, tía?

franco: buenas.

buenas tardes.

eladio: sí, sí.

cuando supe que julia

fue a buscar a arturo, sí.

¡me dio un maldito

ataque de celos!

es que parece que avanzo

pero no estoy avanzando nada.

psicólogo: bueno,

al menos hay un avance

y estás consciente de ello,

y eso es un buen principio.

lo más difícil es reconocerlo,

por eso estás aquí.

lo siguiente es comenzar

a controlar estos arranques.

eladio: ¡¿y qué va a pasar

si no me controlo?!

perdón, perdón.

perdón, es que estoy nervioso,

estoy inseguro.

veo a arturo

que está rondando a mi mujer,

y de alguna forma,

mi mujer se lo está

permitiendo.

psicólogo: mire, eladio.

pase lo que pase

tienes que seguir avanzando

en la terapia.

controlar tu carácter

te va a servir siempre,

vuelvas o no con julia.

eladio: ¡otra vez!

¡así no puedo controlar nada!

si pierdo a julia,

yo voy a destruir todo, todo.

psicólogo: por lo pronto,

te voy a pedir que pienses

que es importante controlarte.

¿estás seguro de cada

palabra que dices?

¿y cada cosa que haces?

porque puedes hacer algo

de lo que te puedes arrepentir

toda la vida.

franco: en verdad,

no pensaba verte aquí, madrina.

julia: eh, perdón,

con permiso, los dejo,

para que hablen.

franco: no, madrina, por favor,

no te vayas.

a mí me encantaría

hablar contigo.

franco: es que yo no quiero

seguir con esta situación,

es muy incómoda.

julia: sí, es muy incómodo.

muy incómodo.

por eso prefiero que esta

plática la dejemos

para otro momento.

¿sabes qué?

yo no he podido superarlo

y creo que no lo voy a hacer.

perdón, perdón--

gabriela: tía, por favor.

hablen todo de una vez, ¿sí?

julia: gabi.

gabriela: tía.

hazlo por mí.

julia: está bien.

gabriela: gracias, tía.

gracias.

los dejo solos.

franco: aunque ahora

me desprecies,

yo te sigo queriendo

muchísimo, madrina.

julia: es que,

lo que son las cosas, ¿no?

¿sabes qué?

me acuerdo muy bien

en la rifa del auto

me dijiste:

"madrina,

cómo me hubiera gustado

que tú fueras mi mamá".

y me lo dijiste

precisamente frente a caridad.

franco: y fui

totalmente sincero.

siempre te portaste

muy bien conmigo.

aunque al crecer

yo me fui alejando de ti,

yo nunca dejé de admirarte,

de verte superlinda, de verte--

julia: a ver, franco, sí.

pero si tú me quieres

tanto como dices, entonces,

¿por qué no reconoces

que no te has portado

bien conmigo?

¿eh?

¿por qué le dijiste a david

sobre mi supuesta relación

con arturo?

¿por qué?

fanny: qué suerte

que cada vez te llevas

mejor con eladio.

un hombre con poder

siempre es un buen aliado.

nina: es muy reservado,

pero tampoco es el monstruo

que dicen.

¿sabes qué?

en lo personal me resulta

encantador.

fanny: [ríe]

¿te imaginas que al final

terminaras quitándoselo a julia?

sería el colmo, ¿no?

[ríe]

nina: no había considerado

eso ni de broma.

fanny: mira,

te quedarías con parte

del dinero de arturo,

y con el de eladio.

y además, es un bombón.

[ríe]

sería la venganza perfecta,

amiga.

mira, como diría mi marido,

sería una carambola

a tres bandas.

pasión, poder y venganza.

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