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Tormentas y Huracanes

Hambre y cólera azotan al pueblo haitiano que estuvo en el ojo del huracán Matthew

La crisis humanitaria en Haití es incluso peor de lo que se pensaba, pues la cifra de muertos podría llegar a 1,000. Quedan aisladas pequeñas comunidades costeras con habitantes hambrientos conforme se propaga el cólera.
10 Oct 2016 – 5:28 PM EDT

Seis días después de que el huracán Matthew arrasara el sudoeste de Haití, están surgiendo los primeros informes de la remota región costera donde el ojo de la tormenta tocó tierra, arrasando el pueblo de Les Anglais.

El sábado, una organización sin fines de lucro con base en Massachusetts pudo visitar la sitiada comunidad de 40,000 personas en la punta suroeste de la península de Tiburón.

“La situación que encontramos allí era absolutamente horrible y mucho peor de lo que habíamos imaginado”, escribieron dos médicos norteamericanos en un informe compartido en Facebook después de llegar Les Anglais en un helicóptero del ejército estadounidense y pasar 90 minutos sobre el terreno con un equipo médico.

"No hay agua limpia. No hay alimentos. No hay electricidad. No hay comunicación", dijeron los médicos, Lynn Black y Conor Shapiro de la Fundación San Bonifacio de Haití, que opera un hospital en el sur del país. Los casos de cólera han empezado también a aparecer debido a la falta de agua potable, dijeron.


“Fuimos las primeras personas en aterrizar allí. Era realmente desconcertante”, dijo Black a Univision Noticias en una entrevista telefónica. “Antes de nuestra llegada no tenían contacto con nadie desde el huracán”, añadió.

Funcionarios locales les dijeron a los médicos que hubo 179 muertos y al menos 700 heridos, algunos de gravedad. El gran número de muertos parece confirmar los temores de que la cifra oficial de decesos en Haití a causa de Matthew, que inicialmente se reportó de 271, podría llegar a ser de 1,000, convirtiéndolo en el peor desastre natural en el país desde el terremoto que en 2010 sacudió la capital, Port-au-Prince, matando a más de 200,000 personas.

Los organismos de socorro temen que puedan existir situaciones similares a lo largo de la amplia franja costera, inaccesible desde la ciudad de Port Salut en el sur de la península, hasta Jeremie en el norte.


La gente está muriendo por falta de asistencia sanitaria básica, pues nadie puede llegar a ellos por carretera”, dijeron los doctores. “Ésta es una crisis absolutamente espantosa … no parece que haya un plan inmediato para llevar alimentos, agua y asistencia sanitaria a estos miles de personas varadas”, agregaron.

Al haber dado la alarma, los doctores dijeron que confiaban que el ejército de Estados Unidos y las agencias de ayuda internacional hagan llegar ayuda por vía aérea a Les Anglais y otras comunidades aisladas. “Estamos tratando de divulgar lo que ha sucedido, estas comunidades necesitan ayuda”, dice Black, y añade que San Bonifacio no tiene los recursos para hacer frente a la catástrofe.


La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha solicitado este lunes 119 millones de dólares para proveer comida, agua y materiales de construcción a unas 750,000 personas afectadas por el huracán en el suroeste de Haití.

"No se trata de una población de rodillas sino en el suelo", dijo Pierre-Andre Dunbar, embajador de Haití ante la ONU, durante una conferencia de prensa en Ginebra.

"Los cultivos también fueron destruidos (por el huracán), lo que significa que el país enfrentará un hambre severa, pues la península suroeste del país es considerada el granero de Haití", agregó el embajador.

El único acceso a la ciudad es por helicóptero o barco pues el único paso por carretera a la ciudad de Port Salut ha quedado bloqueado tras el colapso de los puentes.

Black y Shapiro dijeron que el número de muertos en Les Anglais sólo incluía la propia ciudad, y existe poca información sobre las más remotas aldeas del interior.


“Sólo quedan en pie 82 de los 4,000 hogares”, escribieron. “La gente está durmiendo a la intemperie”.

Black, doctora del Hospital General de Massachusetts, dijo a Univision que el hospital fue destruido en un 70%, y se estaban agotando los suministros médicos y “ni siquiera quedan gasas o vendas”.

Para empeorar las cosas, los casos de cólera han comenzado a aparecer. “Han tenido 25 casos de cólera y cinco muertes desde el martes incluyendo un hombre que fue llevado muerto mientras estábamos allí”, informaron los médicos.

“No hay agua limpia. Ahora todos están bebiendo agua contaminada, los bebés, los niños, todos”, agregaron, temiendo que el número de casos aumente a menos que el suministro de agua potable lleguen a tiempo a la ciudad.

De acuerdo a reportes de la agencia Reuters, en el pueblo cercano de Port-a-Piment están siendo tratados 39 pacientes que, se sospecha, padecen de cólera.

La situación alimentaria también era terrible debido a los daños en las cosechas. “Los cultivos de mijo, maíz, legumbres y batatas fueron destruidos. Los ali7mentos que pudieron proteger de la tormenta fueron sacados y puestos al sol a secar, pero se echaron a perder rápidamente”, dijeron.


Black dijo que los residentes de Les Anglais estaban lidiando lo mejor que podían, pero se preguntaba cuánto tiempo más se podrían mantener.

“Fueron muy corteses y amables cuando estuvimos allí, pero se percibía que estaban al borde de la desesperación”, dijo. “Los adultos pueden vivir sin comer durante varios días, pero los bebés y los niños pequeños no. Y no se puede tratar el cólera sin agua limpia”.

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