Terremotos

En el epicentro de las labores de rescate en Ecuador

A contrarreloj, los equipos de rescate buscan personas con vida bajo los escombros dejados por el potente terremoto que sacudió el país el sábado pasado.
21 Abr 2016 – 2:59 PM EDT

El fétido olor que emana indica la presencia de más cuerpos. Los rescatistas se acercan con dos perros entrenados en busca de personas con vida bajo los escombros. Los canes ingresan en lo que queda de la construcción con un equipo especial para no lastimarse, pero no dan una señal de alerta.

“Que Dios proteja esta búsqueda. Esperamos que no exista ninguna persona en el interior, pero si se encuentra alguna persona en el interior, que Dios nos dé la fortaleza y ayuda para poder efectuar el rescate", dijo el líder del grupo de rescatistas que han estado trabajando sin parar desde que la costa de Ecuador fue sacudida por un terremoto de magnitud 7.8 que dejó más de 500 muertos.



Están a punto de ingresar bajo las ruinas de un edificio de cinco pisos colapsado, cuyos cimientos siguen en pie pero penden de un hilo. Las réplicas remecen constantemente la zona de Canoa, una de las más golpeadas por el sismo. El calor es intenso y se intensifica al entrar en el lugar. Los canes y los miembros de rescate salen en búsqueda de agua a cada momento.

Es la tercera ocasión en la que los rescatistas, militares, policías, canes y el grupo voluntario FORCE AH Internacional buscan en el edificio donde operaba el hotel Royal Pacific. Desde el domingo han rescatado cuatro cuerpos.

Ingresan con el anhelo de no hallar cadáveres, solo personas con vida. Aunque saben que si encuentran más cuerpos cuerpos al menos podrán dar alivio a familias que después de cuatro días esperan noticias sobre sus familiares desaparecidos.


“Nuestra última consigan es tratar de recuperar cuerpos para que sean reconocidos por familiares y puedan darles cristiana sepultura”, expresa Mario Constante, uno de los 800 rescatistas que buscan bajo los escombros en las seis provincias que fueron declaradas en estado de emergencia. Constante integra el grupo FORCE AH, formado hace dos años.

Dentro del Royal Pacific, los canes no dan la señal que indica la presencia de personas con vida, pero sí de restos de cuerpos que aún pueden ser retirados. “Lo único que nos ayuda aquí es la fe”, dice Constante.

Los equipos empiezan a retirarse para realizar la misma labor en varios sitios más. Sin embargo, un grupo permanecerá en alerta con la posibilidad de encontrar más gente dentro de la estructura.

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