Secuestro

Detalles del secuestro de Jayme Closs: no conocía su nombre, pero "sabía que era la niña que se iba a llevar"

Jake Thomas Patterson, el acusado de mantener cautiva por casi tres meses a una niña de 13 años en Wisconsin luego de matar a sus padres, planeó metódicamente el secuestro después de que la vio subirse al bus escolar, según los documentos de la acusación. Pero Patterson no sabía ni el nombre de la menor hasta que se la llevó.
15 Ene 2019 – 8:43 PM EST

El sospechoso de secuestrar a la niña Jayme Closs en Wisconsin, Jake Thomas Patterson, fue presentado por primera vez en la corte de circuito del condado Barron, donde lo acusaron formalmente de cuatro cargos por el asesinato de los padres de la menor, el secuestro de ella y robo a mano armada. Los documentos judiciales dados a conocer han empezado a esclarecer los motivos del acusado para cometer el horrendo crimen.

Patterson mató a tiros a James y Denise Closs en su casa cerca de Barron el 15 de octubre y se llevó a su hija, quien escapó la semana pasada de un cautiverio de 88 días. La Policía arrestó al sospechoso, de 21 años, minutos después. Durante los interrogatorios, este confesó a las autoridades los asesinatos y cómo planeó el secuestro de Jayme.

El juez James C. Babler le fijó este lunes una fianza de 5 millones de dólares al acusado, debido al "riesgo de escaparse" y "el peligro para el público" que representa. El magistrado también ordenó tomarle muestras de ADN y le prohibió cualquier tipo de contacto con la víctima y los vecinos involucrados en su rescate.

Intentó secuestrarla dos veces antes

La acusación reveló perturbadores detalles de cómo Patterson decidió raptar a la adolescente, sin siquiera saber cuál era su nombre, simplemente porque la vio subirse al autobus escolar un día y desde ahí empezó a planear cómo hacerlo. Él mismo le contó a las autoridades que iba conduciendo hacia el trabajo en una fábrica de queso cerca de Almena, Wisconsin, cuando vio a Jayme Closs subir al bus.

"Sabía que esa era la niña que se iba a llevar", dicen los documentos citando al propio secuestrador cuando dijo haber visto a su víctima por primera vez. Incluso confesó que fue a la casa de la familia Closs en dos ocasiones previas para intentar secuestrar a Jayme, pero no pudo porque había muchas personas y autos alrededor.

Patterson usó una escopeta Mossberg calibre 12 que pertenecía a su abuelo, pues es un arma común y pensó que por esto sería más difícil de rastrear. El atacante dijo que eligió el calibre con el que pudiera hacer más daño y se encargó de limpiar las balas y el arma para que no tuvieran huellas, además de usar guantes para cargarla.

Según los documentos de corte, el joven se afeitó la cara, la cabeza y se dio un baño antes del ataque con el objetivo de no dejar rastros de ADN ni evidencias en la escena del crimen. Iba vestido todo de negro y quitó las placas de su auto, instaló unas robadas y desconectó las luces interiores del vehículo para no ser visto cuando llegara a la casa de los Closs.

La tenía escondida bajo la cama

Jayme se levantó el pasado 15 de octubre para ver por qué su perro estaba ladrando, cuando vio a Patterson conduciendo hacia la entrada de su casa. La niña y su madre se escondieron en el baño cuando el hombre entró por la puerta de la vivienda, pero cuando escucharon un disparo, supieron que había matado al padre que había ido a ver quién era.

Fue entonces que el atacante rompió la puerta del baño y obligó a la mamá a tapar con cinta la boca de su propia hija, luego le disparó a la madre y amarró con cinta a la menor por sus manos y tobillos. Ella le aseguró a la Policía que intentó esconderse, pero el hombre la arrastró fuera de la casa y la metió en el maletero de su vehículo para llevarsela.

El acusado condujo a la menor a una cabaña en un área remota de un pueblo llamado Gordon, ubicado a unas 70 millas de ahí, a una hora de camino. Allí le dejó claro a la adolescente que "nadie tenía que saber que ella estaba ahí o cosas muy malas le sucederían", según la acusación. La obligó a meterse debajo de una pequeña cama, donde debía permanecer por horas cuando llegaba alguien.

Los documentos judiciales también detallan que el secuestrador ponía contenedores de ropa y pesas de hacer ejercicio alrededor de ella para que no se pudiera mover sin que él se diera cuenta. La víctima era forzada a estar en esa misma posición hasta 12 horas, sin comida ni agua o descansos para ir la baño.

"Una vez, (Jayme) asegura que movió accidentalmente uno de los contenedores cuando le dijeron que se escondiera debajo de la cama y Patterson le dijo que algo malo le pasaría si lo volvía a hacer", señala la acusación. "Patterson encendía música en su cuarto para que ella no pudiera escuchar lo que estaba pasando si había alguien más en la casa con él".

De acuerdo con las declaraciones de la menor, el acusado la golpeó en una ocasión que se enojó con ella "realmente duro" por la espalda con algo que describió como "una manija de una cosa para limpiar persianas".

Imágenes publicadas por el New York Post muestran detalles la cabaña donde estaba secuestrada la niña: tenía el techo sin terminar, un garaje para tres vehículos y una caja vacía de pañales para mujer en la basura. Además, dejan ver que había un refrigerador, un televisor viejo y la cocina tenía gabinetes blancos. En el exterior había un aviso en la puerta que decía "Patterson Retreat" (El lugar de retiro de Patterson).

El día del escape

El pasado jueves 10 de enero Patterson obligó a Jayme a meterse debajo de la cama y le dijo que saldría por unas cinco o seis horas. La menor no lo pensó dos veces y simplemente empujó los contenedores que la rodeaban y salió gateando, se puso unos zapatos de él y huyó de la casa.

La niña no tenía ni su ropa ni sus zapatos o ninguna otra pertenencia, pues cuando fue secuestrada su captor se aseguró de destruir toda la evidencia, según la acusación. Por eso cuando salió corriendo en busca de ayuda iba vestida solo con una camiseta y un pantalón, a pesar del frío que hacía afuera.

Así fue cómo se encontró con Jeanne Nutter, una trabajadora social que salió a pasear a su perro y terminó siendo su salvadora.

Aunque hasta el momento no se conoce de ninguna conexión del atacante con la familia, el sheriff del condado Barron, Chris Fitzgerald, asegura que el único objetivo de Patterson era secuestrar a Jayme. Las autoridades siguen tratando de averiguar el motivo del secuestro, aunque él haya confesado que simplemente lo planeó al verla.

"El señor Patterson no tiene relaciones con el condado Barron. Las alegaciones son que él trabajó en la fábrica de quesos Saputo por dos días. La única razón, aparte de eso, era secuestrar a Jayme", afirmó el fiscal del caso.

De ser encontrado culpable de los cargos por homicidio intencional, el acusado podría ser condenado hasta a cadena perpetua. Su próxima cita en corte es el 6 de febrero.

En fotos: El valiente escape de Jayme Closs, la niña que fue secuestrada tras el asesinato de sus padres

Loading
Cargando galería
RELACIONADOS:SecuestroJuicios AsesinatosEEUU
Publicidad