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Coronavirus

Una pastilla contra el covid-19: la nueva arma de EEUU para controlar esta y otras pandemias

Se anticipa que el gobierno anuncie una inversión de $3,000 millones para un programa que fomente el desarrollo de antivirales no solo contra el nuevo coronavirus, sino también otros patógenos que puedan representar amenazas futuras.
17 Jun 2021 – 12:27 PM EDT
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Ahora que ya es prácticamente inevitable que el covid-19 se convierta en una enfermedad endémica cuyos brotes seguirán representando una amenaza en distintas partes del mundo, sobre todo ahora que nuevas variantes más contagiosas siguen apareciendo, Estados Unidos apuesta a una segunda arma de defensa, complementaria a la vacunación: encontrar una pastilla que ayude en el estadio inicial de la enfermedad.

Para ello, según reportes de The New York Times, se espera que el gobierno anuncie que invertirá unos 3,000 millones de dólares en el llamado Programa de Antivirales para Pandemias, destinado a desarrollar estas medicinas, no solo contra el nuevo coronavirus, sino contra cualquier otro virus que pueda causar futuras pandemias, que podrían ocurrir mucho antes de lo que imaginamos.

Tales tratamientos ya existen para otras infecciones como el VIH, la hepatitis C y la gripe, pero han sido esquivos contra el covid-19, en gran parte porque el foco hasta ahora no estuvo en encontrarlos.

Tenemos que usar todas nuestras cartas, como lo hicimos con el VIH hace 25 años y encontrar antivirales muy efectivos que (…) derroten a este virus y a otros que aparezcan en el futuro”, dijo en entrevista con The Atlantic, Francis Collins, director de los Institutos Nacionales de la Salud.

Los antivirales que se han explorado contra el nuevo coronavirus se probaron en pacientes hospitalizados, pero -salvo el Remdesivir- no demostraron beneficios, debido a que la mejor ventana de tiempo para usarlos es al comienzo de la infección, de modo que se pueda o evitar la replicación del virus o detener la respuesta inmune exagerada del organismo.

La idea es que, como ya ocurre con la influenza, apenas una persona tenga síntomas iniciales, tome el medicamento disponible en una farmacia y detenga el progreso de la enfermedad. “Me despierto en la mañana, me siento mal y no tengo sentido del olfato o gusto. Llamo a mi médico y le digo: ‘Tengo covid y necesito una prescripción médica’”, explica Anthony Fauci en una entrevista.

Si bien EEUU ha aprobado terapias de anticuerpos monoclonales que se suministran al comienzo de la enfermedad, el hecho de que requieran ser colocadas por vía intravenosa dificulta su administración y, además, su efecto se ve disminuido ante algunas variantes del coronavirus.

Un coctel de anticuerpos monclonales desarrollado por Regeneron acaba de probar reducir en un quinto el riesgo de morir en pacientes hospitalizados y se espera que soliciten autorización de emergencia en EEUU, pero se trata de una terapia para casos en los que la enfermedad ya está bastante avanzada, no de la práctica y hasta ahora elusiva pastilla.

Estados Unidos no es el único país que apuesta a los antivirales, que serían una buena opción para personas que por razones de salud no son elegibles a las vacunas.

En abril, Reino Unido anunció la creación de un grupo de trabajo para identificar potenciales tratamientos para frenar la infección en pacientes expuestos al covi-19. “ Buscaremos tratamientos innovadores que puedas llevarte a casa para detener al covid-19 al comienzo. Eso nos dará otra defensa esencial contra futuros aumentos en los contagios”, dijo el primer ministro, Boris Johnson, en esa oportunidad.

Candidatos prometedores

Uno de los antivirales prometedores es el molnupiravir, desarrollado en 2003 contra la influenza y el dengue y probado sin éxito contra el covid-19 en pacientes hospitalizados. Un segundo estudio lo evalúa en pacientes de alto riesgo recién diagnosticados con el nuevo coronavirus y se espera que sus resultados estén listos en octubre, según reportes del Times.

El gobierno ya firmó con un acuerdo con el laboratorio Merck y Ridgeback Biotherapeutics, para adquirir 1.7 millones de dosis si la droga llega a ser aprobada.

Otro fármaco que, según el Times, se analiza es el AT-527 de Atea Pharmaceuticals, que se usa contra la hepatitis C y en estudios en animales arrojó indicios de funcionar contra el covid-19. Actualmente está bajo evaluación en un ensayo clínico en humanos.

La molécula PF-07321332, creada por Pfizer a partir de una molécula diseñada inicialmente contra el SARS, generó suficientes anticuerpos en ratones para bloquear al coronavirus y ahora también forma parte de un ensayo clínico en humanos, que comenzó en marzo.

Una defensa a futuro

Incluso cuando se encuentre -si es que se encuentra- un antiviral efectivo contra el covid-19, habrá que sortear retos como encontrar la manera de que estos logren prescribirse con la velocidad necesaria para que puedan surtir efecto, posiblemente apenas aparezcan los primeros síntomas.

Y los expertos advierten que no se tratará de curas milagrosas, sino de terapias con una efectividad moderada.

La idea es que incluso así no se dé con una pastilla contra el covid-19, la inversión sirva de base para tener armas contra la próxima pandemia. Se fomentará el desarrollo de tratamientos contra otros patógenos de alto riesgo como los virus que causan el dengue. En palabras de Anthony Fauci al Times: “Siempre habrá una amenaza. Creo que habrá una necesidad a largo plazo por estas drogas”.

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