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Nos olvidamos del 10% del rostro y otros errores comunes al aplicar protector solar

Este es uno de los fallos más comunes –pero no el único– sobre el que conviene estar atentos: una de cada cinco personas desarrollarán cáncer de piel a lo largo de su vida, según la Academia Americana de Dermatología, que advierte de que no existe el bronceado saludable: es un signo de lesión en la piel.
28 Jul 2018 – 8:21 AM EDT

Este olvido al aplicar crema en el rostro queda patente en las imágenes en blanco y negro que los investigadores de la Universidad de Liverpool realizaron con una cámara ultravioleta, de forma que las zonas de la piel cubiertas por el protector solar aparecen oscuras, mientras que las zonas sin protector aparecen visibles. Los voluntarios de este estudio se pusieron crema como lo hacían normalmente. Es decir, de forma incorrecta, olvidándose de zonas delicadas como alrededor de los párpados y el puente de la nariz.

Y esto, si tenemos en cuenta que entre el 5% y el 10% de todos los tipos de cáncer aparecen en los párpados, es preocupante. Por cierto, los investigadores recomiendan, además de utilizar bien la crema, llevar gafas de sol, que actúan como escudo protector ante los rayos de sol. “Es preocupante que la gente encuentre tan difícil aplicar la cantidad suficiente de protector solar al rostro”, dijo Kevin Hamill, uno de los investigadores.


Conviene tomárselo en serio, porque uno de cada cinco estadounidenses desarrollarán cáncer de piel a lo lago de su vida, de acuerdo con los datos de la Academia Americana de Dermatología. No existe el bronceado saludable, de acuerdo con los dermatólogos, que observan el bronceado como un signo de lesión: "La piel bronceada contendrá para siempre células cuyas estructuras genéticas han sido dañadas por el sol”.

Así de contundente se muestra la Asociación Americana de la Piel, que indica que solo uno de cada tres adolescentes que toman el sol usa protector. “En el pasado, la capa de ozono de la atmósfera proporcionaba protección ante los rayos del sol. Pero esta capa se ha ido reduciendo debido a la contaminación. El resultado es que los rayos nocivos del sol alcanzan la cierra con más facilidad y eso ha producido un incremento de todos los tipos de cáncer”, apunta.

Por eso conviene tener clara información como esta:

1. Conoce tu fototipo

El fototipo es el perfil de la persona que define cómo va a responder frente a la exposición al sol. Cada una necesita una protección diferente, de mayor a menor, en función de este fototipo.

Los dermatólogos han determinado la existencia seis fototipos básicos:

Fototipo I: piel muy clara, de color blanco-lechoso, con pecas, ojos azules y pelirrojos, que se quema fácilmente, nunca se broncea y es muy sensible al sol.

Fototipo II: piel blanca y pecas, pelo rubio y ojos azules; se quema con facilidad y casi no se broncea.

Fototipo III: piel blanca, con el color de ojos azul, verde, miel o castaño y pelo de distintas tonalidades de marrón; se quema y se broncea de forma moderada.

Fototipo IV: piel ligeramente amarronada, con pelo y ojos oscuros; se quema poco y se broncea con facilidad y de inmediato al exponerse al sol.

Fototipo V: piel oscura; es raro que se queme, se broncea con facilidad y de manera inmediata al exponerse al sol.

Fototipo VI: piel negra; nunca se quema y siempre presenta reacción de pigmentación inmediata.

2. Conoce lo que es el FPS

FPS (o en inglés SPF) quiere decir factor de protección solar, y la cifra, el tiempo que puede estar expuesto al sol. Un SPF 30 no protege el doble que un SPF 15. Cada grado de SPF se refiere a la cantidad de tiempo que la piel está protegida. Una persona con piel ligeramente pigmentada que se quema en 10 minutos estaría protegido solo alrededor de 2,5 horas (SPF 15 x 10 minutos = 150 minutos), como calcula la Asociación Americana de la Piel.

Estos cálculos dependen de cada persona. Hay quienes se empiezan a quemar en el minuto uno y otras a los 10. El grado de SPF multiplica el tiempo de protección en tantas veces como indica.

4. El FPS no lo es todo

El FPS es una medida orientativa, pero no infalible. Además, no se debe olvidar el rango o espectro de radiación que las cremas protectoras cubren. Una crema de amplio espectro cubre contra aproximadamente el 93% de las radiaciones ultravioleta UVA, pero cuanto mayor sea el FPS más amplitud de protección tendrá. Así, un filtro solar de índice 15 protege en un 93% de los rayos ultravioleta, mientras que los de FPS 30 protegen en un 97%, los de FPS 50 protegen 98%. O sea que una persona del fototipo IV que se aplique una crema con FPS 10, en realidad estará bastante desprotegida, por lo que en verano los dermatólogos recomiendan como mínimo usar cremas con FPS 30 y FPS 50 para la cara y zonas sensibles.

Por otro lado, aquellas cremas llamadas 50+, con un FPS superior a 50, no pueden ser publicitadas en Estados Unidos por orden de la FDA (agencia de salud federal), ya que esta considera que a partir de un FPS 50 no se aporta valor de protección añadido.

5. Qué significa "resistente al agua"

Se dice que un producto es "resistente al agua" (o 'water resistant', en inglés) cuando tras dos baños de 20 minutos sigue manteniendo al menos un 70% del factor de protección indicado. Y los “muy resistentes al agua” ('water proof', en inglés) permiten el doble, 4 baños de 20 minutos.

6. ¿Hace falta protección en días grises?

La respuesta es sí. Las nubes pueden incluso aumentar la radiación ya que la humedad crea un efecto reflectante. En días nublados, aunque no veamos el sol, es importante ir protegidos.

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