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Coronavirus

'Kizzy' Shanta Corbett, la científica que lucha contrarreloj para hallar una vacuna que acabe con la pandemia

La científica estadounidense trabaja en ensayos clínicos y su papel es crucial en la carrera para desarrollar lo más pronto posible la única arma que puede poner fin a las medidas de aislamiento de manera permanente.
19 Abr 2020 – 02:27 PM EDT

La doctora Kizzmekia “Kizzy” Shanta Corbett, inmunóloga viral en el Centro de Investigación de Vacunas del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) es la científica que lidera en EEUU los ensayos de la vacuna contra el covid-19.

Corbett, de 34 años, dijo en una entrevista reciente con CNN que la vacuna contra el coronavirus puede estar lista para ser utilizada por los profesionales de atención médica en algún momento de este otoño, y para la población del mundo en la primavera de 2021.

Desde mediados de marzo, Corbett y un grupo de científicos iniciaron un ensayo clínico de fase 1 que evalúa una vacuna en investigación, diseñada para proteger al organismo contra el covid-19. Lo hacen en el Kaiser Permanente Washington Health Research Institute (KPWHRI) en Seattle.

El Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) -parte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH)- está financiando las investigaciones.

En las pruebas clínicas se inscribieron 45 voluntarios adultos sanos de entre 18 y 55 años, quienes recibirán vacunas experimentales durante aproximadamente 6 semanas. El 16 de marzo fue el día en que el primer participante recibió la primera vacuna.


El estudio está evaluando diferentes dosis y su capacidad para inducir una respuesta inmune en los participantes. Este es el primero de múltiples pasos en el proceso de ensayo clínico para evaluar su beneficio.

La vacuna en la que trabaja la doctora Kizzmekia Corbett se llama ARNm-1273 y fue desarrollada por científicos del NIAID y sus colaboradores en la empresa de biotecnología Moderna, Inc., con sede en Cambridge, Massachusetts. La Coalition for Epidemic Preparedness Innovations (CEPI) apoyó la fabricación de la vacuna candidata para el ensayo clínico de Fase 1.

“Había, y hay, una buena cantidad de presión”, dijo Corbett recientemente a NBC News. De 2009 a 2014 estudió las respuestas de anticuerpos humanos al virus del dengue en niños de Sri Lanka en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Investigó cómo las personas producen anticuerpos en respuesta a la fiebre del dengue y cómo la genética de la fiebre del dengue afecta la gravedad de una enfermedad.

“Mucha gente confía en nosotros o siente que tenemos un producto que podría, al menos, ser parte de la respuesta que este mundo necesita. Y, bueno, solo decir eso en voz alta no es fácil”, añadió.

En la actualidad, su investigación tiene como objetivo descubrir mecanismos de patogénesis viral y la inmunidad. Se enfoca específicamente en el desarrollo de nuevas vacunas para coronavirus, y, de hecho, su investigación inicial consideró el desarrollo de antígenos vacunales del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) y el Síndrome Respiratorio del Medio Oriente (MERS).


En esos cinco años, la científica identificó una forma simple de producir proteínas espiga que se estabilizan en una conformación que las hace más inmunogénicas y fabricables. Lo hizo en colaboración con investigadores del Instituto de Investigación Scripp y el Dartmouth College.

“Hemos investigado el desarrollo de la vacuna contra los coronavirus durante los últimos siete años; particularmente bajo mi dirección, el equipo ha investigado el desarrollo del coronavirus durante 5 años”, dijo Corbett a Anderson Cooper de CNN y al doctor Sanjay Gupta, profesor asistente de neurocirugía en la Emory University School of Medicine. Añadió que, “al comenzar esta pandemia, tuvimos una idea sobre lo que queríamos hacer en cuanto al diseño de la vacuna”.

Racismo

Aunque la tarea de acercarse a la creación de la vacuna contra el covid-19 le exige semanas de trabajo de siete días y dormir pocas horas , la doctora Corbett también ha tenido que lidiar con el racismo y el sexismo.

En un mensaje de Twitter, Corbett escribió que su mentor, el doctor Barney Graham “ha sido extremadamente instrumental en todo este proceso, su previsión para permitirme trabajar con un equipo en un virus que esencialmente a nadie le importaba”.

A ello, un usuario identificado como “Your Everything” le sugirió que debería “volver a McDonalds donde pertenece”.

“Ella es una científica bastante equilibrada y dice todas las cosas correctas”, asegura a Univision Noticias el doctor George Rutherford, profesor de Epidemiología y Bioestadística en la Universidad de California San Francisco.

Y, en torno a quienes la critican, dijo: “Las personas como ella llegan a esos puestos en NIH por ser inteligentes y los que la odian en Internet son unos cobardes”.

El doctor Ilan Shapiro, director médico de educación para la salud y bienestar para una clínica de salud federal en AltaMed de Los Ángeles, dijo que “si una persona va a salvar a este país con una vacuna, lo que menos importa es su género, religión o cultura; tenemos que protegernos también de las voces de locura”.

La doctora Corbett tiene algunas estrategias para lidiar con esos comentarios. Ella tiene un jefe que cree en ella, el doctor Barney Graham, por lo que no tiene miedo de hacer preguntas, buscar direcciones o probar nuevos enfoques. Está tan organizada que es conocida como “la reina de la hoja de cálculo”, que traza todo, desde los ensayos clínicos hasta los cumpleaños de los hijos de sus mejores amigos.

La carrera por la vacuna contra el coronavirus: así fueron las primeras pruebas en humanos en Estados Unidos (fotos)

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