Aprende a correr como un atleta profesional

Algunos cambios en la técnica pueden ayudarte a ser mucho más rápido, con menos esfuerzo. Un investigador sobre el tema da consejos para lograrlo.
7 Jun 2017 – 4:24 PM EDT

Se ha dicho que la técnica tan peculiar del atleta Mo Farah es la que le ha permitido convertirse en el mejor corredor británico de la historia.

Si lo ves corriendo a una velocidad normal, quizá no logres distinguir su estilo (con el cuerpo erguido y largos pasos). Sin embargo, al mirarlo en cámara lenta, es fácil distinguir esas características.

Claramente su éxito se puede atribuir a muchos aspectos de su entrenamiento, pero el estilo que ha desarrollado le permite correr más rápidamente con menos esfuerzo, lo que le otorga una ventaja competitiva.

Incluso ante un ojo no entrenado, hay una gran diferencia entre un corredor élite, como Mo, y un trotador normal y corriente en el parque del vecindario. Y esas diferencias de movimiento son muy importantes porque inciden en algo llamado ‘ economía del correr’, que es el equivalente humano a las millas por galón de un auto. A más económico que seas, más lejos o rápido correrás antes de cansarte y quedarte sin energía.

Claramente maximizar la economía del correr es esencial si deseas mejorar tu desempeño y la ciencia demuestra que los corredores que son más ‘económicos’ tienen mejores resultados en los eventos deportivos.

En deportes como el tenis y fútbol esta es la clave del éxito, y lo mismo ocurre en el running. El desempeño puede ser mejorado con cambios sutiles en el estilo y estas diferencias pueden dar al atleta un beneficio que marque la diferencia entre una medalla de oro y una de plata.

Ahorrar energía

Para correr de forma económica, los buenos corredores deben minimizar la cantidad de energía que perderán en cada paso. De cierto modo, correr puede compararse a una pelota que rebota. A medida que hace contacto con el piso, la pelota se deforma ligeramente y guarda energía que luego es liberada cuando vuelve a estar en el aire.

Con algo de práctica, cualquiera puede aprender a caminar y rebotar como una pelota, con muy poco esfuerzo. Hasta cierto punto, esto es lo que logran los corredores entrenados. Pueden ‘saltar hacia adelante’ ahorrando energía en cada paso para maximizar la ‘economía del correr’.

Al igual que la pelota, los tendones permiten a los humanos almacenar energía. Su principal función es conectar el músculo con el hueso, pero como son estructuras elásticas, cuando los músculos se contraen al correr, los tendones se estiran, guardando energía.

El tendón de Aquiles es el más grande del cuerpo humano y une el músculo de la pantorrilla con el hueso del talón. Juega un papel fundamental en el running, pues almacena energía justo después de que el pie del corredor hace contacto con el piso y luego la devuelve para impulsar al corredor hacia adelante y arriba antes de que el pie se levante del suelo.

La posición del cuerpo también importa. Nuestra investigación ha demostrado que los atletas profesionales corren más erguidos que los no profesionales. Otros estudios sugieren que esta posición favorece la ‘economía del correr’. Una posible razón para esto es que inclinarse hacia adelante afecta el centro de gravedad del cuerpo y esto impacta en cuán lejos el corredor puede pisar cuando va a poner nuevamente el pie en el piso.

Nuestra más reciente investigación comienza a mostrar que los corredores más destacados ponen el pie más cerca del cuerpo cuando pisan. Esto quiere decir que su cadera está encima de su tobillo, lo que les permite generar más fuerza en la pantorrilla, y así guardar más energía en el tendón de Aquiles. Más almacenamiento de energía implica una mejor ‘economía del correr’, por eso, este estilo en el que el pie pisa el suelo lo más cerca posible del cuerpo, predomina entre los corredores profesionales.

Mejorar tu running

Los entrenadores creen que con los entrenamientos correctos se puede mejorar la ‘economía del correr’ con beneficios asociados en el desempeño. Por tanto, además de trabajar en su fuerza física, los atletas hacen ejercicios específicos que optimizan la coordinación.

Estos ejercicios tienen nombres como ‘ A-Skip and pistoning’ y ‘ Scissor drills’. Pueden enfocarse en la posición corporal y la coordinación, o también estar dirigidos a hacer cambios muy sutiles de movimiento durante fases específicas del ciclo de trote.

Algunos atletas corren subiendo una colina para desarrollar un grado apropiado de inclinación hacia adelante; otros practican ejercicios que los hacen ‘brincar’, manteniendo la correcta posición del tronco, sin inclinarse demasiado hacia adelante.

Así que si te interesa mejorar la forma en que corres, sugeriría que busques a un entrenador. Él verá la forma en que corres e identificará aspectos de tu estilo que pueden estar haciendo que gastes demasiada energía.

Practicando los ejercicios mencionados sentirás una sensación distinta y, con la práctica, podrás incorporar estos cambios en tu estilo de correr, mejorando tu desempeño, al igual que lo hizo Mo.


*Steve Preece es especialista investigador en la Universidad de Salford


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