Salud y Mujer

Critican a senadora que llevó a su bebé al Congreso y ella se defiende: "soy mujer, soy mamá, la bebé necesita alimentarse"

La senadora Martha Márquez subió con su bebé de dos meses a la tribuna el martes para hablar de la postura de su partido sobre el desabastecimiento de combustible en el país. El presidente de la Cámara de Diputados le llamó al orden por sobrepasar el tiempo permitido para comparecer con unas palabras que han causado un gran revuelo: "Hay un límite de tolerancia materno-infantil". Y tanto.
17 Ene 2019 – 3:26 PM EST

Hace unos días hablábamos de una actriz que usó un sacaleches en plena sesión de fotos, mientras estaba ataviada con diamantes y traje de Versace. Hoy nos referimos a Martha Márquez, la senadora mexicana del Partido de Acción Nacional (PAN), que decidió llevar a su bebé mientras defendía la postura de su partido en la Cámara de Diputados a principios de esta semana.

Son noticias que se repiten mucho más de lo que nos gustaría; confiamos en que no quede demasiado lejos el día en que sea normal amamantar a tu bebé de unas pocas semanas, en cualquier lugar donde tenga que desplazarse la mamá. Ese día, respuestas como la de Porfirio Muñoz Ledo, el presidente de la cámara, que dijo que “hay un límite de tolerancia materno infantil” recibirán un coro de reprobaciones. Sin medias tintas.

Mientras llega ese momento, en algo le damos la razón a Muñoz Ledo: efectivamente, existe un límite de tolerancia materno infantil y, en general, es bastante bajo.


Márquez ha dicho, por su parte, que no piensa dejar de ir con su hija al trabajo, aunque la idea se le pasó inicialmente por la cabeza. “Es de esas dudas que nos surgen a las mujeres por los estigmas y señalamientos que sufrimos”, señaló en declaraciones a Verne. "Llevo a mi hija al trabajo porque soy mujer y porque soy mamá. La bebé es muy pequeña y necesita alimentarse. Siempre he llevado a mis hijas al trabajo".

No es, por supuesto, la primera parlamentaria a la que le llueven las críticas. Carolina Bescansa, por ejemplo, una diputada de Podemos, un partido de izquierdas de España, levantó una gran polémica cuando se presentó en el Congreso con su bebé de seis meses. La Cámara dispone de guardería, pero ella prefirió llevar a su hijo al escaño y amamantarlo durante la sesión constituyente. “Es hora de llevar lo que hay en la calle a las instituciones y que esta Cámara se parezca más a nuestro país”, declaró entonces la diputada. "Hay que favorecer que estas tareas dejen de ser un asunto privado que las mujeres tienen que resolver por su cuenta en la invisibilidad”, añadió.

No fue un imprevisto, sino un gesto meditado para ejemplificar, de acuerdo con su partido, la dificultad de miles de madres para conciliar la vida familiar y laboral, reivindicar la necesidad de repartir permisos entre hombres y mujeres y ampliar las guarderías.


Con frecuencia se acusa a mujeres como ellas de utilizar a sus bebés para ganar visibilidad. La diputada del PAN ha recibido una oleada de críticas ("es una ridícula queriendo aparentar algo que no es”, dice por ejemplo este usuario de Twitter). A Bescansa, la política española, se le acusó por su parte de "dar un espectáculo con utilización de un bebé".

A algunas mujeres nos parece que existe una gran estrechez de miras en este discurso. Incluso si damos la razón a los que argumentan que ellas sacan un beneficio con sus bebés (en forma de votos, visibilidad o clics), pensamos que ese escaparate privilegiado desde el que abogan por normalizar la lactancia y dar visibilidad a la necesidad de conciliar la vida familiar y laboral nos beneficia a todas. En suma: si ellas no lo hacen, ¿entonces quién?

Madres defienden su derecho a amamantar en público

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