Salud Sexual

Habla de sexo con tus hijos desde temprano y mucho: es lo mejor para ellos

Investigadores explican de qué modo, hasta sin darse cuenta, los padres moldean la actitud de los niños en torno a la sexualidad. Lo mejor siempre es abordar el tema con naturalidad y sin tabúes. Toma nota de estos consejos.
Por: Veronica I. JohnsonyGay Ray Backlund,

Los padres tienden a sentirse incómodos de tener "la conversación", pero quiéranlo o no, son ellos quienes les enseñan a sus hijos sobre el sexo y la sexualidad.

Abordar el tema del sexo puede ser difícil. Los padres pueden no saber cómo aproximarse al asunto de una manera apropiada para la edad de sus hijos, sentirse incómodos con su propia sexualidad o tener miedo de "sembrar información" en las mentes de los niños.

Pero es algo que no sólo se aprende mediante las palabras. La forma en que un padre toca a un niño, el lenguaje que usa para hablar sobre sexualidad, la manera en que expresa su propia sexualidad y su reacción ante las preguntas de los niños influyen en el desarrollo sexual del niño.

Como investigadores en educación de relaciones íntimas, mediante encuestas a estudiantes universitarios, aprendimos que muy pocos aprendían formalmente sobre sexo de sus padres, pero los que sí lo hicieron reportaron una experiencia de aprendizaje más positiva que la de cualquier otra fuente, como los compañeros, los medios y la educación religiosa.


Hechos de la vida moderna

Los niños están expuestos a la publicidad cuando tienen apenas meses de edad: hasta los bebés reconocen logotipos de empresas. La investigadora y activista de medios Jean Kilbourne, reconocida internacionalmente por su trabajo sobre la imagen de las mujeres en publicidad, asegura que "en ninguna parte el sexo es más trivial que en la pornografía, los medios y la publicidad". Las imágenes distorsionadas dejan a los jóvenes con expectativas poco realistas sobre las relaciones normales.

Mucho antes de la era de las redes sociales, un estudio del año 2000 descubrió que los adolescentes ven 143 incidentes de conducta sexual en televisión abierta en horario de máxima audiencia cada semana. Pocos representaban relaciones sexuales seguras y saludables. Los medios tienden a hacer más glamorosa, degradar o explotar la sexualidad y las relaciones íntimas. También modelan la promiscuidad y la cosificación de las mujeres, y caracterizan los comportamientos agresivos como normales en las relaciones íntimas. La violencia y el abuso son el resultado escalofriante, pero lógico, de la cosificación femenina.


Si bien no hay consenso en cuanto a un nivel crítico de comunicación, sí sabemos que cierta información precisa y confiable sobre el sexo reduce los comportamientos de riesgo. Si los padres no se sienten cómodos lidiando con problemas sexuales, esos mensajes se transmiten a sus hijos. Los adultos que pueden hablar con sus hijos sobre sexo pueden influir positivamente en su comportamiento sexual.

¿Puede alguien más hacerlo por mí?

La educación sexual en las escuelas puede proporcionar a los niños información sobre el sexo, pero las opiniones de los padres a veces están en desacuerdo con lo que los maestros enseñan; algunos abogan por la educación solo para la abstinencia, mientras que otros prefieren la educación sexual integral. La Asociación Nacional de Educación desarrolló los Estándares Nacionales de Salud Sexual para la educación sexual en las escuelas, incluyendo sugerencias apropiadas por edad en el currículo.

Los niños a menudo reciben información contradictoria entre las enseñanzas laicas y las religiosas, dejándoles que se pregunten qué creer acerca del sexo y, a veces, les confunden más. La comunicación abierta y honesta sobre el sexo en las familias puede ayudar a los niños a entender los mensajes contradictorios.

Los padres siguen siendo la principal influencia en el desarrollo sexual en la infancia, con los hermanos y la educación sexual como seguidores cercanos. Durante la infancia tardía, una fuerza más poderosa — las relaciones entre iguales— se sobrepone a las influencias de los padres, que son vagas o demasiado tardías.

Incluso si los padres no se sienten competentes en la entrega de información sexual, los niños reciben e incorporan la orientación de los padres con mayor confianza que la de cualquier otra fuente.

Participar en conversaciones difíciles establece confianza y prepara a los niños para acercarse a los padres ante los desafíos de la vida futura. La información sobre sexo se recibe mejor de parte de los padres, independientemente de una posible entrega inadecuada. Los padres son fuertes rivales de otras fuentes de información. Enseñar sobre sexo, temprano y con frecuencia, contribuye a una autoestima sexual saludable. Los padres pueden inculcar una comprensión realista de las relaciones íntimas sanas.

Para empezar

No hay una manera perfecta de comenzar la conversación, pero aquí sugerimos algunas que pueden inspirar a los padres y, a través del ensayo y el error, desarrollar maneras creativas de continuar las conversaciones, temprano y con frecuencia.


  • Ve televisión con tus hijos. Las películas pueden brindar la oportunidad de hacer preguntas y provocar conversaciones con los niños sobre las relaciones sanas y la sexualidad en el contexto de personajes con los que se puede identificar.
  • Demuestra apertura y honestidad acerca de los valores y fomenta la curiosidad.
  • Permite que surja una conversación alrededor de temas relacionados con la sexualidad en el hogar: otras personas que vayan a tener hijos, animales que se reproduzcan o nombres anatómicamente correctos para las partes del cuerpo.

El objetivo es apoyar a los niños en el desarrollo de relaciones íntimas sanas. Busca apoyo para tratar las preocupaciones sobre sexo y sexualidad. Rompe el ciclo de silencio tan común en muchos hogares en torno al sexo y la sexualidad: los padres están en condiciones de abogar por la salud sexual comunicándose sobre sexo con sus hijos, temprano y con frecuencia.

*Veronica I. Johnson es profesora asociada y consejera educativaen la Universidad de Montana
*Gay Ray Backlund es profesor ssociado en la Universidad Estatal de New Mexico

The Conversation
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