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Prueba Bugatti Chiron: el eslabón perdido

Es difícil definir al Bugatti Chiron en pocas palabras, este auto merece un libro o quizás su propia enciclopedia. No solo es una máquina que alcanzó a cumplir con los objetivos casi imposibles establecidos durante su concepción, pero también consiguió un diseño impecable que fue guiado por fuerzas de la naturaleza.
14 Nov 2017 – 06:05 PM EST
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El Bugatti Chiron cuenta con el motor más poderoso en un auto de producción en serie. Un 16 cilindros en W, con 4 bancos de 4 cilindros cada uno intetramados, de 8.0 litros con cuatro turbocargadores, uno por cada banco de cilindros, capaz de generar hasta 1,500 caballos de potencia y 1,180 lbs-pie de torque. Y aunque suene como un disparate, . . . eso NO es lo más impresionante del carro.

Para quienes me conocen o siguen mi trabajo saben que el diseño automotriz recibe mucha de mi atención. La razón no es porque sepa mucho de ello, por el contrario, es porque siento que hay mucho por aprender y el Bugatti Chiron se ha convertido en mi nuevo referente sobre la evolución de tecnologías aerodinámicas en los autos modernos.

Podemos compararlo como un complejo rompecabezas de 3 dimensiones (nunca pude terminar uno de esos) con 1,800 partes individuales. Su ensamblaje es complejo y requiere de pacientes especialistas con fijación en la atención al detalle en su trabajo.

Esta es una maquina especial que no solo está obligada a verse perfecta en cada uno de sus detalles, pero también debe resistir incrementales fuerzas a medida que se acerca a su velocidad máxima -limitada electrónicamente- de 261 mph (418 km/h) harán todo lo posible por destruir cada uno de sus componentes.

En lugar de pelear contras estas fuerzas, los ingenieros y diseñadores encontraron sinergias. El viento es aprovechado al máximo para mantener el vehículo plantado a la pista a través de toda la banda de velocidad gracias a complejos túneles y diseños que fueron trabajados por Dallara (constructores de autos de Indy).

Además, emplearon las últimas tecnologías disponibles para conseguir que el viaje a cualquier velocidad ofrezca la atmosfera adecuada a las expectativas del conductor y acompañante.

El desempeño de este vehículo es muy superior al que habíamos vivido A Bordo del Bugatti Veyron. Este último puede ser visto ahora ya como un dinosaurio frente al Chiron. No solo porque la nueva generación ha aprendido modales para su jinete, pero porque adquirió las habilidades necesarias para desempeñarse de manera eficaz en su principal trabajo: Ir rápido…MUY rápido.

Fotos del Bugatti Chiron

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Aunque la mayoría de las 500 unidades nunca se aproximarán a la velocidad que el fabricante promete, el hecho de tener EL auto que puede cumplirlo es valor suficiente para que cualquier billonario común y corriente (sarcasmo incluido) considere comprarlo.

Estas obras de arte serán tratadas como tal…piezas de arte. Mantenidos bajo tierra, entre paredes capaces de resistir ataques nucleares y bajo climas controlados que garantizan la atmosfera óptima para prolongar su vida útil.

A pesar que estos bebes recibirán más cariño por sus niñeras(os) que por sus propios dueños, existe una minoría dentro de la minoría que tienen enormes y fantásticas colecciones de autos pero disfrutan manejarlos. Estos son los asistentes recurrentes a eventos como Goodwood Festival of Speed en el Reino Unido o Pebble Beach Concourse d’ Elegance en California, EEUU.

Uno pensaría que el Chiron es un producto rentable para Bugatti (parte del grupo VW) por los $1,500 millones de dólares que aportaran como mínimo por las ventas de las 500 unidades programadas. Pero la realidad es otra, ya que es difícil justificar la producción de super autos por los elevados costos de desarrollo/producción, requieren la atención de muchos especialistas y los riesgos son enormes.

Esto último no se resume solo en escandalosos accidentes ocasionados por celebridades, pero incluye el riesgo de no alcanzar los objetivos de ventas, dañando en ambos casos profundamente la reputación y honor de la marca y del fabricante.

En este momento estamos siendo testigos de una peligrosa y emocionante carrera por convertirse -y mantenerse- como el carro de producción más rápido que el dinero puede comparar. Al momento de escribir esta pieza, el Koenigsegg Agera RS se mantiene como el líder (284mph ó 458km/h) pero Bugatti planea alcanzar y superarlo muy pronto.

Mi experiencia de conducción A Bordo del Chiron no se llevó a cabo sobre largas autopistas, ni en una pista de competencia y tampoco dentro de un lago seco de sal. Si me hubieran dado la opción de elegir entre estas alternativas antes de conducirlo, hubiera elegido el lago plano de sal basándome en mi experiencia previa con el Veyron.

Después de conducirlo dentro en ciudad y bajo condiciones “vigiladas”, optaría por una pista de competencias ya que este coupé hiper-alimentado es sorprendentemente versátil. Las pocas veces que pude acelerarlo a fondo (contadas con los dedos de una mano) encontré nuevas sensaciones.

La más sorprendente fue la de un cosquilleo en mis órganos internos cuando fueron presionados contra el asiento. La consistencia en la entrega de las 1,180 libras de torque entre 2,000 y 6,000 rpm a las 4 ruedas a través de su transmisión automática de 7 velocidades es “de quitarse el sombrero”.

El credito de esta “lienalidad” recae principalmente sobre la nueva secuencia de activación de los turbocargadores. Para el Chiron esta es “en serie” (uno por uno) mientras que para el Veyron era “en paralelo” (en pares). El incremento de 25% de la potencia es producto también de las nuevas turbinas que pueden soplar hasta 60,000 litros (15,850 galones) de aire cada minuto.

A pesar de no haber podido vivir la aceleración hasta 261 mph (418 km/h), aproveché la oportunidad para tratar de sentir al máximo su civilidad. Los 5 modos de manejo que alteran el “chasis adaptable” son cruciales para conseguir gran versatilidad. Estos son: EB (el más sutil), Auto, Autobahn, Handling y Top Speed.

Por ahora solo me queda seguir soñando con la oportunidad para conocer más de cerca sus límites sin tener que esperar 10 años para que Bugatti me de las llaves del reemplazo del Chiron que ahora se encuentra en desarrollo (extraoficialmente).

Si quieres ver mis primeras impresiones A Bordo del Bugatti Chiron lo puedes hacer a través del video que se encuentra en la parte superior de esta página y si quieres conocer más detalles puedes encontrarlos en el video a continuación.

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