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Proceso de Paz

Transcripción: Entrevista con el presidente colombiano Juan Manuel Santos en Al Punto

La conversación de Felix de Bedout con el líder colombiano fue transmitida en septiembre de 2016.
21 Sep 2016 – 6:17 PM EDT

Programa: Al Punto con Jorge Ramos

Contenido: Entrevista con el Presidente de Colombia Juan Manuel Santos

Fechas: Martes 20 de septiembre y domingo 25 de septiembre de 2016


Clave

FDB: Félix de Bedout

JMS: Juan Manuel Santos

WB: William Brownfield

JMV: José Miguel Vivanco


FDB: Presidente Juan Manuel Santos, muchas gracias por atender esta invitación. La primera pregunta sería, el 26 de septiembre se va a realizar en Cartagena el gran evento de firma del acuerdo de paz con invitados internacionales. Acaba de confirmar el secretario John Kerry que estaría allí. Pero el plebiscito es el 2 de octubre. ¿No resulta extraño que se firme un acuerdo que todavía no ha sido aprobado por el pueblo cuando usted mismo ha dicho que si gana el “no” se acaba el acuerdo y se acaba el proceso?

JMS: El acuerdo hay que firmarlo de todas formas, y se hizo esta secuencia precisamente para firmarlo primero y después ponerlo a ratificación del pueblo colombiano como yo lo había prometido desde un principio. Yo no estaba obligado a someter esto a plebiscito a la presentación del pueblo, pero lo estoy haciendo porque creo que es un paso tan importante para el país que necesita la legitimidad del pueblo soberano y eso es algo que desde un principio lo prometí y lo voy a cumplir.

FDB: Pero si se firma antes del plebiscito, ¿no queda como si fuera un hecho dado cuando podría cambiar eventualmente?

JMS: No, porque – no, porque todo lo que el congreso ha aprobado, el proyecto de acto legislativo, o sea, la reforma constitucional está supeditada para entrar en vigencia a que se gane el plebiscito.

FDB: Si no gana el plebiscito, usted ha dicho, “Si gana el ‘no,’ se acaba el proceso de paz”. ¿Por qué?

JMS: Porque regresamos a lo que teníamos hace seis años. Estos señores se devuelven a la selva, y volvemos a lo que teníamos hace seis años.

FDB: Estamos en esta visita a Naciones Unidas que ha confirmado que el apoyo internacional al proceso de paz, podríamos decir, prácticamente que es unánime. Pero no sucede lo mismo en Colombia. ¿Por qué el apoyo internacional es más fácil de lograr, que el apoyo de nacional para este proceso?

JMS: Porque el debate nacional ha estado contaminado por la política, por la política interna, por las rivalidades, por mucha desinformación, y eso es normal en procesos de esta naturaleza. Aquí estamos dando un paso muy, muy importante para el futuro de nuestra nación, y hay personas que legítimamente están en contra y tienen todo el derecho. En cambio, la comunidad internacional que ha estudiado de lejos, pero en detalle lo que ahí se ha hecho está respaldando en forma unánime porque es increíble que no hay un solo país que haya puesto algún tipo de oposición.

FDB: ¿Pero presidente, no será que es más fácil apoyar el proceso de paz desde lejos que cerca, que es muy fácil para los países decir: “Bueno, hagan ese proceso y a ver cómo sale”? ¿Y que los colombianos, conociendo las FARC, tienen mucha desconfianza y tienen muchos temores de lo que puede pasar con las FARC?

JMS: Es que ha habido mucha desinformación y por supuesto que hay preocupaciones y hay incertidumbres. Los colombianos no quieren las FARC. Es más, el 95 por ciento rechazan las FARC, pero es que uno no hace la paz con los amigos. Hace la paz con los enemigos, y esto es un paso trascendental. Estamos terminando una guerra que lleva 52 años, que ha producido más de 8 millones de víctimas, que ha producido el sufrimiento más prolongado que ha tenido el pueblo colombiano en su historia. Entonces esto es un paso muy importante que, por supuesto genera incertidumbres, a todo el mundo le genera algún tipo de incertidumbre porque este proceso no es perfecto. La paz perfecta no es posible, no existe. Es un proceso, el mejor proceso, el mejor acuerdo posible para lograr una paz.

FDB: Sí, el proceso no es perfecto, como usted dice. Pero si el cese al fuego estaba funcionando, estaba la negociación, ¿por qué no seguir negociando un tiempo más a ver si se conseguía algo mejor? ¿Por qué no insistir más tiempo con la negociación?

JMS: Llevamos seis años, seis años, porque tuvimos dos años en secreto, y creemos que lo que conseguimos es lo mejor que se pueda conseguir.

FDB: Quiero presentarle un video. Quiero mostrarle un video que está cumpliendo en este momento nueve años. Es de septiembre de 2007, para que usted lo observe y después lo podamos comentar. Este es usted como ministro de defensa.

JMS: Sí.

FDB: En ese año, este fue – entiendo, si no recuerdo mal – un operativo contra El Negro Acacio (Tomás Medina Caracas), que es uno de los jefes más importantes de las FARC. Escuchémoslo.

JMS: Este golpe es sin duda el más fuerte que se le ha dado a la capacidad logística de este grupo terrorista. El Negro Acacio fue uno de los artífices de la transformación y del fortalecimiento de las FARC en los años noventa, cuando a través del negocio del narcotráfico aumentaron su capacidad de materia de armas, en materia de insumos químicos y en materia de reclutamiento.

FDB: ¿Presidente, es este Juan Manuel Santos un Juan Manuel Santos diferente al que tengo en este momento frente a mí?

JMS: Es exactamente el mismo, y le agradezco muchísimo que me haya hecho esa pregunta y me haya mostrado ese video. El Negro Acacio fue el primero de muchísimos objetivos de alto valor que dimos de baja después de una transformación en la inteligencia y en la forma de operar de nuestras fuerzas. Y desde entonces les hemos dado muy duro para poder negociar desde una posición de fuerza. Eso es una condición necesaria, la condición para poder tener un proceso exitoso es tener a favor el estado, la correlación de fuerzas militares, es convencer a los comandantes de la guerrilla que para ellos es un mejor negocio la paz que la guerra. Y una tercera condición que también obtuvimos es el apoyo de la región. En cualquier guerra simétrica del mundo de hoy es necesario tener apoyo regional, o sea, que esas tres condiciones se fueron dando para poder tener un proceso de paz exitoso. Y el Juan Manuel Santos que usted vio allí estaba ya pensando en la paz desde hace mucho tiempo, mucho tiempo atrás inclusive. Pero había que negociar desde una posición de fuerza. Para hacer la paz, hay que saber hacer la guerra.

FDB: Pero, presidente, precisamente, si la correlación de fuerzas por primera vez, si se quiere, en muchos años, era favorable al estado colombiano. ¿Por qué no insistir en esa vía y darle este respiro a las FARC?

JMS: Por - ¿cuál respiro? Si es que lo hemos mantenido en mi gobierno, en este gobierno mío, le hemos dado de baja, el número uno, el número dos, y 63 cabecillas de frente de las FARC, 63. Nadie, nadie en los 50 años de historia de las FARC le ha dado tan duro a las FARC como este gobierno. Y eso es una de las razones por las cuales negociaron la paz.

FDB: ¿Pero por qué no insistir en la vía militar?

JMS: Porque nos llevamos 20 o 30 años más, y 20 o 30 años más de guerra no los resiste el país.

FDB: Volviendo a este video, usted habla de las FARC como terroristas y narcotraficantes. ¿Dejaron de serlo?

JMS: Pues, el terrorismo, por supuesto que hicieron terrorismo, y por supuesto que se lucraron del narcotráfico. Ellos mismos lo han – lo han confesado, pero están ahora haciendo una transición a la legalidad, acordaron cortar todo vínculo con el narcotráfico y por supuesto a dejar de hacer terrorismo.

FDB: Estamos en esta entrevista en medio de la conmoción que hay en Nueva York por los ataques terroristas que se han presentado en estos días, y siempre se ha dicho, con terroristas no se negocia. ¿Por qué se negocia con unos terroristas y con otros no? ¿Por qué con las FARC, que ustedes durante años le dijeron al mundo, e incluso, llevaron al mundo a que los señalara como terroristas en todos sus listados, ahora sí se negocia?

JMS: Y el mundo los está quitando de la lista de terroristas porque están negociando la paz, y eso de que con terroristas no se negocia no es la historia de la humanidad, ni del mundo. Acuérdense, por ejemplo, a Begín. ¿No le decían que era el peor terrorista que existía, y fue el primer ministro de Israel? Negociaron los británicos con él y así hay muchísimos de ejemplos. Este es un grupo insurgente guerrillero que hizo terrorismo y que se lucró del narcotráfico, pero que ahora está dispuesto a someterse a la constitución colombiana, a las leyes colombianas, a la democracia colombiana, y a pactar una paz después de 50 años de guerra.

FDB: ¿Pero usted se imagina, por ejemplo, Estados Unidos negociando con los autores de estos ataques?

JMS: Pues, es que son dos situaciones diferentes, dos circunstancias diferentes. Estados Unidos no ha sufrido una guerra de 50 años por un grupo armado como las FARC. Entonces no es comparable lo uno con el otro.

FDB: Quiero ir al tema de narcotráfico. Se acaba de entregar un informe sobre el cultivo de coca en Colombia, de hecho, acá en los Estados Unidos, que dice que hay un crecimiento del 42 por ciento entre el 2014 y el 2015. ¿Es una casualidad que semejante nivel de crecimiento se de en medio de las negociaciones de paz con las FARC?

JMS: Si usted analiza, Félix, la producción de coca en el país, usted se va a dar cuenta que son como ciclos económicos. Sube y baja, sube y baja por diferentes circunstancias. Pero ahora, por primera vez, vamos a tener la oportunidad de encontrar una solución estructural porque antes nosotros íbamos a erradicar la coca en regiones muy remotas. Nos recibían las FARC, entre otras, con francotiradores con minas antipersonal, un costo altísimo. Al día siguiente cuando nos retirábamos, volvían a sembrar la misma cantidad o más. Por eso nunca Colombia ha dejado de ser el primer exportador de cocaína a los mercados mundiales. Ahora por primera vez vamos a tener esa oportunidad.

FDB: ¿Pero no están las FARC detrás de esto? Usted está seguro de que las FARC no siguen con el negocio del narcotráfico como usted decía en el video, que El Negro Acacio era el principal hombre de esa estructura de narcotráfico—

JMS: Sí, sí.

FDB: —y que con ella financiaba toda la operación militar de las FARC?

JMS: Si llegan a estar vinculados después de firmar la paz, pierden todos sus beneficios, y ellos lo saben perfectamente.

FDB: Quiero presentar otro video precisamente sobre este tema. Es el subsecretario de estado de los Estados Unidos para los temas de narcotráfico que fue embajador en Colombia, William Brownfield. Esto decía hace pocos días ante el congreso de los Estados Unidos.

WB: La franqueza y la honestidad son el enfoque y la atención del gobierno colombiano sobre su proceso de paz, y hasta cierto punto, la voluntad o el deseo de no tomar pasos que compliquen el proceso de paz; el movimiento guerrillero de las FARC es ahora, como lo viene siendo desde hace 30 años, una de las principales organizaciones narcotraficantes en el mundo.

FDB: Lo que dice el señor Brownfield es muy duro. Está diciendo que, por favorecer el proceso de paz, el gobierno colombiano ha mirado para otro lado en el tema del narcotráfico.

JMS: No, lo que no está en ese video es que también dijo que nunca antes se ha incautado tanta cocaína, que el esfuerzo del gobierno colombiano para combatir narcotráfico está vigente, presente, y por eso en el informe, Colombia es aplaudida por los esfuerzos que seguimos haciendo para combatir el narcotráfico. El hecho de que se haya subido la producción es una coyuntura que se ha presentado en muchas ocasiones. Mire, Félix, cuando yo fui ministro de defensa en el año 2007, nunca antes se había hecho tanto, y nunca antes había aumentado la producción como en el año 2008. Por eso le digo, que eso obedece a diferentes tipos de razones, pero la lucha contra el narcotráfico por parte del gobierno colombiano ha estado presente, y los primeros en reconocerlo son los propios norteamericanos.

FDB: Pero está diciendo que, por favorecer el proceso, insisto—

JMS: Está equivocado porque favorecer—

FDB: O sea, el secretario—

JMS: Sí, está equivocado y él lo sabe, y hablamos con él. Él sabe perfectamente que eso que dijo, que por favorecer el proceso – es todo lo contrario. Si por favorecer el proceso lo que hemos dado es – hemos apretado las tuercas en todas las formas, como se lo acabo de decir. Nadie, nadie, le ha dado más duro a las FARC que este servidor.

FDB: Lo otro que dice es que las FARC siguen siendo narcotraficantes.

JMS: No, no dice—

FDB: Que son unos de los mayores carteles de la droga.

JMS: No dice eso, Félix. Dijo que era uno de los – pero que en este momento—

FDB: Que no ha dejado de serlo.

JMS: Sí, no, pero es que ya estamos en ese proceso de hacer la transición. Están – ellos pactaron que iban a cortar todo vínculo. Se están retirando de las áreas de producción. Se van a concentrar, van a entregar las armas, va a haber paz. Entonces ya no van a tener la capacidad que tenían antes para proteger los cultivos de coca.

FDB: Pero presidente, ¿no es ingenuo pensar que las FARC, que tienen un negocio multimillonario, o han manejado un negocio multimillonario con el que se han financiado durante décadas, ¿lo van a dejar de un momento a otro? Ahora cuando van a entrar a la vida política donde van a necesitar financiación para estar en esa vida política, ¿de dónde van a sacar los recursos? ¿Van a dejar el negocio del narcotráfico, así como así?

JMS: Es que, si pretenden hacer política con recursos de narcotráfico están como dicen popularmente en Colombia, “atacando burro.” No hay la menor posibilidad que el estado Colombiano permita eso. Si ellos continúan en alguna forma vinculados en narcotráfico pierden todos los beneficios, y se van y se pudren en la cárcel, y lo saben perfectamente.

FDB: En este tema se ha hablado también de la fumigación, y el fiscal general ha dicho que se debe volver a fumigar. En Colombia—

JMS: Que se debe estudiar la posibilidad.

FDB: Estudiar la posibilidad de volver a fumigar que se suspendió. Usted ha dicho que no.

JMS: Que por ahora no.

FDB: Que por ahora no. En el acuerdo no se habla específicamente de fumigación. Por ejemplo, la palabra “fumigación” no aparece, pero sí aparece la sustitución de cultivos—

JMS: Como primera—

FDB: —y formas alternativas.

JMS: Como primera forma, sí.

FDB: ¿El ‘no’ a la fumigación es para no perjudicar lo acordado en La Habana?

JMS: No. El ‘no’ a la fumigación obedece a una – a un mandado, a un fallo de la corte constitucional que le dijo al gobierno colombiano: “en un periodo de equis número de meses haga un estudio para ver si hay algún tipo de secuela para la salud pública por la fumigación”. Y en ese periodo la Organización Mundial de la Salud publicó un estudio donde comprueba que sí hay efectos para la salud humana de la fumigación. Entonces tomamos la decisión de suspender la fumigación porque éramos además el único país del mundo que estaba fumigando. Y ya esa fumigación no estaba teniendo el efecto que se esperaba. Ellos aprendieron a protegerse de la fumigación, hasta con panela les ponían a las hojas para defenderse de la fumigación. Entonces era una herramienta cada vez menos efectiva que estaba causando un daño ecológico y un daño a la salud de los colombianos, y por eso la suspendí. Pero no está prohibida de por vida. Esa opción está abierta el día de mañana si descubrimos alguna forma de asperjar que no tenga esos efectos ecológicos y de salud. En el acuerdo no está, como se ha dicho, prohibida la fumigación.

FDB: Quiero ir a uno de los temas más complicados de todo este proceso. Obviamente el tema de justicia, que ha sido uno de los que ha generado mayor discusión y mayor debate. Usted ha dicho insistentemente, “No es un acuerdo perfecto. Es el acuerdo posible”. Y eso en gran medida tiene que ver con el tema de justicia. Ustedes han recibido respaldos internacionales en el tema de justicia, pero también críticas. Y por eso como es un tema tan complejo, quiero darle la palabra a alguien para que le haga dos preguntas sobre el tema, alguien que usted conoce muy bien, el señor José Miguel Vivanco, de Human Rights Watch, para que él le plantee dos inquietudes que tiene él sobre este tema.

JMS: Bueno, está bien, pero usted sí debió advertirme esto, don Félix. Usted es periodista y yo también. Cuando uno tiene a otra persona que va a intervenir en la entrevista, uno le advierte al entrevistado. Pero adelante.

FDB: Bueno, hagámoslo. Creo que, además, porque me parece que son preguntas pertinentes y de alguien que tiene conocimiento sobre el tema.

JMV. Presidente Santos, el Acuerdo de Víctimas prevé que las FARC no irán a prisión a cambio de la confesión de sus crímenes. Es decir, beneficios de justicia transicional. ¿Le parece a usted justo que los agentes del estado, los miembros del ejército, por ejemplo, los responsables por falsos positivos, reciban beneficios similares sin otorgar nada a cambio?

JMS: El señor Vivanco está en todo su derecho de criticar la justicia transicional. Pero esta justicia transicional que nosotros pactamos lo hicimos con todo el cuidado del caso. Las personas que mandamos a negociar, entre ellas está un profesor de Estados Unidos, de la Universidad de Notre Dame, experto en Derecho Internacional Humanitario, en Derechos Humanos para cumplir con creces, los estándares internacionales. La Corte Penal Internacional, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y todas esas instancias dicen que lo que se pactó cumple con esos requisitos mínimos. Aquí no va a haber impunidad. En el caso del señor Vivanco, él lo que le preocupa es que nosotros le demos beneficios a nuestros soldados, a nuestros policías, a nuestros miembros de la Fuerza Pública, y yo les prometí a nuestro ejército y a nuestra policía que si la guerrilla iba a tener beneficios para terminar este conflicto, quien hubiese cometido algún delito de la Fuerza Pública relacionado con el conflicto tendría también los mismos beneficios y estamos cumpliendo y creo que eso es perfectamente normal dentro de la justicia transicional que hemos pactado.

FDB: Y esta es la segunda pregunta.

JMV: El acuerdo también pareciera estipular que los criminales de guerra confesos podrán participar en política o ejercer cargos de elección popular mientras cumplen sus sanciones alternativas, y que para ello se impulsaría una reforma constitucional. ¿Puede usted confirmar, presidente Santos, que esa es la interpretación correcta y que su gobierno va a promover una reforma constitucional de esta naturaleza?

JMS: Todo este proceso busca que esta gente deje las armas y pueda participar en política legalmente de manera que el proceso, en el fondo del proceso lo que busca es eso, que, en lugar de estar volándole ductos, secuestrando gente, asaltando poblaciones, estén haciendo política de manera que su participación política es una consecuencia normal de cualquier proceso de esta naturaleza. Inclusive en el caso colombiano lo tuvimos en el pasado, hubo amnistías para todo el mundo, eligieron guerrilleros de alcalde, de senadores. Hoy hay senadores que son, eran antes guerrilleros, de eso se trata el proceso.

FDB: ¿Pero antes de que se surtan las sentencias, ellos podrían participar en política antes de que el tribunal especial dicte sentencia?

JMS: Es que, por primera vez, Félix, mire, mire lo paradójico, por primera vez hay una justicia que se les aplica. Los máximos responsables serán investigados, juzgados, condenados y sancionados. No va a ver impunidad entonces la, el tribunal especial determinará la sanción, el tipo de sanción, y ahí cabe que puedan participar en política.

FDB: En este tema de la participación política también ha sido de mucha discusión los cupos que se le van a entregar al congreso, y mucha gente se pregunta, ¿por qué, por qué se les dan fijos unos cupos en el congreso a unas personas que, durante años, durante décadas han estado al margen de la ley, por qué darles ese beneficio?

JMS: Ellos tienen que participar en las elecciones, y lo que se les aseguró fue un mínimo, si no alcanzan el umbral les vamos dar por un período fijo unos cupos mínimos que dentro del número de cupos que hay en el Senado y en la Cámara no representan sino un pequeñísimo porcentaje porque precisamente es el estímulo para que ellos dejen las armas y participen en políticas. Vuelvo y repito, Félix, el propósito fundamental de todo este proceso es ese, que participen en política. Entonces les estamos dando un incentivo, unas facilidades para que participen en política y dejen hasta la última pistola que se la van a entregar a las Naciones Unidas seis meses después de que se firme, y se va a firmar el próximo lunes.

FDB: A propósito de política, dos ex presidentes de los cuales usted fue ministro, de ambos, el ex presidente Pastrana, y el ex presidente Uribe, son los mayores opositores, de alguna manera son los jefes de debate del ‘no’ en este momento en Colombia. Usted ha dicho que hay un elemento de envidia en esa posición, ¿por qué? ¿Cuál es la envidia que tienen ellos?

JMS: No, lo que he dicho es que me parece muy triste que dos personas que quisieron hacer lo que estamos haciendo nosotros, que buscaron la paz. Pastrana duró cuatro años buscando la paz. Allá le entregó a las FARC un área de 42,000 kilómetros cuadrados, más grande que Suiza. Nosotros lo que estamos haciendo es concentrándonos en un área que no tiene ni 300 kilómetros durante solamente seis meses para que entreguen las armas, y que a estas alturas él diga que lo que estamos haciendo no es lo correcto. Y el caso del presidente Uribe es lo mismo. Él quiso negociar. Ahora critican porque estamos negociando en Cuba. ¿Acaso él no negoció durante tres años con el ELN en Cuba, que porque les vamos a dar participación política? ¿Acaso él no propuso inclusive una reforma constitucional para que les permitiera a la guerrilla participar en política? ¿No tiene él hoy en sus filas del senado un activo guerrillero? Entonces hay una serie de contradicciones entre esas posiciones de esos ex presidentes y lo que están hoy manifestando. Por eso le decía al principio que aquí hay mucho elemento de política interna que es triste. A mí me gustaría ver a todos los ex presidentes, todos mis antecesores quisieron buscar la paz, todos. Y todos lo hicieron, yo creo, que, de buena voluntad, y tratando de hacerle un beneficio al país. Qué bueno sería que todos estuvieran unidos entorno a ver cómo vamos a aprovechar esta gran oportunidad que tenemos los colombianos de construir una nueva Colombia después de que firmemos, de construir esa paz que todo el pueblo colombiano añora para poder ser un país normal, el último conflicto armado de todo el continente americano, la guerrilla más fuerte, más vieja de toda la región está entregando hasta su última pistola. Esto es algo histórico.

FDB: Pero usted insiste que hay envidia.

JMS: Pues, puede haber envidia, puede haber celos, puede haber, no sé. La condición humana, pues uno no la puede juzgar con esa severidad. Pregúntele a ellos.

FDB: A propósito, en los últimos días, se ha propuesto un debate, un debate entre el senador Álvaro Uribe, ex presidente Álvaro Uribe y usted.

JMS: Sí.

FDB: Para que ante los colombianos debatan y argumenten las posiciones del ‘sí’ y el ‘no’. ¿Usted aceptaría un debate público en Colombia con el ex presidente—

JMS: A mí nadie me ha propuesto ese debate.

FDB: ¿Lo aceptaría?

JMS: Nadie me lo ha propuesto y usted no me lo puede proponer porque no creo que el presidente bien le haya autorizado a usted eso.

FDB: Porque como lo han – ¿pero usted estaría dispuesto a un debate en ese sentido?

JMS: Nadie me lo ha propuesto.

FDB: O sea, si se lo proponen, ¿lo estudia?

JMS: ¿A qué horas? Es que yo regreso el jueves, el jueves a Colombia. Tengo un itinerario todos los días porque estamos es en campaña. ¿A qué horas voy a aceptar un debate? No tengo el tiempo para aceptar ningún debate en estas alturas. Llevo cuatro años queriendo discutir con mis opositores sobre el proceso de paz para explicarles todos y cada uno de los puntos, para explicarles que este ha sido un proceso responsable, que es un proceso bien planeado, que aquí no estamos, como se dice, entregando nuestro sistema económico, que no estamos entregando nuestro sistema político, que aquí no estamos entregando la propiedad privada, que aquí no nos estamos entregando al llamado Castro Chavismo, que aquí no hicimos la revolución por decreto, que se lean los acuerdos. Y punto por punto se van a dar cuenta que nada de lo que han venido diciendo es cierto. Si usted coge, Félix, las críticas que hicieron al principio del proceso y lo que resultó, se va a dar cuenta que hay una diferencia del cielo a la tierra. Aquí, esas críticas que se hacían al principio, que las FARC no iban a entregar las armas, que no se iban a concentrar, todo ha venido sucediendo, conforme a lo que dijimos desde un principio. Yo, cuando anuncié este proceso a los colombianos y al mundo entero, dije, “Aquí hay unas líneas rojas que no voy a traspasar,” y no he traspasado ni una, ni una, Félix. Y usted puede hacer la comparación de discurso que pronuncié hace cuatro años y lo que se negoció, y verá que no se ha traspasado una sola línea en roja.

FDB: El acuerdo, si finalmente es aprobado por los colombianos con el ‘sí’, pasan nuevamente al congreso. Y hay una circunstancia que me ha llamado la atención. En los últimos días, el vicepresidente, Germán Vargas, y el fiscal general, el Doctor Martínez, de forma casi simultánea han dicho ‘sí’ al proceso, que están con el proceso, pero que tienen objeciones con el tema de justicia, más o menos que ha sido uno de los temas centrales de discusión. Cuando vuelva el proceso a la discusión del congreso para su trámite, ¿se puede cambiar el acuerdo en el congreso?

JMS: No. No. Y todos tenemos oposiciones. A mí me gustaría verlos 40 años en la cárcel. Todos los colombianos les gustaría cambiar algo del proceso, pero vuelvo y repito, este es el mejor acuerdo posible que nos ha permitido la paz. Y los acuerdos son acuerdos. Se firman y se cumplen.

FDB: Pero es que he escuchado constitucionalistas que piensan que, que si vuelve al congreso, hay que hacer una reforma, una amnistía y todo ese tipo de discusiones, se podría dar un debate, y ese debate podría llevar a cambios en el texto.

JMS: No se puede.

FDB: Usted lo descarta.

JMS: Sí, porque además la reforma constitucional que el congreso ya aprobó establece una especie de lo que aquí llaman fast track. Y en ese fast track, solamente se puede debatir el texto que el gobierno presente, y se le aprueba o se niega, pero no se puede hacer modificaciones. ¿Para qué? Para cumplir con los acuerdos.

FDB: Me llamó mucho la atención una declaración del Doctor Humberto de la Calle, jefe de negociadores, que decía que tal vez el mayor enemigo del proceso ha sido la desinformación que llama él, o las informaciones que circulan en redes sociales. ¿Usted coincide con eso?

JMS: Ha habido mucha desinformación, sí, y una desinformación deliberada y sistemática para ir envenenando el proceso. Por ejemplo, hace algunos meses o algunos años, inclusive, le dijeron a la policía, que la policía iba a ser comandada por un miembro de secretariado, que eso ya estaba negociado. Le dijeron que les iban a quitar las pensiones para entregárselas a la guerrilla. Les dijeron a los terratenientes del Cauca que ya estaba negociado, que eso iba ser Nuevo Caguán y que les iban a quitar todas las tierras. Y eso ha sido sistemático, que les vamos a dar un sueldo de un 1,800,000 pesos a cada guerrillero de por vida. Son mentiras que han venido sembrando durante mucho tiempo y que han venido generando mucha incertidumbre. A nosotros nos ha tocado neutralizar y hacer pedagogía por cuatro, en cuatro semanas, lo que se ha hecho durante cuatro años en materia de desinformación.

FDB: El tema electoral en los Estados Unidos. Se están medido una disputa electoral muy compleja entre la ex secretaria Clinton, que usted conoce bien, y el señor Trump. ¿Qué cambia para el proceso si gana Trump o si gana la señora Clinton?

JMS: Pues, mire, yo no conozco al señor Trump. No sé qué piensa del proceso. No lo ha mencionado. Conozco a la señora Clinton. Sé que ha estado de acuerdo con este proceso. Ella ha ayudado mucho a que esto sea posible, y por eso lo que le puedo decir es que conozco a la señora Clinton, sé que ella apoya el proceso. No conozco al señor Trump y no sé qué piensa del proceso.

FDB: Por último, presidente, si de aquí a unos años las FARC llegan al poder en Colombia, no por las armas, como siempre fue su intención, sino a través de lo que logren después del acuerdo de paz, ¿usted no se va a arrepentir de haber adelantado este proceso de paz?

JMS: No. Para nada. Y no votaría nunca por ellas. Pienso diametralmente opuesto a lo que ellos han sostenido, su marxismo esta “mandado a recoger”, la revolución bolivariana no tiene futuro. Ya ha mostrado su falta de resultados. Pero el haberles dado la oportunidad de que dejen las armas, terminar una guerra que ha producido 8 millones de víctimas en mi país, que ha producido tanto sufrimiento – alguien me decía, Félix, que esta guerra que lleva tres generaciones nos ha quitado la compasión, definida como la capacidad suya y mía y de los colombianos de dolernos por el sufrimiento ajeno. Eso lo ha arrebatado la guerra. Nosotros tenemos que reconstruir el país, comenzando por nosotros mismos, nuestros corazones, dejar el rencor, dejar el odio, dejar la envidia. Eso lo único que hace es sembrar violencia y sembrar muerte y sufrimiento. Por eso es que tenemos una oportunidad de oro ahora que firmemos la paz con las FARC.

FDB: ¿Usted no teme un presidente—?

JMS: —No. No tengo ese temor porque creo que si mantienen el discurso que tienen, nunca van a tener éxito político.

FDB: Presidente, muchísimas gracias.

JMS: A ustedes.

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