Proceso de Paz

Santos y Timochenko ponen fin a la guerra en Colombia

La firma final de los acuerdos de paz se hará en Colombia, según anunció el presidente. Las FARC aseguraron que ahora continuarán en la vida política, pero sin armas.
23 Jun 2016 – 3:31 PM EDT

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y la guerrilla de las FARC firmaron este jueves un acuerdo de cese al fuego bilateral, que incluye el desarme y una hoja de ruta para la transición de más de 6,000 combatientes hacia la vida civil.

"¡Qué éste sea el último día de la guerra!", clamó al iniciar sus palabras Timoleón Jiménez, alias "Timochenko", jefe máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), desde La Habana, Cuba –sede de los diálogos de paz.

Antes de dirigirse a los presentes en el salón de la isla caribeña, el presidente Santos se acercó a Timochenko, le entregó un bolígrafo hecho con una bala calibre .50 y le dijo: "Las balas escribieron nuestro pasado, la educación escribirá nuestro futuro".


Luego, el mandatario se acercó al podio y saltándose el protocolo de costumbre, dijo: "Hoy es un día histórico para nuestro país después de más de 50 años de enfrentamientos, muertes, atentados y dolor. Hemos puesto punto final al conflicto armado con las FARC".

"Nos llegó la hora de vivir sin guerra, nos llegó la hora de vivir en paz", agregó.

Para Timochenko, lo alcanzado tras años de negociación "no es una capitulación de la insurgencia" o una imposición de alguna parte sobre la otra, aseguró, sino "el producto de un diálogo serio entre dos fuerzas que se enfrentaron por más de medio siglo sin que ninguna pudiera derrotar a la otra".


El trato

Los acuerdos anunciados este jueves incluyen el cese al fuego y la dejación de las armas –que serán entregadas a la ONU, quien las fundirá y erigirá tres monumentos–, las garantías de seguridad para los rebeldes y la refrendación de un pacto final bajo las condiciones que imponga la Corte Constitucional.

En el pacto se establece que la entrega del armamento se realizará en tres fases durante los 180 días que corran después la firma final. En la primera etapa, a los 90 días, se recogerá el 30% de las armas; a los 120 días se tendrá otro 30% y a los 180 días se colectará el 40% restante.

Santos anunció que la firma histórica se hará en Colombia, aunque no precisó fecha.


Además, se anunció que los combatientes serán concentrados en 23 zonas de transición y 8 campamentos, en los que vestirán de civiles y no portarán armas. El proceso será monitoreado por un mecanismo tripartita, integrado por delegados de la ONU, las FARC y el gobierno colombiano.

"No habrá impunidad. Los máximos culpables serán juzgados", dijo Santos, al tiempo que planteó que con la paz "los colombianos podremos vivir sin miedo", que los campos volverán a recibir familias que harán producir la tierra, que la democracia se fortalecerá y que habrá una "paz duradera en Colombia".

Sin embargo, aún quedan temas pendientes, como la forma en que serán refrendados estos acuerdos.


A la política, sin armas

Para las FARC, la paz tiene nuevas implicaciones. Entre ellas, que haya una "transformación participativa" de la política, que irá desde los campos, donde antes se combatía, hacia las ciudades.

"Claro que las FARC haremos política, si ésa es nuestra razón de ser, pero por los medios legales y pacíficos, con los mismos derechos y garantías de los demás partidos", dijo 'Timochenko'.

"Estamos ciertos de que ésa será una realidad que se abrirá paso, poniendo fin a la tradición de imponer desde arriba, haciendo abstracción de los intereses populares en las políticas que gobernantes elegidos con sufragios dudosos consideran más convenientes para ellos", agregó.

Para ello, dijo, deberán movilizar a la gente con la garantía de que "a ningún colombiano se le perseguirá por razones de sus ideas o prácticas políticas", instó.

"No será todo color de rosa y, seguramente, habrá que luchar para que se cumpla integralmente lo firmado", aseguró.

Se calcula que más de medio siglo de conflicto en Colombia ha cobrado la vida de 220,000 personas y ha dejado unos cinco millones de desplazados.

Este jueves, 'Timochenko' cerró su discurso reiterando las palabras con las que inició: "¡Qué éste sea el último día de la guerra!".

El acuerdo alcanzado tuvo como testigos a los delegados de los países garantes, Cuba y Noruega. También estuvieron presentes el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y los presidentes de México, Cuba, Chile y Venezuela.

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