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Un problema para Trump en 2018: la menguante base de votantes republicanos

El presidente tiene un apoyo entre los suyos mayor que el que tuvieron en su momento el demócrata Bill Clinton o el republicano George H.W. Bush. Pero hay un detalle: los que se identifican como miembros del Partido Republicano son cada vez menos.
24 Jun 2017 – 9:51 AM EDT

La mayoría de los republicanos siguen apoyando a Donald Trump con un nivel de respaldo muy parecido al que tenían otros presidentes entre los seguidores de su partido. Según la encuestadora Gallup, en el primer trimestre del año, el 87% de los encuestados republicanos aseguraban respaldar a Trump, incluso varios puntos por encima de la media.

El problema, para Trump y para los miembros de su partido que se presentan a la reelección en 2018, es que cada vez menos estadounidenses se identifican como republicanos o con inclinación a serlo. Pese a la victoria de la republicana Karen Handel en la elección para el 6to. distrito del Congreso en Georgia (ya las otras tres elecciones especiales del año), los republicanos tienen motivos de preocupación para las legislativas del 6 de noviembre de 2018.

¿Republicano yo?

Gallup asegura que el 38% de los preguntados se presenta como republicano o tendente a republicano. El 45% dice ser demócrata o tendente a las ideas demócratas, con la ventaja más alta en dos años. En otoño e invierno de 2016, por ejemplo, la brecha a favor de los demócratas era de tres puntos en esta misma encuesta. El resto de las personas dicen no tener ninguna inclinación hacia ningún partido: este segmento es el que ha crecido a costa de republicanos desencantados.


Esta bajada de la identificación republicana explica cómo Trump puede gozar de un apoyo alto entre los más fieles al partido, incluso por encima del que tenían George H. W. Bush o Bill Clinton entre los suyos a estas alturas de sus presidencias, y a la vez tener el nivel de aprobación más bajo que cualquier otro presidente al principio de su primer mandato.

Problema para 2018

La preocupación del partido se puede traducir pronto en menos votos para los candidatos republicanos. La historia muestra que el partido que está en poder suele sufrir más para obtener buenos resultados en las elecciones al Congreso. Habitualmente cuesta más en el segundo mandato del presidente, pero Trump es un caso especial por su nivel de impopularidad.


Una buena medida para predecir el voto es la identificación ideológica de los ciudadanos.

Gallup, que decidió no hacer encuestas de predicción de voto en las elecciones de 2016, indica que estos datos de identificación son una buena señal para los demócratas “si consiguen mantener esta ventaja” en los próximos meses.


Los precedentes

Los republicanos tienden a participar más en las elecciones legislativas igual que las personas blancas y las personas más mayores. Pero la brecha actual a favor del partido de la oposición es parecida a la que tenían los demócratas en 1998 y en 2006, dos años en los que salieron victoriosos de las elecciones al Congreso.

El anterior récord de ventaja para los demócratas en cuanto a identificación fue de nueve puntos en septiembre de 2009, cuando el presidente Barack Obama llevaba pocos meses en el poder y tenía una popularidad por encima del 50%.

El año 2018 es a priori más fácil para los republicanos porque tienen menos escaños en juego del tercio que se vota en el Senado y tienen más puestos en lugares seguros en la Cámara de Representantes. Todavía no hay encuestas, pero Larry Sabato, de la Universidad de Virginia, muestra un punto de partida más favorable a los republicanos.

Pese a tener circunstancias a su favor los republicanos nunca habían contado con un presidente tan impopular al principio de su mandato. Tampoco con uno que tuiteara que está siendo investigado por obstrucción a la justicia nada más llegar a la Casa Blanca.

El diario fotográfico de la era Donald Trump

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