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Michelle Obama recrimina al gobierno de Trump: "¿Por qué no quieren que nuestros niños tengan comida saludable en la escuela?"

La ex primera dama criticó a la nueva administración durante una conferencia en Washington por retrasar regulaciones que buscaban menús con menos sodio y grasas en las escuelas para evitar la obesidad infantil.
13 May 2017 – 10:38 PM EDT

Michelle Obama, la ex primera dama, está molesta. Y lo está por la nueva política del gobierno de Donald Trump sobre los programas de nutrición en los comedores escolares del país que reciben financiación federal.

Michelle, que durante su estancia en la Casa Blanca, luchó contra la obesidad infantil y por unos mejores hábitos alimenticios, atacó este viernes de manera directa a la nueva administración por retrasar la entrada en vigor y relajar ciertas regulaciones que buscaban ofrecer comida más saludable a los estudiantes.

"Tenemos que garantizar que nadie nos hace dar marcha atrás. Aquí es donde debes analizar los motivos. Tienes que pararte a pensar por qué no quiere (el gobierno) que nuestros hijos tengan una buena alimentación en la escuela. ¿Qué te pasa?", inquirió Michelle en una charla durante la cumbre anual de la organización "Partnership for a Healthier America" celebrada en Washington.

La ex primera dama defendió que un menú saludable no debe ser un "asunto partidista" y se preguntó "por qué a alguien le parece bien que nuestros niños coman basura. ¿Por qué celebrarías eso? ¿Por qué te sentarías descuidadamente y te parecería bien eso? Porque este es el secreto, si alguien hace eso, no le importa tu hijo".

El sodio y las grasas saturadas se quedan

Las palabras de Obama llegan después de que el 1 de mayo Sonny Perdue, el nuevo secretario de Agricultura, hiciera público que su departamento no va a impulsar la implementación de servir alimentos con menos sal y mayor cantidad de cereales integrales, una medida impulsada bajo la administración anterior.

La ex primera dama luchó para que en las escuelas se sirviera más comida integral, así como frutas y verduras frescas. Y además de la reducción del sodio, también consiguió que se empezara a eliminar la leche grasa y las grasas saturadas en los comedores escolares.

La nueva directiz retrasa la entrada en vigor de este proceso en tres años, por lo que los comedores podrán, por ejemplo, servir leche de sabores, como chocolate.

Los motivos que el gobierno esgrime para justificar su decisión son las quejas llegadas desde los centros escolares, entre las que se incluyen que la comida saludable había hecho que menos niños comieran en el centro, que se tirara más comida y, además, los menús resultaran más caros.

"A los niños tampoco les gustan las matemáticas, ¿dejamos de enseñar matemáticas?"

Pero para Michelle, estas razones no justifican la nueva política impulsada por Perdue y explicó que a los niños hay que educarlos, pese a que a veces no es lo que ellos deseen.

"Para mí eso es una de las cosas más ridículas que se han dicho sobre esto: 'Los niños no están felices'. Bueno, ¿sabes qué?, a los niños tampoco les gustan las matemáticas. Y qué vamos a hacer, ¿dejar de enseñar matemáticas?", alegó Michelle.

Con un tono crítico, afirmó que las nuevas directrices lo que hacen es mantener a las familias "en la ignorancia". Según sostuvo, "el gobierno está defendiendo que no tienes que saber qué hay en tu comida. No puedes encargarte de eso, madre. Solo compra esto, estate tranquila, gasta tu dinero, no nos preguntes qué hay en tu comida".

Por eso, Michelle realizó un llamado a las familias a tratar de seguir consumiendo productos saludables, porque si "dejas que otra gente determine lo que estás comiendo o cómo te mueves (...) antes de que te des cuenta, tus hijos tienen diabetes de tipo 2 y tú estás confundido, impactado y dolido".


El legado saludable de Michelle Obama

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