null: nullpx

Las otras noticias erróneas de las elecciones: sólo el 39% de los votantes de Trump saben que Clinton ganó el voto popular

Más allá de las conspiraciones, millones de personas creen mentiras menos estrambóticas sobre la economía o los resultados de las elecciones.
20 Nov 2016 – 4:59 PM EST

Una tarde de finales de septiembre, un grupo de mujeres charlaban animadamente en la fila para subir al shuttle que llevaba a un aparcamiento tras un mitin de Donald Trump en Bedford, en New Hampshire.

“Lo del colegio electoral es terrible”, decía una. “Desde luego, espero que no pase como la última vez, cuando ganamos el voto popular y nos robaron las elecciones”, contestaba su amiga. “Ha pasado ya muchas veces”. Un hombre a su lado, con chapas de Trump como ellas, asentía.

Hablaban de las elecciones de 2012 y creían falsamente que el presidente Barack Obama había perdido el voto popular. El presidente ganó el voto popular por cinco millones de votos además de los 336 votos electorales que le hicieron presidente por segunda vez.

Tampoco es cierto que haya pasado “muchas veces”. En el siglo XX sólo había pasado una vez, en 2000, y fue a favor de un republicano: cuando Al Gore ganó por poco el voto popular, pero perdió en el colegio electoral y George W. Bush fue elegido presidente. En el siglo XXI, no había sucedido nunca hasta el pasado 8 de noviembre y fue de nuevo a favor del candidato republicano.

El bulo de 2012 también lo difundió entonces Trump, que tuiteó contra el colegio electoral como si Romney hubiera ganado el voto popular.

Ahora es probable que la mayoría de las personas que salían de aquel mitin en New Hampshire en septiembre tampoco conozcan los auténticos datos de las elecciones de 2016.


Clinton ganó el voto popular (y por mucho)

Sólo el 39% de los votantes de Trump saben que Hillary Clinton ganó el voto popular. El resto piensan que lo ganó el candidato republicano (el 48%) o que ambos sacaron el mismo número de votos (el 12%), según una encuesta de YouGov post-electoral para el Economist.

Considerando a los votantes de cualquier signo, sólo un poco más de la mitad conocen la realidad.

Al malentendido ayudó la difusión de noticias falsas en Google y de memes con los datos incorrectos por parte de seguidores del presidente electo.


El desconocimiento de la realidad va más allá de estas elecciones y de los votantes del candidato republicano. Y también de las mentiras más locas sobre que el papa apoyó a Trump o que Obama no nació en Estados Unidos.

El diccionario Oxford ha elegido la palabra “posverdad” como “palabra del año” porque su uso ha aumentado un 200% en los últimos meses en Estados Unidos y Reino Unido. La palabra significa “circunstancias en que los hechos objetivos son menos influyentes dando forma a la opinión pública que las apelaciones a la emoción y la creencia personal”.

El país va mejor de lo que la gente cree

La percepción de lo que ha pasado en el país no coincide a menudo con lo que realmente ha pasado. Y no hace falta irse a las teorías más locas y todavía minoritarias.

Según Pew Research, el 44% de los votantes creen que el empleo está en peor situación que hace ocho años y el 21% aseguran que está casi igual.

Del mismo modo, la mayoría de los votantes creen que el crimen ha ido a peor, aunque ha bajado en estos ocho años en general en el país y en la mayoría de las grandes ciudades (Chicago es la excepción).

El 55% también cree que ha empeorado la situación de la inmigración.

En la última década, la llegada de inmigrantes mexicanos, la mayoría de los que constituyen los indocumentados, no ha hecho más que bajar. De hecho, el porcentaje de mexicanos es ahora menor que en 2000.

La desconfianza de los medios

La difusión de información incorrecta o las percepciones alteradas de la realidad ya existían antes de Trump. Igual que el problema de credibilidad de la única fuente cuyo trabajo es buscar y difundir los datos correctos. Los medios son de fiar para apenas el 32% del público, según los datos de Gallup de septiembre.

En un intento de ayudar a no acrecentar la información falsa, Google y Facebook se han comprometido a no dar ingresos publicitarios a las webs que se dediquen a crear contenidos falsos.

Pero, como explica Jeff Jarvis, profesor de la Universidad pública de Nueva York, eso puede no bastar. Entre las medidas que propone, está la de “desplegar de manera más prominente las marcas de medios para que los usuarios pueden juzgar la fuente”.

Las mentiras más locas como las que intentan parar Google o Facebook pueden tener éxito en una minoría, pero las que no parecen una conspiración, como quién ganó el voto popular, son más difíciles de prevenir.

Cuando las mentiras son oficiales

La falta de información correcta puede agravarse con el nuevo gobierno.

El salto cualitativo ahora puede ser la difusión de información falsa por parte del presidente o sus altos cargos.

El elegido para ser consejero de seguridad nacional, el general Michael Flynn, ha difundido a menudo noticias falsas en redes, incluido material de webs dedicadas a la producción de invenciones sobre personajes públicos.

En un análisis de cinco días de campaña, Politico contó 87 mentiras de Trump en unas pocas horas de discursos: una mentira cada tres minutos y 15 segundos.

Vea también:

En fotos: así crece el gabinete de gobierno de Donald Trump


En fotos: así crece el equipo de gobierno de Donald Trump

Loading
Cargando galería


Más contenido de tu interés