La campaña de Trump por la reelección en 2020 entra en su tercer año

Su equipo promete una lucha histórica por la reelección. Una en la que han trabajado desde el primer día en que el magnate llegó a la Casa Blanca.
20 Ene 2019 – 2:16 PM EST

Donald Trump comenzó su campaña por la reelección el mismo día que entró en la Casa Blanca. Aquel 20 de enero de 2017, su equipo presentó los papeles de su nuevo comité de campaña ante la Comisión Federal de Elecciones, antes que cualquier otro presidente en la historia de Estados Unidos.

Con más de $100 millones de dólares recaudados cuando aún faltan dos años para los comicios presidenciales, el equipo del magnate promete una campaña mil millonaria con el alcance digital más grande en la historia electoral de Estados Unidos. Pero ¿será suficiente?

En una reciente entrevista, el jefe de la campaña de Trump, Brad Parscale, aseguró que la meta de “Make America Great Again (MAGA)” era contactar a todas las personas que se inclinaran a votar por Trump.

Parscale aseguró que lo que invirtieron en avisos digitales en 2016 no se compara con el despliegue que manejarán en 2020, cuando anticipa que superarán fácilmente los mil millones de dólares en la inversión total.


En el ciclo anterior el equipo del magnate invirtió $44 millones de dólares en Facebook. Según la declaración que dio el abogado principal de la compañía, Colin Stretch, al Congreso en noviembre de 2017, ambas campañas presidenciales invirtieron un total de $81 millones en la última elección presidencial.

El jefe de campaña de Trump subrayó en la entrevista que la razón principal por la que las personas votarán por el presidente es su postura sobre seguridad nacional, que es un eje del actual gobierno y el tema que disparó la crisis que mantiene parcialmente cerrado al gobierno federal desde el 21 de diciembre.

Parscale tiene una ventaja de varios meses dedicado al trabajo para las elecciones del 2020, mientras en el lado demócrata el movimiento recién comienza.

Republicanos unidos por Trump

A diferencia de sus predecesores, Trump nunca ha dejado de hacer campaña. Con menos de un mes en el cargo ya había organizado un rally en Florida con miras a 2020, seguido por su primera ronda de avisos publicitarios, en la que invirtió $1.5 millones de dólares para sus primeros 100 días de gobierno.

En diciembre pasado MAGA dejó claro que serían ellos quienes controlarían el mensaje y el movimiento del dinero en este ciclo electoral y no el partido. La campaña y el Comité Nacional Republicano están unidos bajo la figura del Comité Victoria para Trump (Trump Victory), lo que hará mucho más difícil el camino para cualquier republicano que quiera enfrentar al presidente en una primaria.


“No creo que haya un competidor fuerte en la primaria republicana. Sería una misión suicida”, dijo a Univisión Noticias el estratega republicano George Seay.

La meta es fortalecer una entidad que coordine al partido y la campaña, ahorre recursos y minimice una duplicación de funciones a nivel de personal.

En una entrevista con CNN la presidenta del Partido Republicano, Ronna McDaniel, dijo que “los pasos que había tomado el Presidente para construir un aparato de campaña con el partido en los últimos dos años, ya tienen un alcance histórico y la escala de lo que estamos construyendo con Trump Victory será verdaderamente sin precedentes".

Al más puro estilo Trump, McDaniel anticipó que tendrán la “operación de campaña más grande, eficiente y unificada en la historia de Estados Unidos”.

Pero la grandilocuencia de McDaniel contrasta con una realidad dentro del partido: para muchos republicanos Trump sigue siendo una píldora difícil de digerir.

“Su temperamento y comportamiento todavía son un problema. Todavía no sabemos si Trump ganó la elección 2016 o Hillary la perdió”, explicó a Univisión Noticias el estratega republicano y presidente de Potomac Strategy Group, Matt Mackowiak.

En un comentado editorial publicado a principios de este mes el nuevo senador de Utah y ex candidato presidencial Mitt Romney -visto como una ficha de los republicanos tradicionales- aseguró que “en balance la conducta de Trump durante los últimos dos años, particularmente sus acciones este mes, es una evidencia de que el Presidente no se ha elevado al manto de la oficina” que ocupa.


En poco tiempo Romney se ha convertido en uno de los líderes en las críticas hacia Trump dentro de un Partido Republicano que sigue claramente dividido entre sus moderados y extremos.

A pesar de eso, según Mackowiak “no existe evidencia de que el partido republicano no se unirá con Trump. El presidente tiene un gran apoyo entre los votantes republicanos”, explicó.

Expertos como Seay coinciden. “Los republicanos están definitivamente unidos para respaldarlo. La base republicana es pequeña no más de un 5% del electorado. Los que se inclinan hacia el lado republicano son un 15% del electorado, pero el presidente tiene que ampliar su llegada con los republicanos de Reagan", dijo, refiriéndose al sector moderado de la coalición.

"Mucho de su éxito dependerá también de quien nominen los demócratas y cuán bien esté la economía durante la temporada de la reelección”, agregó.

Presidente impopular y el factor inesperado

Esta semana la firma Rasmussen registró un sondeo donde un 55% de los posibles votantes desaprueba el desempeño de Trump, incluyendo un 46% que lo rechaza fuertemente, en contraste con un 32% que lo respalda con una sólida base de apoyo.

La encuesta incluyó a 500 potenciales votantes con un margen de error de 2.5 puntos. El cierre del gobierno ha empeorado las cosas para el magnate.

Trump por su lado se defiende e insiste que con su estilo atípico ha logrado más que sus antecesores.


Este año además se espera que Robert Mueller entregue los resultados de su investigación en el caso Rusiagate; la sombra más grande que ha rodeado al presidente en la Casa Blanca.

Más que una campaña difícil, ésta es la mayor preocupación entre círculos republicanos. Un sismo que podría derribar el trabajo de dos años rumbo a 2020.

Lo que sí está claro por ahora, es que la campaña del presidente no escatimará en gastos ni tampoco en ataques a sus adversarios políticos, sin importar el partido, dibujando el tono que tomará el debate presidencial.

Esta semana Parscale atacó al ex gobernador de Ohio John Kasich luego que CNN anunciara su contratación como colaborador.

El jefe de campaña de Trump describió a CNN como un acuario para criaturas de pantano republicanas, palabras con las que describió a Kasich.

Es sólo el inicio de los siguientes dos años de lo que promete ser una de las carreras presidenciales más polémicas, dinámicas y acontecidas en la historia del país.

Las imágenes del banquete de comida rápida que sirvió Trump en la Casa Blanca

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