Cuando los empleados de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor de Estados Unidos (CFPB, por sus siglas en inglés) regresen el lunes a sus puestos de trabajo no sabrán quién es su jefe. Este viernes quien estaba a la cabeza de la agencia renunció y nombró a su sucesora, pero más tarde el presidente Donald Trump designó a otra persona para encargarse del puesto.
Dos directores se disputan la oficina de protección financiera del consumidor de EEUU
Richard Cordray renunció como director de la agencia que vela por los derechos de los ahorristas y nombró sucesora a Leandra English. Pero más tarde, el presidente Trump designó como encargado al director de la oficina de presupuesto, Mick Mulvaney, que debe ser ratificado por el Senado.
A principios del mes, Richard Cordray, nombrado en su momento por el presidente Barack Obama, anunció que renunciaría a su cargo a finales de noviembre. Se especula que presentará su candidatura a la gobernación de su natal Ohio.
Este viernes Cordray anunció abruptamente su dimisión, una semana antes de lo previsto, y nombró a Leandra English, quien era la jefa de personal de la agencia, para ocupar la posición de subdirectora. Con la renuncia, English se convertirá en directora interina.
Pero no todo es tan sencillo como parece. Horas después del anuncio de dimisión de Cordray, el presidente Trump nombró a su propio director interino, Mick Mulvaney, actualmente director de la Oficina de Administración y Presupuesto. Se preveía que Mulvaney fuera el elegido de Trump para el puesto hasta que se elija al director permanente.
Pero de acuerdo con las normas, para poder ocupar la posición de director de la CFPB es necesaria la confirmación del Senado tarea que podría tardar semanas o meses antes de que él o ella puedan comenzar a desempeñar su función.
La CFPB se creó como parte de unas leyes que se aprobaron en la crisis financiera de 2008 y de la subsecuente recesión. A la agencia se le otorgó una autoridad amplia para proteger a los consumidores en cuestiones relacionadas con los bancos, tarjetas de crédito, compañías de préstamos estudiantiles e hipotecarios, así como con sus interacciones con los cobradores de deudas y los prestamistas.
Desde hace mucho tiempo Mulvaney ha criticado a la oficina que ahora pasará a dirigir y ha deseado que su autoridad se reduzca significativamente. Por eso es que la diferencia entre English y Mulvaney también será significativa.
Mulvaney ha caracterizado a la oficina de protección al consumidor como una "broma triste y enfermiza".
En un comunicado, el designado por Trump expresó: "Creo que los estadounidenses merecen un CFPB que busque protegerlos mientras se aseguran mercados libres y justos para todos los consumidores. Los servicios financieros son el motor del capitalismo democrático estadounidense y tenemos que dejar que funcione".











