Política de Educación

Gobierno federal propone nuevas reglas para evaluar el desempeño de las escuelas públicas

La idea es reemplazar los parámetros con los que se medía el desempeño de las escuelas y de los maestros bajo la antigua ley No Child Left Behind, que daba mucho peso a los resultados de los exámenes estandarizados en la distribución de fondos para los centros educativos.
26 May 2016 – 2:41 PM EDT

El gobierno federal permitirá a los estados decidir cómo evaluar el desempeño de sus escuelas, tomando en cuenta varios indicadores más allá de los resultados de los exámenes estandarizados, como progreso académico, índices de graduación y dominio del idioma inglés, anunció este jueves el Departamento de Educación.

El plan cumple con la nueva ley Every Student Succeeds (Que cada estudiante tenga éxito), que les devuelve la autoridad a los estados y a los distritos locales sobre el desempeño de las escuelas.

La idea es reemplazar a los parámetros con que se medía el desempeño de las escuelas y de los maestros bajo la antigua ley No Child Left Behind, que daba mucho peso a los resultados de los exámenes estandarizados en la distribución de fondos para las escuelas y programas estudiantiles.

El secretario de Educación, John B. King Jr., explicó en un comunicado que "las nuevas reglas les dan a los estados la oportunidad de trabajar con todos los interesados, incluyendo padres y educadores, para proteger los derechos de todos los estudiantes de recibir una educación de alta calidad que los prepare para la universidad y el mundo laboral, incluyendo a los estudiantes más vulnerables".

Por ejemplo, los nuevos reglamentos propuestos por el Departamento de Educación reemplazan la "estrecha definición" de la ley anterior respecto a qué significaba éxito académico que "se basaba fundamentalmente en las puntuaciones de los exámenes de matemáticas e inglés", expresó la agencia federal.

En su lugar, además de las puntuaciones de los exámenes, las escuelas podrán evaluar el desempeño de sus estudiantes tomando en cuenta sus índices de graduación (en secundaria), progreso académico (en primaria e intermedia) y dominio del idioma inglés. Los estados quedan en libertad de asignarle qué peso tendrá cada parámetro en el desempeño escolar.

Los parámetros también deben medir el desempeño específico de los estudiantes de acuerdo a cada "subgrupo", ya sea minorías, estudiantes de bajos recursos, estudiantes que están aprendiendo inglés o de educación especial, y permitir que los resultados se puedan comparar entre escuelas, incluyendo escuelas charter, y otros grupos de estudiantes.

Como resultado de las mediciones los estados también deberán desarrollar un sistema de calificación para las escuelas, y ofrecer información sobre las evaluaciones en un formato claro que los padres puedan entender.

Por otro lado, el departamento explicó que los estados deben identificar cada tres años las escuelas con mayores necesidades dentro de su jurisdicción, para que reciban mayor apoyo y mejoras. Estas serán el 5% de las escuelas con el peor desempeño en el estado, las secundarias con índices de graduación menores al 67%, y las escuelas con bajo desempeño crónico de algún subgrupo, que no ha logrado mejorar a pesar de recibir recursos adicionales.

Los 50 millones de estudiantes en las escuelas públicas del país deberán seguir tomando exámenes obligatorios de lectura y matemáticas en tercer grado, octavo y en secundaria, porque es la única manera de evaluar su desempeño. Sin embargo, los estados podrán limitar la cantidad de tiempo que los estudiantes pasan tomando exámenes.

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