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Nebraska aprueba la construcción del polémico oleoducto Keystone XL, pero con otra ruta

Con el aval de este estado se despeja un obstáculo clave en el esfuerzo de la compañía TransCanada por desarrollar la tubería de 1,180 millas. Sin embargo, la comisión estatal vetó la ruta sugerida por la compañía y propone en su lugar una que aleja la tubería de la zona ecológicamente más vulnerable.
20 Nov 2017 – 04:53 PM EST
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El controvertido oleoducto Keystone XL –vetado por Obama, pero resucitado por Trump– obtuvo este lunes el visto bueno de la Comisión de Servicio Público de Nebraska, despejando el último obstáculo regulatorio en un esfuerzo de nueve años por construir una tubería que transporte petróleo crudo desde Alberta hasta las refinerías en Texas.

El Keystone XL consiste en una estructura de unos 1,180 millas de longitud que busca permitir el transporte de 830,000 barriles diarios de petróleo crudo sintético y bituminoso diluido.

Su avance ha sido promovido y también vetado en los últimos nueve años. La de Nebraska era la decisión pendiente para tener el aval necesario para construir el resto de la ruta del oleoducto.

En este marco, el visto bueno de Nebraska es una victoria, pero agridulce, para la empresa promotora TransCanada.

La comisión que dio el veredicto, rechazó la ruta propuesta por esta compañía y, en su lugar, votó a favor de aprobar una alternativa que mueve la tubería mucho más hacia el este, lejos de la zona considerada por ellos como "ecológicamente más vulnerable" del estado.

Esta propuesta podría complicar los planes de TransCanada para el oleoducto, pues les obliga a gestionar nuevas aprobaciones de otros propietarios distintos a los ya negociados en los últimos nueve años. De hecho, en el pasado algunos de sus funcionarios de la empresa se habían referido a esta ruta alternativa como inviable.

La decisión de Nebraska se anuncia cuatro días después de un derrame del oleoducto Keystone, también propiedad de TransCanada, que vertió 5,000 barriles de crudo en Dakota del Sur.

El anuncio de la decisión de Nebraska ha generado, de nuevo, controversia. Por un lado, la Asociación de Oleoductos elogió la decisión. Ellos prometen que solo en su primer año completo de operación, el Keystone XL generaría $11.8 millones en impuestos adicionales a la propiedad para los condados en el estado de Nebraska. Adicionalmente, el gobierno estatal recaudaría unos $16.5 millones por la venta de equipos de construcción.

Pero por su parte, los grupos ambientalistas han prometido apelar, si es necesario, a los tribunales y seguir con la desobediencia civil.


TransCanada ha promovido el proyecto del oleoducto para generar empleos, pero la comisionada Chrystal Rhoades, quien votó por vetar su construcción, asegura que "no había evidencia de que los empleos creados por la construcción de este proyecto se dieran a los residentes de Nebraska".

Según Rhoades, de lo que sí hay evidencia es que la propiedad donde se cruzaría el oleoducto perdería valor. Recordó también que TransCanada no había consultado a las tribus nativas americanas de Nebraska.

"Durante la mayor parte de la última década, los habitantes de Nebraska han estado participando de una batalla por la protección de nuestra tierra y el agua, por el sustento de los granjeros y ganaderos en el corazón de nuestra nación. La decisión de hoy de la Comisión de Servicio Público de Nebraska pone en riesgo a las familias y comunidades del estado", dijo a Univision Noticias Eliot Bostar, director ejecutivo de la League of Conservation Voters de Nebraska, una organización de defensa política no partidista, sin fines de lucro.

"Tras el gran derrame de petróleo del oleoducto Keystone en Dakota del Sur la semana pasada, está más claro que nunca que el sucio y peligroso oleoducto Keystone XL es todo riesgo y no hay recompensa posible, por lo que no debe construirse. Continuaremos luchando contra esta tubería y otros proyectos de energía sucia en todo el país”, concluyó Tiernan Sittenfeld, también de la League of Conservation Voters.

Historia de una polémica

El proyecto del oleoducto de Keystone XL consiste en una estructura de unos 1,180 millas de longitud y de las cuales 870 estarían en Estados Unidos.

Busca permitir el transporte de 830,000 barriles diarios de petróleo crudo sintético y bituminoso diluido desde la provincia canadiense de Alberta, Canadá, hasta el centro de Estados Unidos, en Nebraska, de donde sería distribuido a las refinerías del país, incluidas refinerías de Texas en el golfo de México y un centro de distribución en Oklahoma, así como en el Golfo de México.

En enero del 2015 y con una votación de 62 a favor y 36 en contra, el Senado dio su respaldo a la ley para construir el oleoducto Keystone. Sin embargo, semanas después, la iniciativa fue vetada por el presidente Obama por su impacto ambiental. El exmandatario aseguró en ese momento que el oleoducto no tendría un efecto significativo a largo plazo para la economía y que no sería la manera correcta de crear empleos duraderos. También insistió en que un oleoducto " no bajaría los precios del petróleo".

Los defensores del proyecto, especialmente republicanos y sectores de la industria petrolera, aseguran que crea muchos puestos de trabajo y puede estimular el crecimiento económico en estados como Dakota del Norte y Nebraska. El propio presidente Trump pidió este año darle luz verde a la construcción del proyecto.

Con la aprobación de Trump, este revierte el bloqueo del expresidente Barack Obama y se enfrenta a los grupos ambientalistas que se han opuesto por años a la medida. Sin embargo, gana el beneplácito de los empresarios de la industria.


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