¿Llegó a su fin la buena suerte de Florida respecto a los huracanes?

Un huracán no ha azotado la costa desde 2005. Pero la temporada de huracanes 2016 ha comenzado su período más activo -- y los pronosticadores proyectan un año más agitado de lo normal.
27 Ago 2016 – 4:21 PM EDT

En agosto se cumplieron once años desde que la costa atlántica estuvo en medio de una temporada de huracanes increíblemente activa. Al concluir, las tormentas de categoría 5 Katrina y Wilma, habían dejado un panorama devastador en su camino.

Pero todo ha estado bastante quieto desde entonces. Un huracán no ha golpeado las costas de Florida desde aquella temporada de 2005. El período sin huracanes más prolongado registrado en el estado. (Los huracanes se han registrado desde 1851; el registro de una tormenta de categoría 5 más antiguo es de 1924).

Ahora que la temporada de huracanes 2016 ha comenzado su fase más activa -- con proyecciones de una temporada más agitada de lo normal -- los expertos en estas tormentas anuncian que las personas en Florida, y a lo largo de la costa Atlántica, deberían prestar atención y prepararse.

“Si no has vivido que [un huracán] toque tierra en tanto tiempo, podrías bajar la guardia”, dice Richard Pasch, especialista en huracanes del Centro Nacional de Huracanes en Miami, parte de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). “Pero la amenaza siempre está. Los huracanes pueden aparecer en cualquier momento”.

De hecho, en este mismo momento, Pasch y sus colegas están haciéndole el seguimiento a una serie de tormentas en medio del océano. A pesar de haber muchos avances científicos y tecnológicos, todavía es difícil saber cómo y si una tormenta alcanzará el continente hasta cuando ya está muy cerca de la costa.

Este domingo Gastón, el tercer huracán de la temporada Atlántica, estaba localizado a unas 600 millas (997 km) al este de Bermuda y se desplazaba hacia el noroeste a una velocidad de 105 millas por hora (165 kmh), aunque se espera que se debilite y reduzca a una tormenta tropical.

De mayor preocupación para la costa de Florida es una 'alteración tropical' llamada Invest 99-L que también estaba centrada cerca del sudeste de las Bahamas, y se esperaba que llegue a tierra en Florida este fin de semana.

Aún no se sabe cómo afectaría al sur de EEUU. Jeff Masters, del respetado blog del ‘Weather Channel’, Wunderground, afirma que es probable que el sur de la Florida se empape. “Será uno bien mojado”, dice. “Está garantizado”.

La ‘alteración’ podría convertirse en una amenaza de tormenta, pero las chances de convertirse en huracán en el sur de Florida son bajas. “No tiene suficiente tiempo para intensificarse”, declara Masters. “Quizás más adelante, después de que cruce Florida”.

Si sí asciende, entonces será nombrada Tormenta Tropical Hermine.

Además, los expertos afirman que es probable que más “sistemas nuevos” continúen desprendiéndose de la costa de África hasta el final de septiembre.

En mayo, los meteorólogos pronosticaron que la temporada de huracanes 2016 sería una ligera.

Pero a comienzos de este mes elevaron las cifras del pronóstico debido a condiciones que parecían indicar una temporada más activa, como ser el final de El Niño y vientos más débiles sobre la superficie del océano, lo cual indica aguas más cálidas en el Atlántico. Actualmente las temperaturas oceánicas están cercanas al récord máximo en todas partes del mundo.

“El hecho de que ya vayamos por la ‘G’ [con Gastón] indica mucha actividad”, dice Masters. “Estamos adelantados como tres semanas para llegar a eso”.

De acuerdo a la NOAA, la costa atlántica ahora puede esperar tener entre 12 y 17 ‘tormentas con nombre’ este año. Se les da nombre a las tormentas una vez hayan alcanzado fuerzas de tormenta tropical, con vientos de por lo menos 39 mph. Una tormenta se convierte en huracán o tifón cuando sus vientos llegan a 74 mph. Este año, se espera que entre cinco y ocho tormentas se conviertan en huracán, con 2-4 de categorías altas. (El pronóstico inicial estimaba 10-16 tormentas con nombre, 4-8 huracanes y 1-4 de gran escala).

Pero Pasch resalta que en realidad no hay modo de tener certeza de qué vendrá. “Tenemos evaluaciones hechas por equipos pronosticadores de temporadas”, explica. “Lo intentamos, podemos probar modelos por meses , pero un huracán puede llegar cualquier año, en cualquier momento”.


El año pasado el colegio de ciencias atmosféricas y marinas Rosentiel, de la Universidad de Miami, comenzó a trabajar con un simulador de huracanes, el experimento 3D más grande del mundo en estudiar el impacto de huracanes. Replica los patrones de vientos y oleaje producidos por un huracán.

El Centro Nacional de Huracanes recomienda una serie de pasos para estar preparado, que incluye un kit básico de provisiones para casos de desastres, con componentes como agua, comida y baterías.

El último huracán que pasó por Florida fue Wilma en 2005. Fuerte, de categoría 5, mató a 25 personas, dejó a la mayor parte del sur de la Florida sin energía eléctrica y causó amplios daños en los condados de Broward, Miami-Dade y Palm Beach. En prácticamente todas las ocasiones que se forma un huracán de esta categoría, que por definición tiene vientos de al menos 157 mph, causa daños catastróficos a propiedades, personas y animales.

Dos meses antes de Wilma, Katrina había generado daños de $151 mil millones y matado a 1,833 personas, mayoritariamente en Louisiana. Ese mismo año, los estados mexicanos de Quintana Roo y Yucatán fueron azotados dos veces por huracanes de gran escala; Cuba, las Bahamas, Haiti, y el estado de Tamaulipas en México también fueron impactados una vez.

En total, entre junio 2005 y enero 2006, se formaron 28 tormentas en la costa atlántica. Quince se convirtieron en huracanes, de los cuales siete fueron grandes.

El huracán más dañino que golpeó a Florida en toda su historia fue en agosto de 1992, cuando Andrés dejó 65 muertos y destruyó más de 25,000 hogares en el condado Miami-Dade. Andrés redefinió la forma en la que se construyen casas y edificios en Florida.

Los Estados Unidos, en toda su extensión, está en medio de una ‘sequía de huracanes’ récord, con sólo cuatro impactos en los últimos siete años. Wilma fue la última ‘gran tormenta’ (de categoría mayor que 3) en aterrizar sobre el país.

A pesar de la naturaleza espontánea de los huracanes, Pasch dice que la suerte de 11 años de Florida sin huracanes no tiene precedentes. “Es más buena suerte que otra cosa” afirma. “Esperaremos y veremos”.


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