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Guantánamo: ¿de base naval a reserva natural?

Esta área también alberga manglares, arrecifes de coral y bosques de cactus que están amenazados a lo largo del Caribe.
17 Mar 2016 – 2:00 PM EDT

Desde el inicio de su administración, el presidente Barack Obama prometió cerrar la base naval de Guantánamo. Recientemente, el 23 de febrero, volvió a anunciarlo.

Ante la cercanía de la visita del mandatario a la isla, un biólogo y un profesor de derecho le piden al Gobierno de EEUU que se concrete el plan de Obama y sugieren hoy en la revista Science convertir el área en un centro de investigaciones para el estudio y protección de especies como la endémica iguana cubana, el manatí y la tortuga verde.

Guantánamo también alberga manglares, arrecifes de coral y bosques de cactus que están amenazados a lo largo del Caribe.

Joe Roman, biólogo marino de la Universidad de Vermont y James Krasha, profesor de derecho del Colegio de Guerra Naval de los EEUU, publican hoy su propuesta de preservar la naturaleza en el buen estado en que se encuentra y emplear los 117 km2 de la base militar como laboratorios (que ya tienen instaladas desde 2005, 4 turbinas de viento de 80 metros de expansión).

Según ellos, con 5,000 km de costa y una política ambiental fuerte que le ha ganado el título informal de Edén accidental, Cuba presenta una riqueza natural poco vista en el resto del Caribe.

"Por su aislación del resto del país, partes de la base naval han servido como una reserva natural de facto", explica Roman, coautor de la publicación.

" El Caribe sufre una gran pérdida de hábitat en los ecosistemas marinos y terrestres. Agregar un parque a la red de áreas protegidas que tiene Cuba ayudaría a los cubanos, americanos y todas las personas del Caribe", añade.

Los autores advierten que el nuevo comienzo de diálogo entre los dos países puede significar una gran oportunidad para reforzar la preservación de los ecosistemas o el riesgo importante de revertir la situación con turismo masivo, convirtiendo a la isla en "otro Cancún".

Estas instalaciones podrían emplearse para la investigación y la educación ambiental. Además podrían promover la restauración de especies de peces en riesgo por su sobrepesca y la erradicación de especies invasoras como el pez león.

"Esperamos que esto inspire a americanos y cubanos a visualizar un futuro en el área que nos ayudará a solucionar algunos de los mayores desafíos del siglo XXI: el cambio climático y la extinción".


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