Una amenaza real

“Justo cuando pensábamos que Trump no podía caer más bajo, hace unos días logró sobrepasar sus propias creencias racistas”.
Opinión
Director Interino de Latino Victory Project
2016-06-10T11:39:40-04:00


Donald Trump ha logrado con facilidad lo que a muchos políticos les cuesta tanto trabajo. Con una serie de acusaciones racistas hechas en contra del juez federal Gonzalo Curiel, logró que los más altos miembros de los partidos Demócrata y Republicano estuvieran al mismo lado de una opinión. A pesar de que los comentarios ofensivos de Trump están a la orden del día, esta vez se le pasó la mano y hoy le llueven criticas como plomo hirviendo. Esto demuestra que la campaña de Trump se ha convertido en una amenaza real para el tejido social de los Estados Unidos y para nuestra libertad y nuestros derechos.

Justo cuando pensábamos que Trump no podía caer más bajo, hace unos días logró sobrepasar sus propias creencias racistas. A pesar de que en los últimos meses, Trump ha ofendido los ideales de tolerancia de este país atacando a mexicanos, musulmanes, mujeres e inmigrantes, no ha aprendido su lección. Como si fuera poco, ahora está atacando a individuos que nacieron en este país y llevan una vida honorable, cuestionando su juicio profesional basado en su origen étnico.

Los comentarios que hizo Trump hacia el juez federal Gonzalo Curiel, cuestionando su objetividad y su habilidad para ejercer sus deberes judiciales, carecen de méritos y están teñidos de prejuicio. El juez Curiel es un estadounidense de ascendencia mexicana que cuenta con una trayectoria profesional impresionante durante la cual fungió como fiscal federal por 17 años en el sur de California. En los años 1990s, dirigió a un grupo especial con la tarea ardua —y peligrosa— de aprehender a miembros de un cartel de drogas de México. Debido a esta misión, recibió amenazas de muerte creíbles y fue puesto bajo protección por el gobierno estadounidense. Claro está que Curiel ha llevado una carrera de dedicación y esfuerzo, y cuenta con un record judicial objetivo que no debería ser cuestionado.

Al atacar a Curiel, una persona que ha llevado una vida y carrera ejemplar, Trump está jugando sucio para hacerse la victima e intentar afectar los resultados del juicio contra él por la Universidad Trump. El juez Curiel nunca será el chivo expiatorio de Trump y nuestra comunidad y el pueblo estadounidense no se van a quedar con los brazos cruzados mientras mueve cielo y tierra para demonizarnos.

Los comentarios, actitudes y propuestas denigrantes de Trump son totalmente racistas y, como hasta el jefe de la mayoría Republicana en la Cámara de Representantes Paul Ryan lo ha confirmado, son peligrosas y ponen en riesgo la esencia de este país y lo que hace que Estados Unidos sea un gran país. Trump ha adoptado la costumbre de atacar la integridad y la ética de las personas basado solamente en su origen étnico, su herencia y hasta su género. Esto es inaceptable y no es lo que define a nuestro país.

El partido Republicano debe hacer una decisión. Ya que una gran parte de sus lideres reprobaron los comentarios de Trump, debe denunciar los ataques racistas hacia Curiel —y hacia el resto de los grupos que ha ofendido—, en vez de continuar apoyándolo. Los lideres del partido deben reconocer que, al continuar con este apoyo toxico, destrozan hasta la más mínima oportunidad que les queda para tender puentes hacia la comunidad Latina.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

Publicidad