La regla de la 'carga pública': una amenaza para el acceso de los inmigrantes a la salud

Leana Wen, presidenta de Planned Parenthood Federation of America, explica las devastadoras consecuencias que tendría la implementación de la nueva regla propuesta por el gobierno de Trump, que pondría en desventaja a los inmigrantes que usan algunos programas de asistencia al optar por beneficios migratorios.
2018-12-07T18:51:05-05:00

Creo que ninguna persona debería ver su salud afectada debido al origen o a la cantidad de dinero que gana. Como doctora, inmigrante, experta en salud pública y presidenta de Planned Parenthood, tengo el orgullo de tratar a mis pacientes independientemente de su situación migratoria.

Justo antes de cumplir 8 años, mi padre y yo nos mudamos de Shanghai, China, para reunirnos con mi madre que estaba en Utah, EEUU. Mis padres hicieron todo lo que pudieron para darnos una vida mejor en este país, incluso usaron beneficios federales como el Programa de Seguro Médico para Niños (Children’s Health Insurance Program, CHIP), cupones para alimentos, Programa de Asistencia de Nutrición Complementaria (Supplemental Nutrition Assistance Program, SNAP) y Medicaid.

Cuando mi madre estaba embarazada de mi hermana menor, recibió educación sobre nutrición, la remitieron a servicios de atención médica y recibió más apoyo de los servicios del programa Mujeres, Bebés y Niños (Women Infant and Children, WIC). Con la ayuda de estos programas, y mientras ahorraban el poco dinero que ganaban en varios trabajos, mis padres pudieron asegurarnos un futuro mejor para mi hermana y para mí.


En el presente, el gobierno actual está tratando de impedir que los inmigrantes puedan sustentar a sus familias así como lo hicieron mis padres con nosotras. Según la propuesta del reglamento, el cual se conoce como la 'regla de la carga pública', a los inmigrantes se les puede denegar visas, tarjetas verdes y la entrada a los Estados Unidos simplemente debido a que han recibido en forma legal cualquiera de los beneficios públicos de la amplia gama que hay disponible.

El gobierno está recopilando la opinión del público sobre esta regla peligrosa hasta el lunes 10 de diciembre, y nosotros tenemos que tomar medidas y hacer que nos escuchen.


Esta regla significa que una persona puede ser penalizada por usar Medicaid para hacerse un chequeo médico o para obtener un medicamento con receta; por usar programas de asistencia para alimentos como SNAP para alimentar a sus hijos o por usar beneficios públicos de vivienda para proveer a su familia un lugar seguro para vivir.

Y van aún más allá. La regla de la carga para el Estado castigará a cualquier persona que el gobierno considere que es probable que use beneficios públicos; de hecho esto es una discriminación en contra de las personas de bajos ingresos y se crea un sistema que favorece a los inmigrantes con poder económico. La nueva política de carga para el estado atrincherará aún más a las familias inmigrantes en un ciclo de pobreza y enfermedad. Eso es inaceptable e increíblemente injusto.

"Un instrumento de opresión"

Además del efecto alarmante en la salud individual y familiar, esta nueva política socava la salud de todo nuestro país, lo cual es un efecto que el Departamento de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security) reconoce. Casi 18 millones de no ciudadanos y ciudadanos naturalizados de los Estados Unidos pertenecen a familias en las cuales al menos un miembro usa un programa público de ayuda social basado en ingresos. Si dejan de recibir atención, aumentarán las tasas de enfermedad (como VIH y sida, tuberculosis y la gripe). Y se revertirían nuestros avances en las áreas de mortalidad infantil y maternal, entre otros importantes indicadores de salud.

La salud de una población depende de la salud total de sus miembros, y los programas como WIC, SNAP y Medicaid son inversiones para el bienestar social.


Limitar el acceso a la atención médica es un instrumento de opresión, un instrumento que el gobierno conoce muy bien. La carga para el Estado es simplemente una de las muchas políticas que se han puesto en marcha para quitar el poder y la posibilidad de atención médica a los inmigrantes.

El gobierno ha rescindido la Acción diferida para los llegados a Estados Unidos en la infancia (Deferred Action for Childhood Arrivals, DACA); ha terminado con el Estatus de Protección Temporal (Temporary Protected Status, TPS); apartó a millones de familias, separó a niños de sus padres y madres en la frontera de Estados Unidos con México; encerró a niños en centros de detención en condiciones peligrosas y no saludables y, de manera horripilante, lanzó gases lacrimógenos a los hijos pequeños de personas que buscaban asilo e intentaban entrar al país.

Como madre, no puedo imaginarme la situación de verme forzada a elegir entre obtener seguro médico para mi niño de un año de edad y el derecho de mi familia de permanecer en los Estados Unidos. Como presidente de Planned Parenthood, donde tengo el honor de servir a los 2.4 millones de personas que confían en nosotros para recibir atención médica cada año, conozco a nuestros pacientes, a sus comunidades, y el país podría enfrentarse a resultados devastadores debido a esta regla.


No te quedes callado

Planned Parenthood no permanecerá en silencio cuando los derechos de los inmigrantes a recibir atención médica son atacados y tratados en forma injusta. Estaremos aquí para tratar a nuestros pacientes con dignidad, compasión y respeto. La atención médica es un derecho humano fundamental que no tiene nada que ver con la situación inmigratoria.

Insto a que todos nosotros hagamos comentarios públicos para expresar la injusticia que significa prevenir el acceso a quienes lo necesitan a servicios que brindan una red de seguridad. El cambio de política daña en forma significativa la salud de personas y comunidades y aumenta las desventajas de las poblaciones que ya están marginadas.
Necesitamos que usted se oponga a esta política dejando un comentario ahora para exigir que el gobierno retire su regla de carga para el Estado.


Por lo tanto, en lugar de forzar a las familias inmigrantes a tener que tomar una decisión tan difícil, pongo la decisión en nosotros. ¿Elegiremos promover la salud y el bienestar de todos los niños y las familias o elegiremos revocar la asistencia para los más vulnerables de nuestra comunidad? Para mí, es una decisión sencilla. Debemos impedir que el gobierno desarme las redes de seguridad que ayudan a los inmigrantes a lograr una mejor vida para sus hijos.


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