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Flores & Fukushima: Una alianza del futuro

Los autores repasan las lecciones de Itliong y Chavez en pro de asiáticos y latinos en EEUU.
23 Mar 2016 – 3:39 PM EDT


Por Helga Flores Trejo, Comité Nacional de Latino Victory Project, y Glen S. Fukushima, cofundador y presidente de CAPA21, Comité National de Latino Victory Project

Todo comenzó hace mas de 50 años cuando Larry Itliong, líder sindical de origen filipino, y César Chávez se unieron para luchar por los derechos de los campesinos en los campos agrícolas de California formando así, la legendaria Unión de Campesinos.

Era una época difícil en una América diferente, en la que mexicanos y filipinos de clase trabajadora fueron a menudo marginados y discriminados. Los productores intentaron dividirlos y jugar un grupo contra el otro. Leyes racistas oprimían a las dos comunidades.

Pero una población creciente y la lucha unificada por la defensa de sus derechos son dos factores comunes que han hecho que desde los años 1960 las comunidades latinas y asiáticas trabajen mano a mano por la igualdad de derechos.

A lo largo de la historia, ambas comunidades se han desarrollado con similitudes. Comparten una histórica lucha contra injusticias y discriminación que ha forjado un sentido de objetivo común. Es por ello que cuando miramos hacia atrás vemos que existe un sólido fundamento y experiencia de cooperación. Pero, en la actualidad, esta es una alianza que quiere ir más allá y que apunta decididamente hacia adelante.

Es por ello que, recientemente, Latino Victory Project y CAPA21, el comité de acción política de Asiáticos-Americanos y de las Islas del Pacífico, y miembros de las delegaciones latinas y asiáticas del Congreso se unieron en un evento con precedentes, es decir, a su vez único pero no sin una base histórica.

En esta reunión junto a miembros del Congreso como Judy Chu, Tony Cárdenas, Rubén Gallego y Mark Takano, la conversación política no se limitó a conmemorar el pasado, sino delineó cómo podemos –juntos– forjar el futuro.

Pues es claro que el reto común actual es intensificar la cooperación para seguir construyendo una democracia aún más diversa e inclusiva en los Estados Unidos. Esta nueva alianza no es solo para defender nuestros derechos, sino para dar forma –con nuestro grano de arena– al futuro de este país.

Como dijo César Chávez: “Nuestras ambiciones deben ser lo suficientemente amplias para incluir las aspiraciones y necesidades de los demás, por su bien y por el nuestro”.

Hoy, más que nunca, en medio de una elección presidencial que ha dado voz a la intolerancia, es necesario mantenernos unidos para incrementar la potencia de nuestra voz y defender el carácter mismo de los Estados Unidos.

Algo que tenemos en común es el poder de los números de nuestra población. Los inmigrantes asiáticos serán aproximadamente el 88 por ciento del incremento de la población durante los próximos 50 años. Mientras que los Latinos están proyectados a aumentar un 86 por ciento para el 2050, de acuerdo con estudios del Centro Pew.

Sin embargo, hoy uno de los obstáculos más grandes que impide desarrollar todo el potencial de la nueva América es la participación electoral. En el 2012, solo el 56 por ciento de los ciudadanos de origen asiático elegibles para votar se registraron, y de ellos, solo el 47 por ciento salió a votar. Así mismo, el 59 por ciento de los latinos elegibles para votar se registraron y de estos, apenas el 48 por ciento salió a votar.

Quien quiere cambio no puede aceptar estos números, especialmente si el bienestar de nuestras familias y nuestro mismo derecho de estar aquí depende de las decisiones que se toman en las urnas durante las elecciones. No podemos permitir que las voces de nuestras comunidades no se escuchen cuando hay algo tan valioso de por medio.

Este año, según un reporte recientemente publicado por NALEO, se espera un incremento del 17% en la participación de latinos, pero tenemos aún mucho camino por recorrer. Y si bien es importante hacerlo en beneficio de la comunidad AAPI y Latina, también es en beneficio de todos.

El poder que hoy estos números nos entregan representa una nueva responsabilidad. Ahora debemos abogar por la sociedad en su conjunto. La diversidad de los Estados Unidos es la fuerza y la riqueza más grande del país. Pero son justamente esta diversidad e inclusión las que están bajo amenaza actualmente.

Las minorías tienen la tarea de defender y preservar las tradiciones americanas. No basta con luchar contra la discriminación, la tarea consiste ahora en dar forma a la América del siglo XXI. Y eso significa también rechazar cualquier prejuicio interno.

Itliong y Chavez, nos enseñaron que, ante las injusticias, en vez de bajar la cabeza y aceptar nuestras condiciones, debemos adueñarnos de nuestro poder y mantener la frente en alto. Hoy estamos unidos para asegurarnos de que se elijan más miembros latinos y asiáticos en todos los niveles de gobierno.

Queremos ver a más congresistas Sánchez y Chu, más, alcaldes, gobernadores y senadores de nuestras comunidades, que apoyen los temas que son importantes para nosotros, pero sobre todo para el país. Juntas, las comunidades latina y asiática, pueden y deben aportar y hacer que los Estados Unidos sea una sociedad más perfecta. ¡Es nuestra América!

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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