El voto hispano en la Florida

“Los hispanos constituyen el 51 % de casi millón y medio de personas que se sumaron a la población de la Florida en el último lustro. Uno de cada cuatro floridanos es hispano. Y más de dos millones somos elegibles para votar en noviembre”.
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias
2016-07-06T10:44:14-04:00


El otro día repasé una lista de candidatos en las elecciones de noviembre. Y vi unos cuantos nombres de personajes que jamás se han asomado por los barrios hispanos de nuestras ciudades floridanas. Ni siquiera a tomarse un cafecito “cubano” en el restaurante Versalles o a zamparse un mofongo relleno en Mi Casita de Kissimmee. También vi nombres de políticos que, cuando llegó el reciente ciclo de xenofobia, se olvidaron de que eran hispanos. Creían, los muy ilusos, que podían ganar elecciones solamente con el apoyo de blancos no hispanos. Pero ahora esos candidatos vuelven a ser latinos porque necesitan nuestros votos. Reaparecieron en los medios hispanohablantes a los que desdeñaban hasta hace poco, los mismos medios que originalmente impulsaron sus carreras públicas. Le zumba la berenjena, pensé. Pero la tendrán cuesta arriba, me dije, tal vez con ingenuidad. Porque la verdad es que todo dependerá de lo que en noviembre hagamos los electores latinos con el enorme poder demográfico y político que hemos alcanzado.

Y sí que es grande y contundente. La Oficina Nacional del Censo acaba de revelar que los hispanos constituyen el 51 % de casi millón y medio de personas que se sumaron a la población de la Florida en el último lustro. Uno de cada cuatro floridanos es hispano. Y más de dos millones somos elegibles para votar en noviembre. Es una cifra potencialmente decisiva en un estado que también lo será durante las elecciones presidenciales. Estado columpio, nos llaman, porque lo mismo podemos favorecer a demócratas que a republicanos. Depende de la oferta y la demanda. Esto es algo que también suelen hacer los electores de Colorado, Nevada, Ohio, Iowa, Virginia y New Hampshire. No es coincidencia que en la mayoría de esos estados potencialmente decisivos la población hispana ha crecido en forma vertiginosa. Y con ella los votantes latinos.

Las cifras del censo revelan asimismo que más hispanos floridanos se están inscribiendo como demócratas que como republicanos, inclusive en el condado de Miami-Dade, donde tradicionalmente muchos cubanos preferían al partido del elefante por razones históricas que no viene al caso discutir aquí. La afluencia de puertorriqueños, que huyeron de la crisis económica de la isla o del frío inclemente del norte, ha inclinado la balanza de votantes hispanos hacia el Partido Demócrata. Pero sobre todo los hispanos se están inscribiendo como independientes, tendencia que tiene sus pros y sus contras. Del lado positivo, significa que ninguno de los dos partidos podrá dar por sentado el apoyo hispano y que sus candidatos no tendrán otro remedio que cortejarlo si desean ganar. Del lado negativo, significa que los hispanos ejerceremos menos influencia en futuras primarias. Estado conservador al fin, la Florida celebra primarias “cerradas” en las que solo pueden participar votantes registrados en los dos grandes partidos. Es una de las tantas trampas que ha creado nuestro bipartidismo ancestral.

El auge del voto hispano evoca el optimismo escéptico del viejo Voltaire. “Todo está muy bien, pero cultivemos nuestro jardín”, le recomendaba su Cándido a Pangloss. De la misma manera, es preciso reconocer que el voto hispano será determinante en noviembre solo si las estadísticas promisorias se traducen en resultados concretos. Lamentablemente, eso no siempre ocurrió en el pasado. En recientes elecciones presidenciales, el porcentaje de votantes hispanos que acudieron a las urnas fue el más bajo de los tres principales grupos étnicos de la Florida. Nuestros líderes comunitarios hicieron una estupenda labor de registro de electores. Pero fallaron en el intento de sacarlos a votar. Es un problema que los dirigentes hispanos aún pueden prevenir de cara a la votación de noviembre. Y no solo en la Florida.

Otro dato alentador: encuestas recientes sugieren que los hispanos son el grupo que mayor intención de voto manifiesta, en algunos casos hasta el 97%. Esta estadística pudiera tener algo de mentirilla social. Pocos electores se atreven a confesarle a un encuestador que no planean votar. Pero es un dato recurrente en los sondeos y sugiere que muchos hispanos han asimilado la importancia de su papel como votantes. Entienden que es a la vez un derecho y una responsabilidad. Y que de ello depende el que florezca el enyerbado jardín de nuestra democracia. Cultivémoslo.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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