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El cambio climático, una realidad para veteranos y nuestras familias

"Sin duda los veteranos estamos involucrados con los temas climáticos, nos preocupamos por nuestras familias ya que entendemos los riesgos de salud que el cambio climático plantea en las operaciones militares y en la salud familiar".
Opinión
Yaritza Perez
Madre y veterana que vive con su familia en Orlando. Es organizadora para Moms Clean Air Force y moviliza en Florida por la acción climática.
2019-07-09T13:58:33-04:00

Como madre y veterana militar me tomó muchos años entender que estamos siendo afectados de una manera desproporcionada y negativa por el cambio climático y la contaminación del aire en todo el estado y la nación.

Cuando me uní a los Marine Corps por primera vez, el presidente Clinton estaba en el cargo y mencionó una vez que nunca había creído que tuviéramos que elegir entre un entorno limpio y seguro o una economía en crecimiento. “Proteger la salud y la seguridad de todos los estadounidenses no tiene que ser a expensas de los resultados de nuestra economía”, fue la frase que utilizó.

En ese momento no lo entendía, pero después de servir en todo el mundo, comencé a ver las cicatrices que quedaban en el paisaje a consecuencia de las guerras y batallas históricas y actuales. Pensé para mí misma que los individuos: hombres, mujeres y niños, somos un reflejo de nuestro entorno y que a veces estos entornos se corrompían y afectaban los alimentos, el agua y el aire.

Como veterana militar, puedo decirles que he estado en estaciones establecidas en Camp Pendleton, San Diego, las cuales se encuentra en la costa oeste, y que entrené en USMCRD Parris Island, Carolina del Sur, en la costa este. Al igual que muchos de mis hermanos y hermanas, tomamos el entrenamiento justo después de la preparatoria o high school, lo que a esa edad representa que aún nos estábamos desarrollando en distintos niveles biológicos y fisiológicos.

La contaminación del aire en estas zonas puede afectar la salud humana de maneras muy obvias y negativas puesto que entrenamos frecuentemente en espacios al aire libre, entonces cuando no estamos hablando de un problema de calidad del aire, existe un serio problema de calor.

Muchas veces en la Isla Parris, teníamos que entrenar en interiores (sin aire acondicionado) debido a lo que en los entrenamientos llamaban “Condiciones de la bandera de Blag” -que es cuando el índice de calor se eleva por encima de los 90 grados Fahrenheit- y se recomienda que todo el personal suspenda el entrenamiento físico y el ejercicio extenuante.

Mientras estamos en servicio activo muchas veces nuestras familias viven con nosotros, dependiendo de la situación; sin embargo, en la mayoría de los casos, ellas también están sujetas a los mismos problemas que nosotros experimentamos tan solo por la cercanía.

Vivir en estos lugares me ha obligado a permanecer activa en espacios cerrados y pagando membresías en gimnasios. Sé que ha afectado a muchos de los miembros de mi familia, así como a mi hijo. Entre los sucesos de desastres naturales y los períodos de reconstrucción, el cambio climático a veces ha decidido por mí si es que puedo ver a mi hija en Ohio o a mi familia en Puerto Rico, puesto que a consecuencia de las condiciones meteorológicas y horarios de vuelo, se vuelve difícil, e incluso éstas circunstancias me han impedido tener oportunidades profesionales un par de veces.

Es por eso que me convertí en una defensora del aire limpio, porque hice un juramento como infante de marina para proteger a Estados Unidos contra todos los enemigos, tanto extranjeros como nacionales; mientras estábamos buscando armas nucleares de destrucción masiva en suelo extranjero, no podía imaginar que la misión continuaría aquí, a través de educar desde el hogar a otras madres y padres como yo, sobre el aire limpio y cómo aumentar su conciencia sobre los diversos problemas de contaminantes que hay en el aire, que ahora se han convertido en las nuevas armas de destrucción masiva, y lamentablemente no los estamos ‘cazando’ tan activamente como deberíamos.

Sin duda los veteranos estamos involucrados con los temas climáticos, nos preocupamos por nuestras familias ya que entendemos los riesgos de salud que el cambio climático plantea en las operaciones militares y en la salud familiar. Creo firmemente que la contaminación del aire ha dirigido e influido no sólo en el desarrollo biológico y fisiológico de mis hijos, sino que también ha afectado negativamente su conexión con la naturaleza y los beneficios rejuvenecedores de pasar tiempo en los espacios abiertos.

Los riesgos para la salud que enfrentamos comienzan al hacernos falta tiempo para poder estar en contacto con la naturaleza, lo llamamos “Desorden de Déficit de la Naturaleza”, y esto aumenta las conductas sedentarias, afectándonos como adultos; estas circunstancias afectan especialmente a los veteranos, a quienes les provoca un aumento en el trastorno de estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés) y finalmente genera diversas disfunciones hasta incluso llegar al suicidio.

Necesitamos fomentar una “Terapia Ecológica para Veteranos”, muchos de nosotros quienes sufrimos de trastorno de estrés postraumático, necesitamos tener acceso a espacios verdes, no solo para seguir entrenando, sino también para conectarnos, descansar y recargarnos. Quiero que tanto los veteranos como las familias experimenten la ‘ecoterapia’, desde nuestros parques nacionales, estatales y locales.

Como miembro activo de Ecomadres un programa en colaboración entre Moms Clean Air Force y Green Latinos, considero de vital importancia que los candidatos presidenciales hablen del cambio climático. Si bien podemos ser etiquetados como una minoría, existen muchos casos en que somos la mayoría (a veces incluso la mayoría de los votantes) y contamos con numerosos aliados y respaldo tanto a nivel nacional como internacional.

Escuché atentamente a los candidatos presidenciales debatir varios temas en el escenario en Miami esta y la semana pasada. Quiero saber: ¿Cómo van a proteger a nuestras familias y a nuestro país de la crisis climática? Aunque hablaron del tema, un gran avance con respecto a los debates presidenciales de 2016 durante los cuales ni siquiera se mencionó el cambio climático, sus respuestas breves no coinciden adecuadamente con la urgencia del problema. Las mamás queremos ver planes concretos para una acción audaz.

La familia es una parte muy importante de nuestros valores y sentido de empatía, lo que significa que lo que nos afecta a los individuos o como comunidades desposeídas, más tarde nos afecta a cada uno en una totalidad, aquí en los estados y en las fronteras globales.

No soy nada más una madre hispana en la oscuridad o el smog de la noche, soy parte de una constante fuerza en crecimiento. Moms Clean Air Force o madres y padres que caminan como aliados, que continuaremos la misión de proteger a nuestros niños y familias de los daños y problemas ambientales a través de la educación y la defensoría.

Muchas veces en la Isla Parris, teníamos que entrenar en interiores (sin aire acondicionado) debido a lo que en los entrenamientos llamaban “Condiciones de la bandera de Blag” -que es cuando el índice de calor se eleva por encima de los 90 grados Fahrenheit- y se recomienda que todo el personal suspenda el entrenamiento físico y el ejercicio extenuante.

Mientras estamos en servicio activo muchas veces nuestras familias viven con nosotros, dependiendo de la situación; sin embargo, en la mayoría de los casos, ellas también están sujetas a los mismos problemas que nosotros experimentamos tan solo por la cercanía.

Vivir en estos lugares me ha obligado a permanecer activa en espacios cerrados y pagando membresías en gimnasios. Sé que ha afectado a muchos de los miembros de mi familia, así como a mi hijo. Entre los sucesos de desastres naturales y los períodos de reconstrucción, el cambio climático a veces ha decidido por mí si es que puedo ver a mi hija en Ohio o a mi familia en Puerto Rico, puesto que a consecuencia de las condiciones meteorológicas y horarios de vuelo, se vuelve difícil, e incluso éstas circunstancias me han impedido tener oportunidades profesionales un par de veces.

Es por eso que me convertí en una defensora del aire limpio, porque hice un juramento como infante de marina para proteger a Estados Unidos contra todos los enemigos, tanto extranjeros como nacionales; mientras estábamos buscando armas nucleares de destrucción masiva en suelo extranjero, no podía imaginar que la misión continuaría aquí, a través de educar desde el hogar a otras madres y padres como yo, sobre el aire limpio y cómo aumentar su conciencia sobre los diversos problemas de contaminantes que hay en el aire, que ahora se han convertido en las nuevas armas de destrucción masiva, y lamentablemente no los estamos ‘cazando’ tan activamente como deberíamos.

Sin duda los veteranos estamos involucrados con los temas climáticos, nos preocupamos por nuestras familias ya que entendemos los riesgos de salud que el cambio climático plantea en las operaciones militares y en la salud familiar. Creo firmemente que la contaminación del aire ha dirigido e influido no sólo en el desarrollo biológico y fisiológico de mis hijos, sino que también ha afectado negativamente su conexión con la naturaleza y los beneficios rejuvenecedores de pasar tiempo en los espacios abiertos.

Los riesgos para la salud que enfrentamos comienzan al hacernos falta tiempo para poder estar en contacto con la naturaleza, lo llamamos “Desorden de Déficit de la Naturaleza”, y esto aumenta las conductas sedentarias, afectándonos como adultos; estas circunstancias afectan especialmente a los veteranos, a quienes les provoca un aumento en el trastorno de estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés) y finalmente genera diversas disfunciones hasta incluso llegar al suicidio.

Necesitamos fomentar una “Terapia Ecológica para Veteranos”, muchos de nosotros quienes sufrimos de trastorno de estrés postraumático, necesitamos tener acceso a espacios verdes, no solo para seguir entrenando, sino también para conectarnos, descansar y recargarnos. Quiero que tanto los veteranos como las familias experimenten la ‘ecoterapia’, desde nuestros parques nacionales, estatales y locales.

Como miembro activo de Ecomadres un programa en colaboración entre Moms Clean Air Force y Green Latinos, considero de vital importancia que los candidatos presidenciales hablen del cambio climático. Si bien podemos ser etiquetados como una minoría, existen muchos casos en que somos la mayoría (a veces incluso la mayoría de los votantes) y contamos con numerosos aliados y respaldo tanto a nivel nacional como internacional.

Escuché atentamente a los candidatos presidenciales debatir varios temas en el escenario en Miami esta y la semana pasada. Quiero saber: ¿Cómo van a proteger a nuestras familias y a nuestro país de la crisis climática? Aunque hablaron del tema, un gran avance con respecto a los debates presidenciales de 2016 durante los cuales ni siquiera se mencionó el cambio climático, sus respuestas breves no coinciden adecuadamente con la urgencia del problema. Las mamás queremos ver planes concretos para una acción audaz.

La familia es una parte muy importante de nuestros valores y sentido de empatía, lo que significa que lo que nos afecta a los individuos o como comunidades desposeídas, más tarde nos afecta a cada uno en una totalidad, aquí en los estados y en las fronteras globales.

No soy nada más una madre hispana en la oscuridad o el smog de la noche, soy parte de una constante fuerza en crecimiento, Moms Clean Air Force o madres y padres que caminan como aliados, que continuaremos la misión de proteger a nuestros niños y familias de los daños y problemas ambientales a través de la educación y la defensoría.

Nota : La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.


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