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Demócratas: la sangre pesa más que el agua

“La solución, según Trump, para ‘hacer a Estados Unidos mejor’, es levantar un muro, aislar al país en el ámbito comercial, deportar a millones, oficializar el racismo y no ofrecer soluciones reales, solo una agenda extremista”.
Opinión
Asesora ejecutiva de America's Voice
2016-07-29T09:37:55-04:00


FILADELFIA, Pennsylvania.- Pasada su histórica hazaña como la primera mujer en aceptar la nominación presidencial de un partido político principal, la candidata demócrata, Hillary Clinton, tiene ahora la tarea de convencer no solo a la base un tanto fracturada de su propio partido, sino al resto de los segmentos electorales que tiene que entusiasmar camino a los comicios del 8 de noviembre. Entonces, si es electa, haría historia como la primera mujer en alzarse con la presidencia de Estados Unidos.

Tiene que cortejar a los más férreos seguidores de su rival en las primarias demócratas, el senador de Vermont, Bernie Sanders, que siguieron manifestando su descontento durante el discurso de Clinton, y que ahora amenazan por dar su voto al Partido Verde, encabezado por Jill Stein. Tiene que movilizar a otros segmentos, y aquí el voto latino jugará un papel central, y tiene que apelar a republicanos desafectos con la candidatura de Donald Trump.

Diversos sondeos indican que un segmento de los votantes ve a Clinton con escepticismo o no están entusiasmados con su candidatura, aunque la presidencia no debería ser un certamen de simpatía, sino una decisión sobre la visión de futuro de este gran país.

Y estas convenciones, la republicana y la demócrata, fueron un estudio social de marcados contrastes, desde los visuales, la atmósfera y el tono, hasta las propuestas de política pública.

La Convención Nacional Republicana fue lúgubre, oscura, excluyente, xenófoba y pesimista. Trump, y quienes lo apoyan, sembraron miedo y división y ofrecieron una imagen apocalíptica del estado actual de la nación. Y la solución, según Trump, para "hacer a Estados Unidos mejor", es levantar un muro, aislar al país en el ámbito comercial, deportar a millones, oficializar el racismo y no ofrecer soluciones reales, solo una agenda extremista.

La Convención Nacional Demócrata semejó más la llamada Gran Carpa que defendió el ícono republicano Ronald Reagan, no sólo en los oradores sino en los delegados y los asistentes anglosajones, afroamericanos, hispanos, asiáticos, nativos estadounidenses y otros grupos étnicos; mujeres, hombres, miembros de la comunidad LGBTQ, discapacitados, indocumentados, residentes permanentes y ciudadanos adornaron el recinto con la hermosa diversidad que hace de este país un faro de esperanza para millones alrededor del mundo.

Desde que pisé este país hace tres décadas, recién llegada de Puerto Rico, me registré como votante independiente pues me parecía lo más apropiado como periodista. Desde que salté al campo del activismo en 2009, tras la histórica elección de Barack Obama, me he sentido con la libertad de expresar mis observaciones sobre el proceso político de esta nación.

Y debo decir que en estos casi 30 años nunca había visto a un Partido Republicano tan excluyente y prejuicioso, secuestrado por su ala más extremista y ahora encabezado, como tan elegantemente fue descrito por el presidente Barack Obama, por un demagogo cosechado en casa, como lo es Trump.

Y aunque este cónclave ha evidenciado las diferencias entre la élite demócrata y su ala más liberal, representada por Sanders, para los votantes demócratas, para quienes defienden la diversidad y la inclusión, y para quienes tienen una visión optimista del futuro, la selección en noviembre no debería ser complicada. En juego están el alma y los valores de esta nación.

En todas las familias hay diferencias. Pero, salvo en casos extremos, la sangre pesa más que el agua, y esas diferencias se resuelven por el bien común.

La familia demócrata no debería ser la excepción.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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