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Aristide se refugia en Africa Central

Aristide se refugia en Africa Central

El ex presidente de Haití, Jean-Bertrand Aristide, llegó a la República Centroafricana tras de huir de su país, bajo un ofrecimiento de exilio de Francia y Estados Unidos.

"Al derrocarme, han derribado el árbol de la paz", dijo el dirigente derrocado a la radio estatal, poco después de haber aterrizado a la empobrecida e inestable nación africana la mañana del lunes. "Pero este ya crecerá nuevamente, porque sus raíces están buen plantadas".

En sus primeras declaraciones públicas desde que escapó de Haití, Aristide dio las gracias a las autoridades locales y destacó que "Africa es nuestro padre, de los hombres y las mujeres de Haití".

La declaración radiofónica de Aristide, de menos de un minuto de duración, no mencionaron nada acerca de su regreso a Haití.

La llegada de Aristide puso fin al misterio en torno a dónde se encontraba, luego de su vuelo de fin de semana en el que huyó de Haití, donde los rebeldes avanzan sobre la capital.

"El se encuentra aquí con su esposa y les hemos concedido el asilo a nivel inicial, y luego veremos lo que ocurre", dijo el ministro de Comunicaciones Parfait Mbaye a The Associated Press.

Guardias de seguridad en el aeropuerto de Bangui, capital de la nación, dijeron que el avión de Aristide llegó a las 06:15 GMT.

Un reportero de The Associated Press expresó haber visto el aparato en la pista de aterrizaje y un automóvil del ministro de Relaciones Exteriores de República Centroafricana ingresando al aeropuerto.

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Aristide fue llevado de ahí al palacio presidencial de la capital, Bangui, con sus edificios llenos de huecos de balas.

La radio estatal dijo que Aristide permanecería en el país "por unos cuantos días" y posiblemente se iría luego a Sudáfrica, pero el informe no pudo ser confirmado de inmediato.

"No sé nada de eso. Pero nos enteraremos en los próximos días", dijo Mbaye al preguntársele a dónde iría Aristide posteriormente.

Estados Unidos, Francia y la nación africana de Gabón, en el occidente del continente, ayudaron a negociar el exilio de Aristide en República Centroafricana, dijo Mbaye.

El país, tan carente de capitales que no ha podido pagarle a sus funcionarios públicos durante tres meses, espera que la comunidad internacional ayude a cubrir la estancia de Aristide, dijo el ministro de comunicaciones.

Previamente, en Antigua, un funcionario caribeño de alto nivel dijo que Aristide le contó, durante una escala para reaprovisionarse de combustible en la isla, que su destino era Sudáfrica.

En Johannesburgo, sin embargo, el vocero presidencial Bheki Jumalo insistió en que Aristide no era esperado en Sudáfrica, que no le había ofrecido el exilio al dirigente derrocado.

"Todavía no tenemos noticias de que venga aquí. Yo creo que ya lo sabríamos si así fuera", dijo Jumalo.

Diplomáticos estadounidenses en Johannesburgo dijeron carecer de información sobre la llegada de Aristide al país.

Presionado por diversas naciones, grupos rebeldes y opositores, Aristide renunció el domingo y huyó al exilio, luego de dos semanas de rebelión en la nación caribeña.

Diversas naciones, entre ellas Panamá y Costa Rica, le han ofrecido el exilio a Aristide.

Se desconoce porqué República Centroafricana fue elegida como la primera fase del exilio de Aristide.

Regresó la calma en Puerto Príncipe

Mientras tanto en Puerto Príncipe, donde tras la partida de Aristide reinó el caos, se desataron actos de saqueos y hubo al menos 12 muertos, regresó la calma el lunes por la mañana.

El domingo, el jefe de la suprema corte de Jusiticia, Boniface Alexandre, fue juramentado como el nuevo presidente interino de Haití.

El líder rebelde Guy Phillipe, por su parte, dijo que respaldará a Alexandre y le dará la bienvenida a las tropas internacionales, mayormente de Francia y Estados Unidos, que empezaron a llegar a la empobrecida nación caribeña desde el domingo por la noche.

Phillipe se mostró el lunes conciliador y prometió "dejar las armas" en cuanto se alcance una solución política a la crisis.

"No tengo intención de luchar más", declaró Phillipe desde Puerto Príncipe a la cadena de televisión CNN, y agregó no tener "ambiciones políticas por ahora".

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Phillipe, un ex jefe de policía que encabezó un frustrado golpe de Estado en diciembre de 2001, dijo que "la guerra terminó". El rebelde consideró una "buena decisión" la salida del país de Aristide y señaló que era algo que el país y el pueblo haitiano "necesitaba".

Sobre si respalda a Alexandre, respondió con un lacónico "si" y agregó que contactará con líderes políticos "para encontrar una solución lo antes posible".

A raíz de la violencia registrada el domingo en Haití, el inspector general de la Policía, Rudy Berthomieux, anunció un toque de queda a partir de las 6 p.m. (23:00 GMT) en las calles de Puerto Príncipe.

Berthomieux dijo en declaraciones ofrecidas por la radio privada de Haití, que a partir de esa hora los ciudadanos deberán permanecer en sus hogares y que los agentes usarán la fuerza adecuada contra las personas que sean sorprendidas cometiendo algún acto delictivo.

Berthomieux había hecho un llamamiento por radio para que los agentes del orden se reincorporen a sus puestos e impongan la ley.

Por otro lado, un grupo de unos 200 infantes de marina de Estados Unidos llegó a Haití el domingo por la noche como vanguardia de una fuerza internacional de seguridad tras la renuncia y salida de Aristide.

Dos aviones militares aterrizaron en la oscuridad en el Aeropuerto de Puerto Príncipe y docenas de Marines se pusieron en posiciones de combate en la pista: "Estamos aquí para proteger los intereses estadounidenses", dijo un mayor de los militares de Estados Unidos en el aeropuerto.

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Con equipo completo de combate y uniformes de camuflaje los soldados descargaron todoterrenos y otros vehículos que habían sido asegurados durante el día por miembros de las Fuerzas Especiales canadienses, que tomaron el aeropuerto para asegurar la evacuación de sus ciudadanos.

Los canadienses seguían en sus puestos cuando llegaron los infantes de marina estadounidenses.

En total, Estados Unidos prevé el despliegue de unos mil efectivos en Haití para ayudar a restaurar el orden, dijo este lunes el secretario de Estado Colin Powell, aunque declinó indicar por cuánto tiempo estarán en el país caribeño.

En una entrevista con la cadena NBC, Powell dijo que Estados Unidos y las fuerzas de otros países pronto cambiarán el foco hacia funciones policiales tras la huída el domingo del presidente Aristide.

Consultado sobre cuán amplio sería el contingente estadounidense en Haití, el secretario de Estado dijo que "no tengo el número específico que me gustaría dar esta mañana, pero son cientos, quizás un poco más de mil, más o menos".

No obstante, Powell declinó indicar por cuánto tiempo se quedarían en Haití: "No le puedo responder eso en este momento".

Un funcionario del Pentágono dijo que los primeros 200 infantes de marina que arribaron el domingo habían partido hacia la nación caribeña desde Camp Lejeune, en Carolina del Norte.

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Los militares de Estados Unidos llegaron al aeropuerto poco antes de que el Consejo de Seguridad de la ONU autorizara por unanimidad el envío inmediato de una fuerza multinacional al país.

Francia, por su parte, también envió un contingente militar. El primer grupo de unos 50 efectivos franceses aterrizó el lunes a las 06:25 a.m. (11:25 GMT) en Puerto Príncipe.

Los militares franceses, del 33 regimiento de la Infantería de Marina, llegaron en un avión de la Fuerza Aérea francesa al aeropuerto de la capital haitiana.

"Nuestra misión es garantizar la seguridad de la embajada de Francia, la residencia del embajador y la seguridad de los ciudadanos franceses", dijo el comandante del destacamento, el coronel Daniel Deplatois.

"Otros militares franceses deberán llegar en la jornada. Habrá más de 120 hombres", añadió el oficial.

Francia debe enviar otra vanguardia de 200 militares desde sus bases en las Antillas y 100 gendarmes el lunes.

El embajador de Francia, Thierry Burkard, que estaba presente en el aeropuerto, se congratuló por la llegada de los militares galos, los primeros en desembarcar luego de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el despliegue en Haití de una fuerza internacional.

"Habrá coordinación entre las distintas fuerzas", precisó el diplomático, quien subrayó que Puerto Príncipe estaba "en calma" en la mañana del lunes.

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Por su parte, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Dominique de Villepin, quien se encuentra de visita en Tokio, llamó a "crear una dinámica de reconciliación nacional para establecer las condiciones de una verdadera recuperación de Haití" tras la partida del presidente Aristide.

Al pedir a Aristide que "sacara conclusiones de la situación de quiebra en la que había sumido Haití, Francia no ignoró el derecho, sino que quiso restaurarlo y devolverle todo su vigor", afirmó De Villepin en una declaración difundida la noche del lunes.

"Francia tuvo un solo objetivo a lo largo de toda esta crisis: ayudar a Haití a volver a encontrar el camino de la democracia y de la paz", subrayó.

"Llevó a cabo con este fin una concertación estrecha con Estados Unidos, sus socios en la región como Canadá, Brasil y México, así como con el secretario general de las Naciones Unidas", agregó el jefe de la diplomacia francesa.

Los primeros soldados de la fuerza internacional encargada de ayudar a estabilizar Haití comenzaron a desplegarse el lunes en Puerto Príncipe.

Medio centenar de militares franceses aterrizaron igualmente el lunes en el aeropuerto de la capital haitiana.

Esta "fuerza interina", cuyos efectivos no fueron precisados, será desplegada por un tiempo máximo de tres meses, hasta el envío de Cascos Azules de las Naciones Unidas a Haití. Estará encargada de crear un "entorno seguro" para ayudar a la estabilización política y al envío de ayuda humanitaria.

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El ministro francés tiene intención de viajar "próximamente" a Puerto Príncipe, "en cuanto se haya formado un gobierno de unión nacional y haya empezado a trabajar".

"Todas las fuerzas políticas que renuncien a la violencia pueden participar en el movimiento de reconciliación nacional", estimó De Villepin.

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