Este informe sobre el estado de los árboles en el mundo estima que 17,500 especies de árboles están en peligro, el doble del número de mamíferos, aves, anfibios y reptiles amenazados juntos. Esto supone un riesgo de colapso del ecosistema, advierte el informe, que llama a la acción urgente para revertir este declive.
Un mundo con menos árboles: uno de cada tres se enfrenta a la extinción
Al menos el 30% de las especies de árboles silvestres del mundo, desde las magnolias a los fresnos de Norteamérica o los árboles madereros tropicales se enfrentan a la extinción en su estado salvaje a causa de la deforestación, la tala y el cambio climático, según el inventario mundial más completo realizado hasta la fecha, publicado el miércoles.
Se trata del 29.9% de las 58,497 especies de árboles conocidas en el mundo. Pero es probable que la proporción en riesgo sea mucho mayor, ya que otro 7.1% se consideró "posiblemente amenazado" y el 21.6% no fue evaluado suficientemente. Sólo el 41.5% se confirmó como seguro.
Brasil, con el bosque más diverso del planeta, el Amazonas, es el país con más especies arbóreas amenazadas (1,788), entre ellas la caoba de hoja grande, el palo de rosa y la eugenia. En China, la sexta nación más biodiversa del mundo, la magnolia, la camelia y el arce figuraban entre las 890 especies en peligro.
Islas tropicales, especialmente Madagascar, se ven afectadas de forma desproporcionada, sobre todo el ébano y el palo de rosa. En Norteamérica, las plagas y enfermedades están provocando graves pérdidas en las poblaciones de fresnos.
Se estima que unas 142 especies ya han desaparecido de la naturaleza, mientras que 442 están al borde de la extinción, con menos de 50 árboles individuales.
Consecuencias nefastas
Aunque hasta ahora sólo se ha extinguido el 0.2% de las especies, los autores afirman que un declive acelerado de los árboles, que se consideran la columna vertebral del ecosistema natural, podría tener consecuencias nefastas.
Los seres humanos se ven directamente afectados por la pérdida de secuestro de carbono, producción de oxígeno, madera para la construcción, ingredientes para la medicina y la alimentación, amortiguadores de las tormentas y el bienestar que se deriva de la sombra y la belleza.
Más importantes son los impactos indirectos sobre los sistemas naturales de apoyo a la vida. En muchas partes del mundo, los árboles son los pilares de un ecosistema sano. Sin ellos, otras plantas, insectos, pájaros y mamíferos luchan por sobrevivir.
El informe se elaboró a lo largo de cinco años y contó con la colaboración de más de 60 socios institucionales, incluyendo jardines botánicos y universidades de todo el mundo, además de más de 500 expertos.
La organización recomienda ampliar la cobertura de las áreas protegidas para las especies amenazadas, realizar campañas de plantación centradas en las poblaciones de mayor riesgo, estrechar la colaboración mundial, aumentar la financiación de los esfuerzos de conservación y redoblar los esfuerzos para respaldar las especies en jardines botánicos y bancos de semillas.
El grupo ha puesto en marcha el GlobalTree Portal, una base de datos en línea para dar seguimiento de los esfuerzos de conservación a nivel de especie, país y mundial.
"Tenemos cerca de 60,000 especies de árboles en el planeta, y por primera vez sabemos cuáles de estas especies necesitan una acción de conservación, cuáles son las mayores amenazas para ellas y dónde se encuentran", dijo Malin Rivers, de la organización benéfica Botanic Gardens Conservation International en Kew, Londres.

















