Oficina del primer ministro británico niega haber presionado para lograr designación de Mandelson como embajador en EEUU

El gobierno del primer ministro británico, Keir Starmer, negó que hubiera presiones a funcionarios de seguridad para aprobar el nombramiento de Peter Mandelson —vinculado con Jeffrey Epstein— como embajador en Washington, tal y como aseguró un exfuncionario que afirmó que sintió presiones por parte de la oficina del primer ministro para acelerar la designación a pesar de las preocupaciones en materia de seguridad.

Video Puesto de Keir Starmer, primer ministro británico, podría estar en peligro por caso Jeffrey Epstein

La oficina del primer ministro británico, Keir Starmer, desmintió la afirmación de un exfuncionario de que había presionado a los funcionarios públicos para que aprobaran el nombramiento de Peter Mandelson como enviado del Reino Unido a Washington, y que parecía haber hecho caso omiso de las preocupaciones en materia de seguridad.

Starmer siguió envuelto en un escándalo por su decisión de nombrar a Mandelson como enviado de Gran Bretaña a Estados Unidos, antes de destituirlo el año pasado por sus vínculos con el fallecido delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.

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Olly Robbins, el funcionario de mayor rango del Ministerio de Relaciones Exteriores hasta que fue despedido la semana pasada por el escándalo, dijo el martes a los diputados que la oficina de Starmer tenía una "actitud despectiva" hacia la investigación de seguridad de su candidato a enviado a EEUU.

Había una "expectativa muy fuerte... procedente del Número 10 (Downing Street) de que él (Mandelson) debía ocupar el cargo y estar en Estados Unidos lo antes posible", declaró Robbins ante una comisión parlamentaria de control.

El Número 10 de Downing Street es como también se conoce la residencia oficial del primer ministro de Gran Bretaña.

"Mi oficina, la oficina del secretario de Relaciones Exteriores, estaba bajo presión constante; había un ambiente de persecución constante".

Un portavoz de Downing Street lo negó, afirmando que había "claramente una diferencia entre pedir información actualizada sobre un proceso de nombramiento" y mostrarse desdeñoso con respecto a la investigación de antecedentes.

El ministro del Gobierno Darren Jones declaró el martes en un debate de emergencia en el Parlamento que "no se ejerció tal presión más allá de pedir que el proceso se completara lo antes posible".

El lunes, Starmer declaró ante el Parlamento que se había "equivocado" al nombrar a Mandelson, pero acusó a los funcionarios de ocultar deliberadamente la información de que al político laborista se le había denegado la autorización de seguridad.

Posteriormente, el Ministerio de Relaciones Exteriores dio luz verde a Mandelson —de quien se sabía desde hacía tiempo que tenía vínculos cercanos con Epstein—, a pesar de que el gobierno confirmó ahora que los funcionarios independientes encargados de la investigación de antecedentes habían recomendado que se le denegara la autorización de seguridad.

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Esa revelación, publicada por primera vez por The Guardian el jueves pasado, ha provocado nuevos llamamientos a la renuncia de Starmer, después de que él insistiera anteriormente en que se habían seguido todos los "trámites debidos".

Durante el debate de emergencia del martes, la líder del partido conservador de oposición, Kemi Badenoch, instó a los diputados laboristas a presentar una moción de censura contra Starmer.

El asediado líder británico ha culpado a los funcionarios de mantenerlo deliberadamente al margen de la cuestión de la autorización de seguridad, y el lunes negó haber engañado al Parlamento con sus declaraciones anteriores sobre el escándalo.

"Caso dudoso"

En su tan esperado testimonio, Robbins ofreció una valoración más matizada e insistió en que aprobó formalmente a Mandelson después de que los funcionarios encargados de la investigación de antecedentes —pertenecientes a otro departamento gubernamental— concluyeran que se trataba de un caso "dudoso".

Robbins declaró ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes que existía "una expectativa muy, muy fuerte" de que Mandelson "debía ocupar su cargo y estar en Estados Unidos lo antes posible".

"Me informaron que... se inclinaban por recomendar que se denegara la autorización, pero que el departamento de seguridad del Ministerio de Relaciones Exteriores evaluó que los riesgos... podían gestionarse y/o mitigarse", dijo Robbins a los diputados.

"También me dijeron que los riesgos no estaban relacionados con la relación de Mandelson con Jeffrey Epstein", añadió.

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Los medios de comunicación del Reino Unido han informado de que las preocupaciones giraban en torno a los vínculos de la ahora cerrada empresa de cabildeo de Mandelson con empresas chinas.

Mandelson, ahora de 72 años, fue nombrado para el codiciado puesto diplomático de máximo nivel en diciembre de 2024, apenas unas semanas antes de que el presidente de EEUU, Donald Trump, tomara posesión el mes siguiente, y asumió el cargo en febrero de 2025.

Al ser preguntado sobre la posibilidad de denegarle a Mandelson la autorización de seguridad, Robbins admitió que eso habría sido un "problema difícil que habría planteado al ministro de Relaciones Exteriores y al primer ministro".

Sin embargo, insistió en que "eso no era lo que tenía en mente cuando tomamos esta decisión", al tiempo que señaló que una denegación habría "dañado" las relaciones entre el Reino Unido y Estados Unidos.

Robbins se negó a identificar a las personas que estarían detrás de las presiones. El jefe de gabinete de Starmer, Morgan McSweeney, un protegido de Mandelson, renunció en febrero, afirmando que asumía la responsabilidad por la decisión de nombrar a Mandelson.

La líder del Partido Conservador de la oposición, Kemi Badenoch, dijo que Starmer "decidió personalmente nombrar a una persona que representa un grave riesgo conocido para la seguridad nacional en nuestro puesto diplomático más sensible".

"El primer ministro no es apto para el cargo", afirmó. "Es hora de que se vaya".

Starmer destituyó a Mandelson en septiembre de 2025, siete meses después de que asumiera el cargo, tras salir a la luz nuevos detalles sobre la profundidad de los vínculos del exenviado con Epstein, quien murió en una prisión estadounidense en 2019 mientras enfrentaba cargos de tráfico sexual.

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"Mala elección"

La policía británica investiga ahora las acusaciones de que Mandelson filtró documentos confidenciales a Epstein cuando era ministro del Gobierno, incluso durante la crisis financiera de 2008.

Fue detenido y puesto en libertad en febrero y no se le han presentado cargos. Mandelson niega haber cometido ningún delito.

Durante la noche, Trump, quien ha criticado a Starmer por lo que percibe como una falta de apoyo a su guerra contra Irán, se metió en la controversia.

En su plataforma Truth Social, coincidió en que Mandelson "fue una muy mala elección" para el puesto en Washington. Pero, en un pequeño gesto de aliento, Trump agregó: "¡Sin embargo, hay mucho tiempo para recuperarse!".

Starmer dijo el lunes que ha iniciado una revisión del proceso de investigación de seguridad. Pero exfuncionarios lo han acusado de convertir a Robbins en chivo expiatorio.

El martes, Starmer dijo a los ministros que Robbins "cometió un error de juicio", pero que era un "hombre íntegro".