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Cultura

El invidente que superó el reto de convertirse en director de orquesta

Adrián Rincón debutó este miércoles como el primer director de orquesta ciego de España con un concierto para graduarse de la Escuela Superior de Música de Cataluña. Rincón entró en la ESMUC en 2017, no por su discapacidad, sino por su nota, para especializarse en dirección de orquesta y coro señaló previo al concierto que ofreció en la ciudad de Barcelona.
2 Jun 2021 – 02:01 PM EDT
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Adrián Rincón debutó este miércoles en L'Auditori de Barcelona como el primer director de orquesta ciego en España, con un concierto de fin de curso de la Escuela Superior de Música de Cataluña (ESMUC) en el que dirigirá a 46 músicos, tras afrontar y superar el reto de una "oportunidad única".

Según ha explicado Rincón en un encuentro con los medios horas antes del recital, este concierto de fin de curso supone para él una gran responsabilidad.

"Es una oportunidad para desarrollar tus competencias al máximo, teniendo en cuenta que eres el que está solo ante el peligro, el que tiene que apañárselas y que de ti depende de que sea un fracaso o un éxito, pero a la vez enriquece muchísimo", dijo.

Tras estudiar la carrera de piano clásico en el Conservatorio Profesional de Música de Salamanca, Adrián Rincón entró en la ESMUC en 2017, no por su discapacidad, ha subrayado hoy, sino por sus calificaciones, para especializarse en dirección de orquesta y coro bajo la enseñanza del profesor Salvador Brotons, a quien el joven director le ha agradecido su dedicación.

El repertorio del concierto de graduación se abrió con “Historia de un soldado” de Ígor Stravinski, una pieza sobre la que el joven músico tenía sus dudas por su complejidad, pero que acabó incluyendo como "un reto" y para poder hacer "un repertorio con todas las dificultades posibles".

En seguida dirigió el poema sinfónico “Puigsoliu”, del compositor catalán Joaquim Serra, con el arreglo que su maestro Salvador Brotons hizo en 2007.

Finalmente, el concierto cerró con la "sinfonía 8 en Sol Mayor OP. 88" de Antonín Dvorák, y una sorpresa final en la que la orquesta tocó un arreglo que Rincón hizo de un bolero para orquesta y que refleja su pasión por el jazz.

Empatía con colegas

Adrián Rincón ha valorado positivamente su relación con los músicos de la orquesta, quienes "saben que no veo y empatizan más conmigo, están más pendientes de mí", por lo que, "aunque no tenga contacto visual con ellos, cuando miro hacia un lado, ya saben a quién me estoy refiriendo".

Su mayor dificultad, ha reconocido, es aprenderse las partituras, algo que le obsesiona y que seguramente es "con lo que más tiempo se pueda perder".

Núria Sempere, directora de la ESMUC, celebró el "éxito" que supone la graduación de Rincón, tanto para el músico como para una entidad que, siguiendo su responsabilidad como centro público, ha adaptado su currículum educativo para así ofrecer las herramientas necesarias a un alumno con necesidades especiales.

En esta línea, Salvador Brotons ha subrayado el reto que supuso enseñar a Adrián Rincón una técnica como la de dirección de orquesta para la que, "aunque cada uno debe encontrar su forma, sí que se debe dar una base técnica", una dificultad que se compensó, ha remarcado, con la decisión y las ganas de aprender del estudiante.

Asimismo, ha indicado que, aunque el contacto visual es muy importante a la hora de dirigir, "no solo está la vista, también importa la fuerza que das en los brazos o la actitud frente la orquesta".

Para superar estos obstáculos, Rincón ha usado la memoria para aprenderse los cambios de compás, un elemento que no le supone mucho esfuerzo en contraste con sus mayores complejidades al no poder ver, como "hacer un buen 'leggato' y hacerlo con elegancia".

Adrián Rincón empezó profesionalmente en el mundo de la música en 2011 cuando inició estudios de piano jazz y piano moderno en el conservatorio de Salamanca, pero su pasión por la música viene de mucho antes, cuando con tres años empezó a escuchar obras de grandes compositores.

Desde entonces, el músico ha estudiado piano, órgano, producción musical de forma autodidacta, ha compuesto varias obras y realizando arreglos, y ahora se gradúa como director de orquesta y coro en la ESMUC.

Mirando hacia el futuro, Adrián Rincón, quien se considera un músico multidisciplinar, se muestra abierto a la multitud de oportunidades que se le pueden presentar, desde ser teclista en un musical, a componer o arreglar por encargo o preparar un repertorio para dirigir.


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