Junta de Control Fiscal

David Bernier espera que la Junta “intervenga lo menos posible”

El candidato del PPD asegura que, de salir electo, luchará por defender los intereses de los puertorriqueños ante el cuerpo supervisor.
31 Ago 2016 – 2:25 PM EDT

SAN JUAN, Puerto Rico. – El candidato a la gobernación por el Partido Popular Democrático (PPD), David Bernier, reaccionó al nombramiento oficial de los siete miembros que integrarán la junta de control fiscal.

Tras el anuncio hecho por Barack Obama este martes, Bernier aseguró que, su misión, de ser electo gobernador “será defender los intereses de los puertorriqueños ante esa junta”.

“Nos opusimos a la junta porque entendemos que lacera nuestro gobierno propio y es antidemocrático. Siendo la Ley Promesa (Ley de Administración, Supervisión y Estabilidad Económica de Puerto Rico) la realidad, defenderemos los intereses de nuestra gente siempre ante la junta o cualquier foro necesario para que lo que prevalezca sea el bienestar de las familias puertorriqueñas”, expresó Bernier.
El candidato destacó, además, que desde que se vislumbraba la aprobación de la Ley Promesa nombró un equipo de expertos, tanto puertorriqueños como de Estados Unidos, para preparar un plan fiscal a cinco años.

El presidente del PPD indicó que “tenemos que estar listos para gobernar desde el primer día. Esperamos que con el plan fiscal a cinco años que estamos elaborando y el estilo de gobernanza responsable, la Junta intervenga lo menos posible en las decisiones de nuestro gobierno”.
Agregó que “estoy seguro de que, junto a mi equipo de trabajo, puertorriqueños de todas las ideologías que se han unido a nuestros esfuerzos, tenemos la visión estratégica y la capacidad para poder echar a Puerto Rico hacia adelante. Si nos unimos como pueblo y gobernamos de forma realista y con desprendimiento, podremos recobrar nuestro gobierno propio lo antes posible”.

Mientras, María de Lourdes Santiago, aspirante a la gobernación del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), consideró que "el nombramiento a la junta de control fiscal de varias personas de origen puertorriqueño, es sólo un intento del gobierno de los Estados Unidos de suavizar el golpe, de crear la impresión de que la junta, de alguna torcida manera, nos representa.”

Sin embargo, opinó que “nadie puede a estas alturas llamarse a engaños. Esas personas van a responder, igual que sus compañeros estadounidenses, a los intereses de los que cabildearon para que la Junta actuara como su agencia de cobro. Además, algunos de ellos, por su estrecha vinculación a administraciones PPD y PNP, son también responsables de la crisis que alegadamente vienen a atender”.
A su vez, declaró que “con la designación de los miembros de la junta de control fiscal, se consuma la imposición de la dictadura, porque así lo permite el régimen colonial que nos ha traído hasta la quiebra. Como candidata a la gobernación, reitero que la respuesta digna ante este atropello es la no colaboración con esa imposición dictatorial”.

Igualmente, la Concertación Puertorriqueña contra la Junta de Control Fiscal ha advertido que la Ley Promesa y, por tanto, la junta de control fiscal federal, implicará el despido de miles de empleados públicos y del sector privado, la reducción significativa de pensiones y el cierre de agencias gubernamentales.
También ha alertado que conllevará la reducción del salario mínimo para los jóvenes menores de 25 años, la cancelación de beneficios alcanzados por los trabajadores, la venta de recursos naturales para pagar a los acreedores y el despojo de la tarjeta de salud para miles de ciudadanos puertorriqueños.

El colectivo se mantiene protestando para paralizar la celebración de una conferencia sobre Promesa en el Hotel Condado Plaza, donde se llevaría a cabo.

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