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Inmigración Infantil

Un niño enjaulado delante del Capitolio les recuerda a los congresistas que aún hay familias separadas

Una instalación de la artista Paola Mendoza que simboliza a un niño separado de su madre en la frontera marca el aniversario del anuncio de la 'política de tolerancia cero'. La obra, promovida por la organización Families Belong Together, ha sido visitada este martes por turistas y congresistas y recuerda que aún hay menores que no han sido reunificados con sus padres.
7 May 2019 – 6:57 PM EDT

WASHINGTON, DC.- La escena más representativa de la separación de niños migrantes de sus padres en la frontera nunca estuvo tan cerca del centro del poder político de Estados Unidos. Este martes, con motivo del primer aniversario del anuncio de la 'tolerancia cero' por parte del ex fiscal general Jeff Sessions, la organización Families Belong Together montó una instalación delante del Capitolio para recordar a los legisladores uno de los episodios más duros de las políticas migratorias de Donald Trump.

La obra, firmada por la artista y activista de origen colombiano Paola Mendoza, representa a un niño enjaulado que extiende la mano hacia su madre, que trata de alcanzarlo impotente.

La instalación busca "que la gente recuerde este momento en la historia que fue y es tan horrible y doloroso y qué pasó con esas personas", afirma Mendoza en declaraciones a Univision Noticias. "También lo pusimos al frente del Congreso para decirle a la administración que nunca nos vamos a olvidar de lo que les pasó a esas familias y vamos a seguir peleando hasta que sean reunidas".


Para crear la instalación, la artista asegura que se inspiró en la frase 'Trataron de enterrarnos pero no sabían que éramos semillas'. Por eso, en la jaula que alberga al niño y en el suelo por donde camina la madre colocó cerca de 3,000 flores para simbolizar a las familias separadas como semillas que florecieron.

"Las flores dicen que los niños que han sido separados y que están traumatizados siguen en la lucha, siguen intentando vivir y esperamos que vayan a poder superar el trauma que vivieron", asegura Mendoza.

La activista también colocó decenas de zapatos infantiles que representan a los niños que fueron separados y que aún no se han reunido con sus papás. Además, la instalación tiene unas pasarelas hechas con las cobijas plateadas que dan a los migrantes para protegerse del frío en los centros de procesamiento una vez que son detenidos por la Patrulla Fronteriza.


Oficialmente las separaciones de familias que se llevaron a cabo en el marco de la política migratoria de 'tolerancia cero' de Trump, se produjeron entre el 5 de mayo y el 26 de junio de 2017 y hasta principios de este año se creía que había afectado a un total de 2,654 familias.

Sin embargo, en enero pasado, un documento redactado por la Oficina del Inspector General (OIG) del Departamento de Salud y Servicios Humanos, puso en duda la cifra total de menores y familias separadas en la frontera y elevó la cifra a miles sin dar un dato preciso.

Además, organizaciones defensoras de los migrantes que trabajan en la frontera han denunciado que, pese a que Trump firmó el 20 de junio pasado una orden ejecutiva para detener la separación forzada de familias, la práctica continúa aunque en menor medida.

Políticos y estudiantes visitan la instalación

La organización que promueve la instalación, Families Belong Together, promete no descansar hasta que la práctica se detenga y los padres separados en la frontera vuelvan a ver a sus hijos.

"Estamos al frente del capitolio para demostrar que el público estadounidense no permitirá que el presidente Trump convierta a niños en huérfanos por su cruel agenda político", dijo en un comunicado Jess Morales Rocketto, presidenta de Families Belong Together.

La instalación, que estuvo todo el día frente al Capitolio, fue visitada por congresistas, turistas y colegiales que estaban de excursión en la capital.

"Hemos tenido un grupo de estudiantes de Arizona de 13 a 16 años que han visto en sus ciudad a los niños y papás botados en frente de los buses después de ser liberados por ICE y fue muy impactante para ellos. Había una niña que empezó a llorar", asegura Mendoza, quien explica que entre los visitantes también ha habido partidarios de las políticas de Trump que estaban conmovidos por la separación de familias.

"Esa es la función de arte: crear compasión. Yo soy activista y artista. Uso el arte para contar las historias que pienso que puede inspirar la compasión en la gente. No podemos estar tan divididos y no deberíamos estar tan divididos. Los niños no deberían estar separados de sus papás y creo que la mayoría de la gente de este país piensa eso", afirma.

Algunos congresistas demócratas también se acercaron a la instalación y aprovecharon para mostrarla en sus redes sociales y abogar por el fin de de la separación de familias.

"Tenemos que asegurarnos que esta atrocidad no vuelve a pasar en EEUU", aseguró el congresista de Texas Joaquín Castro.

"Hoy recordamos las injusticias que han pasado. Ni siquiera sabemos los números reales", dijo por su parte la congresista californiana Nanette Barragán, quien hizo un recorrido por la instalación que transmitió en vivo en sus redes sociales. "No vamos a parar hasta que cada niño se haya reunido con sus padres".

La política migratoria de 'tolerancia cero' de Trump en 15 fotos

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