Guardia Costera de Estados Unidos repatria a 63 migrantes a República Dominicana tras interceptación en el Caribe

La embarcación improvisada navegaba con sobrecarga extrema y sin suficiente equipo de seguridad cuando fue interceptada al noroeste de Puerto Rico. Aunque los 66 ocupantes fueron rescatados, solo 63 fueron repatriados a República Dominicana; los otros tres quedaron bajo custodia federal.

Video Guardia Costera intercepta un grupo de inmigrantes en balsa cerca de Halouver Beach

La Guardia Costera de Estados Unidos repatrió a 63 migrantes a República Dominicana después de interceptar una embarcación improvisada que transportaba a 66 personas en aguas del Paso de la Mona, entre Puerto Rico y República Dominicana.

De acuerdo con un boletín de la Guardia Costera, la repatriación se completó el sábado, cuando la tripulación del guardacostas Winslow Griesser entregó a los migrantes a dos embarcaciones de la Armada dominicana, identificadas como Bellatrix y Acrux.

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Los otros tres migrantes permanecen bajo custodia federal y enfrentan una investigación y posibles cargos por intento de reingreso ilegal a Estados Unidos, conforme al artículo 1326 del Título 8 del Código de Estados Unidos.

La interceptación ocurrió el viernes, durante una patrulla de rutina. La tripulación de un avión HC-144 Ocean Sentry detectó una embarcación improvisada de aproximadamente 30 pies de largo, con sobrecarga extrema, a unas 70 millas náuticas al noroeste de Aguadilla, Puerto Rico.

Ante el riesgo para las personas a bordo, los operadores de la Guardia Costera en el Sector San Juan desviaron al Winslow Griesser para interceptar la embarcación y solicitaron apoyo aéreo de un helicóptero MH-60T Jayhawk, desplegado desde la Estación Aérea Borinquen.

Había migrantes de República Dominicana y Haití

La Guardia Costera informó que rescató a las 66 personas que viajaban en la embarcación, entre ellas 55 hombres y cuatro mujeres que dijeron ser ciudadanos de República Dominicana, así como seis hombres y una mujer que afirmaron ser ciudadanos haitianos.

El teniente Alex Kearney, comandante del Winslow Griesser, destacó la actuación de las tripulaciones durante la operación y advirtió sobre los peligros de estos viajes marítimos.

“Estoy orgulloso de mi tripulación y de las tripulaciones aéreas de la Guardia Costera por haber evitado lo que podría haber sido un viaje traicionero para todos a bordo de una embarcación de migrantes sobrecargada el viernes por la noche”, declaró Kearney.

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El oficial añadió que los migrantes intentaban cruzar una extensa zona marítima en una embarcación con poco o ningún equipo de seguridad.

“Rescataron a 66 personas de una embarcación peligrosamente sobrecargada que intentaba cruzar un vasto océano con escaso o nulo equipo de seguridad y sin ningún respeto por la seguridad de la vida humana en el mar. Estos viajes son extremadamente peligrosos, y cualquiera que participe en el tráfico ilegal de migrantes puede ser procesado y encarcelado”.

Guardia Costera mantiene operativos contra la migración marítima irregular

La interceptación forma parte de las operaciones de vigilancia que Estados Unidos mantiene en el Caribe para prevenir entradas marítimas irregulares y responder a emergencias en el mar.

Según el boletín, la Guardia Costera trabaja con otras agencias federales mediante la Operación Vigilant Sentry y la Operación Bahamas, Turks y Caicos, con recursos aéreos, terrestres y marítimos desplegados en el Estrecho de Florida, el Paso de los Vientos, el Paso de la Mona y el mar Caribe.

La institución señaló que estos operativos buscan proteger la vida humana en el mar y prevenir la entrada marítima ilegal a Estados Unidos y sus territorios.

El caso también se enmarca en las acciones del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF), una alianza interinstitucional que, de acuerdo con las autoridades estadounidenses, busca investigar y procesar actividades delictivas vinculadas con organizaciones criminales y redes de tráfico y contrabando de personas.

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La Guardia Costera recordó que las personas interceptadas en el mar o detenidas en tierra no pueden permanecer en Estados Unidos ni en sus territorios, y que quienes intenten ingresar de manera irregular podrían ser repatriados o quedar sujetos a restricciones para acceder a programas migratorios legales.