Inmigración Infantil

Madres inmigrantes suspenden huelga de hambre en un centro de dentención de Pennsylvania por miedo a perder a sus hijos

Las mujeres, acompañadas por niños, huyeron de Centroamérica a causa de la violencia y emprendieron el peligroso viaje a EEUU en busca de asilo.
24 Ago 2016 – 9:13 PM EDT

Un grupo de 19 mujeres centroamericanas que estaban en huelga de hambre en un centro de detención familiar de inmigrantes en el condado Berks, Pennsylvania, suspendió la protesta por miedo a perder sus hijos.

“Hemos sido empujadas a suspender la huelga de hambre por la amenaza de oficiales de inmigración. Nos han dicho que si estamos débiles de salud el gobierno nos puede quitar a nuestros hijos y mandarnos a cárceles de adultos”, dijo el grupo en una carta enviada a través de un correo electrónico.

La huelga de hambre la iniciaron 22 mujeres el pasado 8 de agosto. Varias de ellas llegaron hace varios meses al centro que opera bajo el mando de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE). Demandaron esperar en libertad la resolución de sus casos de asilo que están siendo ventilados en las cortes de inmigración.

Las mujeres, todas ellas detenidas con hijos menores de edad, publicaron una carta dirigida al Secretario del Departamento de Seguridad Nacional Jeh Johnson, donde explicaron las razones del movimiento.


“Tenemos desde 270 días hasta 365 días de detención con niños de edades desde los 2 años hasta 16 años privándolos de tener una vida normal, sabiendo que tenemos traumas anteriores en nuestros países, arriesgando nuestra vida propia y la de nuestros hijos por toda la trayectoria del camino hasta llegar aquí, teniendo familiares y amigos que se hacen responsables de nosotros y que nos esperan con los brazos abiertos, y que inmigración se niega a dejarnos salir”, indicaron.

Este martes, a pesar de los esfuerzos invertidos, la huelga fue suspendida y anunciaron a cambio un ayuno de siete días para mantener vivas las exigencias. “Y para recobrar las fuerzas para denunciar las indignaciones y castigos que hemos vivido desde que empezamos esta huelga. Pero lo más importante, le damos un plazo de siete días a inmigración para que nos saque de este lugar”, escribieron.

“Nuestros casos están abiertos, por eso no nos identificamos”, dijo por teléfono a Univision Noticias una de las huelguistas horas después de iniciada la huelga el 8 de agosto. “Nos amenazan y tememos represalias”, agregó. La oficina de la abogada Bridget Cambria, que representa al grupo, dijo que los temores son ciertos. “Pueden alterar el resultado de los casos de asilo de nuestras clientas”.


“Nosotras dejamos nuestros países de origen huyendo de la violencia, amenazas y corrupción que ni siquiera el propio gobierno de cada país de Centroamérica puede controlar”, señalaron las inmigrantes.

Al terminar la huelga, las inmigrantes centroamericanas indicaron que “hicimos esto no por nosotras, sino por nuestros hijos. Hemos sacrificado nuestra salud y bienestar por ellos con la esperanza de que nuestras familias vivan de nuevo en libertad”. Y añadieron: “Desde que empezamos esta huelga, nuestros carceleros nos han castigado, nos han amenazado, nos han agredido de la misma manera que las personas que nos forzaron a huir de nuestros países”.

Aseveran que lo vivido en las últimas dos semanas “nos ha dañado a muchas de nosotras”, y que se alegran porque “algunas de nuestras compañeras han sido liberadas” pero “estamos indignadas de que discriminen en contra de otras”.

El domingo pasado activistas y familiares de los detenidos en Berks llevaron a cabo una protesta en las afueras del centro para pedirle al gobierno federal que los deje en libertad mientras los tribunales resuelven sus futuros.


“Unas 50 personas nos reunimos en las afueras de la cárcel de Berks para apoyar la huelga de hambre”, dijo a Univision Noticias Adán Marín, director de la organización ‘Make the Road’ (Se Hace Camino) de Pennsylvania. “También leímos unos 70 mensajes de solidaridad que llegaron de todo el país”.

Este fin de semana en Tenosique, Tabasco, sur de México, un grupo de mujeres centroamericanas que pernoctan en un albergue para inmigrantes grabó un video en el que envían un mensaje de solidaridad con las madres de Berks.

Las mujeres, todas acompañadas por niños menores de edad, como las detenidas en Berks, han sido informadas por activistas que administran el centro La 72 que, al llegar a la frontera de Estados Unidos para pedir asilo, pueden ser arrestadas y terminar en una de los centros de detención de ICE.

“Preferimos una cárcel en Estados Unidos que una tumba en honduras”, dijo a Univision María, cuyo nombre no es María y que pidió el anonimato por miedo a no concluir su camino al norte.

Las madres de Berks dijeron en la carta que si no son liberadas en los siete días de ayuno, “continuaremos la huelga de hambre. Le pedimos a la comunidad que continúe su solidaridad, que tomen medidas para traer luz a nuestra situación, que lleven nuestra voz al gobierno para que nos liberen de este infierno. Ayúdennos a asegurar que nuestros niños no sean arrebatados de nuestros brazos y que por fin seamos libres”, indicaron.

ICE ha dicho a Univision Noticias, a través de un correo electrónico, que "se toma muy en serio la salud, la seguridad y el bienestar de las personas bajo nuestra atención" y que estaba siguiendo de cerca lo que estaba ocurriendo en el centro familiar de inmigrantes del condado de Berks.

"El Centro Residencial Condado de Berks está dotado con servicios atención de salud mental y física con los que son tratados los residentes, y que son monitoreados", agregó.

La agencia federal también dijo que respeta los derechos de todas las personas y que no habrá represalias.

El Centro La 72 lleva su nombre en homenaje a los 72 inmigrantes ejecutados por narcotraficantes pertenecientes al cártel de Los Zetas en 2010 en San Fernando, Tamaulipas.

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