Inmigración Infantil

El último adiós de Gilberto Francisco Ramos, el niño migrante guatemalteco

Gilberto Francisco Ramos fue enterrado el sábado entre flores, velas, lágrimas y el dolor de los suyos.
12 Jul 2014 – 1:54 PM EDT

Entre flores, velas y llanto

Gilberto Francisco Ramos, el menor guatemalteco de 15 años que murió en el desierto de Texas tras entrar a Estados Unidos, fue enterrado el sábado en su pueblo natal entre flores, velas y el dolor de los suyos.

El sepelio tuvo lugar en San José Las Flores, unos 320 kilómetros al oeste de la capital, un mes después de que Gilberto se convirtiera en todo un símbolo de los niños migrantes no acompañados que intentan cruzar la frontera estadounidense de forma ilegal en busca de un futuro mejor, indica The Associated Press.

Vecinos de la familia llegaron su casa donde los padres habilitaron la antigua habitación del adolescente para realizar el velorio. Ahí, junto a un ataúd gris con adornos plateados que guardaba su cuerpo, amigos y familiares se acercaban a darle el último adiós y a acompañar a los padres en la pérdida.

El dolor de los padres

Frente al ataúd, un pequeño altar con flores silvestres y veladoras servían de tributo y una orquídea monja blanca, símbolo nacional guatemalteco, en la puerta de la casa era la señal para que la gente del pueblo supiera que ahí se estaba velando al joven.

En el interior del domicilio, las mujeres rezaban y lloraban. Fuera, los hombres esperaban el momento de trasladar a Gilberto hasta el cementerio, situado en una loma desde donde se divisa todo el pueblo.


"Aquí solo la tristeza va a quedar", lamentaba el padre del muchacho, Francisco Ramos.

"Saqué fuerzas para poder estar en el velorio, le pedí a diosito fuerzas porque no puedo ir al entierro", decía la madre, Cipriana Juárez que se encuentra muy enferma.

El cuerpo de Gilberto apareció el 15 de junio en el Valle del Río Grande, en estado avanzado de descomposición. Un rosario que le regaló su madrina cuando hizo la primera comunión y el número telefónico de su hermano en Chicago garabateado dentro de la hebilla de su cinturón permitieron identificarle.

Al parecer se perdió en su camino rumbo al norte y posiblemente murió debido a las inclemencias del tiempo. Se le realizó una autopsia sin encontrar señales de traumatismos.

"Era su decisión... Él se fue por la pobreza, porque quería ayudar en la medicina de su mamá, era una oportunidad", recordaba el tío, Catarino Ramos Juárez.

Se saturan las cortes

En tanto, la web del rotativo mexicano El Universal indica que son más de 40 mil los menores que se encuentran a la espera de acudir a una corte de Inmigración en EEUU luego de ser detenidos. Como existen solo 243 jueces para ello, el tiempo de espera en promedio es de 578 días.

Decenas de niños y jóvenes centroamericanos llegan a Estados Unidos, son detenidos, procesados y a la espera de procedimientos judiciales para ser deportados, pero al paso que van, las cortes ya resultan insuficientes.


El último reporte de Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC), el sistema que se encarga de monitorear las Cortes de Inmigración, detalla que a finales de junio de 2014, los expedientes a la espera de resolución llegaron al máximo histórico de 375,503 casos; esto es, 50 mil más que al principio del año fiscal 2013.

Y de los casos que están esperando turno, 12,841 corresponden a menores guatemaltecos, 12,696 a niños hondureños y 12,162 son de El Salvador, destaca El Universal.

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