El aumento en los precios de los alimentos está cambiando la forma en que millones de estadounidenses hacen sus compras. Tras registrar el mayor incremento en el costo de la despensa en los últimos 50 años, los consumidores han adoptado nuevas estrategias para estirar su presupuesto, desde comparar precios entre supermercados hasta sustituir productos habituales por opciones más económicas.
Cupones y ofertas: la inflación transforma los hábitos de compra de alimentos en Estados Unidos
Ante el fuerte aumento en los precios, millones de estadounidenses han cambiado sus hábitos de compra para ahorrar dinero, aprovechando desde cupones hasta ofertas.
Ante el fuerte aumento en los precios, millones de estadounidenses han cambiado sus hábitos de compra para ahorrar dinero. Es el caso de Apral Jack, quien utiliza aplicaciones para encontrar ofertas, recurre a cupones, compara precios entre supermercados y deja de comprar productos cuando considera que son demasiado caros.
Como ella, muchos consumidores han adoptado estas estrategias tras el incremento del 33% en el costo de los alimentos desde 2019, el mayor registrado en Estados Unidos en los últimos 50 años; reportó ABC News.
Este fenómeno es resultado de una combinación de factores, entre ellos las disrupciones en las cadenas de suministro ocasionadas por la pandemia, el aumento en los costos de transporte y mano de obra, fenómenos climáticos que afectaron la producción agrícola, enfermedades que impactaron al sector pecuario, así como el encarecimiento de productos importados y materias primas derivado de conflictos internacionales.

El impacto no es uniforme en todo el país. En estados como Hawái, donde gran parte de los alimentos llega por vía marítima, los costos de transporte han elevado aún más los precios. En ciudades con un costo de vida elevado, como San Francisco, numerosas familias enfrentan la presión simultánea del aumento en la renta, los servicios y la alimentación, obligándolas a ajustar cada aspecto de su presupuesto.
Uno de los factores que también han influido en este fenómeno es el conflicto en Oriente Medio, convirtiendo el costo de la canasta básica en un tema clave del debate político rumbo a las elecciones de mitad de mandato.

Los precios se han disparado
Uno de los ejemplos más representativos es el de la carne de res. El precio promedio de la carne molida alcanzó los 6.82 dólares por libra en junio, lo que representa un incremento cercano al 79% respecto a 2019.
La reducción del ganado, las sequías y el aumento en los costos de alimentación y combustible han contribuido a este encarecimiento, llevando a muchas familias a reducir su consumo de carne o a reemplazarla por proteínas más accesibles.
Aunque los salarios promedio han mostrado un crecimiento en los últimos años, especialistas señalan que la percepción de los consumidores sigue marcada por la pérdida del poder adquisitivo. El gasto en alimentos continúa siendo uno de los indicadores más visibles del impacto de la inflación en la vida cotidiana, lo que ha convertido la compra del supermercado en un ejercicio constante de planificación y comparación de precios.
Más que un ajuste temporal, expertos consideran que estos nuevos hábitos podrían mantenerse incluso si la inflación disminuye, ya que millones de hogares han incorporado una cultura de consumo más cuidadosa, basada en maximizar el rendimiento de cada dólar destinado a la alimentación.









