Muchos sueñan con recorrer y ver al mundo, pero pocos logran hacerlo desde el espacio tal y como lo hizo el abuelito hispano Jaime Alemán, un abogado, empresario y exembajador, quien se ha dedicado a explorar el planeta.
Abuelito hispano ya viajó a los 193 países de la ONU y al espacio: ¿De quién se trata?
El hombre de origen hispano habló de lo que sintió al viajar fuera del planeta una vez que visitó las 193 naciones oficiales. Esto fue lo que dijo.
Su hazaña llegó tras sellar su pasaporte en cada rincón reconocido por los gobiernos del planeta, y luego decidir que la Tierra se le quedaba pequeña y lanzarse a la última frontera a bordo de una misión de Blue Origin.
En una reciente y entrevista con N+ Univision, Alemán compartió los detalles de su aventura y el hito que lo sitúa en un grupo extremadamente selecto de seres humanos.
¿Quién es el abuelito hispano que ha viajado a los 193 países reconocidos por la ONU y al espacio?
No es una exageración pues Jaime Alemán, un hispano originario de Panamá, ha visitado los 193 países reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas ( ONU), además del Vaticano y Palestina. En pocas palabras ha estado tanto en el Polo Norte como en el Polo Sur.
Según relató en la entrevista, fue su hija Sophie quien le ayudó a pensar en su siguiente destino.
"Me dice: 'Papi, 12 personas han ido a todos los países, al Polo Norte y al Polo Sur. Tú eres el treceavo'. ¿Y los otros 12, alguno fue al espacio? Ninguno".
Esto lo convierte técnicamente en la única persona en la historia en combinar la visita a todas las naciones del mundo con un viaje fuera del planeta.
¿Qué sintió Jaime Alemán, el abuelito hispano, al viajar al espacio?
A pesar de la adrenalina que supone un despegue espacial, Alemán asegura que nunca experimentó tanta calma como en ese momento. A sus 71 años, el viaje no fue solo un logro técnico, sino un encuentro espiritual.
"Fue muy espiritual... Uno ve la curvatura de la Tierra, ves la atmósfera, el azul, pero sobre todo ves la oscuridad... Es una conexión con los dioses, con lo desconocido, con el misterio. Te sientes pequeñito, te sientes insignificante", dijo el abuelito hispano.
Esa paz, según cuenta, vino de una presencia especial. Semanas antes del vuelo, durante una sesión de meditación, sintió que su madre fallecida le daba un mensaje de calma: "Yo voy contigo al espacio". Con esa certeza, los temores desaparecieron, incluso cuando las llamas del cohete se escuchaban.
A pesar de haber visto el planeta desde fuera, Jaime atesora momentos específicos en tierra firme que marcaron su juventud, como cuando estudiaba en Europa o recorría África en barco antes de la era digital.
Como ejemplos habló de El Salto del Ángel en Venezuela, lugar que describe como pura "magia".
Mientras que de Ciudad del Cabo en Sudáfrica dijo: "Veo Cape Town una mañana, el sol saliendo y yo en la cubierta del barco... ves eso y te vuelves loco".
Para Alemán, viajar no es un acto solitario. En su misión espacial, llevó consigo la bandera de Panamá y dibujos de sus seis nietos. Asegura que su objetivo siempre ha sido inspirar a las nuevas generaciones de su familia, quienes ya siguen sus pasos: su hija ya ha visitado 146 países y su esposa más de 120.
"Yo estaba dispuesto a morir... la experiencia es tan extraordinaria, algo tan espiritual a los 71 años... fue para mis nietos una inspiración".
Al final de su charla, el mensaje de Jaime Alemán para todos los que ven sus fotos y hazañas fue: viajen. Para él, conocer el mundo no es solo acumular sellos en un pasaporte, sino alcanzar un estado de "compenetración total" con la humanidad y el universo.
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