publicidad
Elecciones parlamentarias en Venezuela

Venezuela: oposición y gobierno tendrán que aprender a bailar pegado

Venezuela: oposición y gobierno tendrán que aprender a bailar pegado

Con la oposición en control de la Asamblea Nacional se abre una oportunidad para restablecer el diálogo político perdido desde el inicio del chavismo

Elecciones parlamentarias en Venezuela
Elecciones parlamentarias en Venezuela

Ahora que el chavismo perdió su hegemonía en la Asamblea Nacional, los herederos del fallecido presidente Hugo Chávez y los grupos de la oposición deberán ensayar algo que no han hecho en los 17 años de revolución bolivariana: hablarse unos a otros.
En Venezuela empieza una complicada danza entre los dos polos de la sociedad venezolana que han estado de espaldas el uno del otro desde que en 1999 empezó la era del chavismo.

El voto castigo que desbancó al chavismo en la Asamblea fue más una expresión de protesta por las graves condiciones que padece la economía venezolana que una declaración de principios políticos por parte de los electores.

publicidad

Pero la gran tragedia de la política venezolana de estos últimos años ha sido la falta de diálogo, génesis de tantos otros males: desde la violencia sectaria hasta el desabastecimiento.

Por eso, lo que en muchos países es normal -Ejecutivo y Legislativo controlados por diferentes actores políticos-, en Venezuela es una novedad que causa nerviosismo.

Sin Chávez, sin puentes

El resultado electoral pone al país en buena posición para tratar de revertir años de distanciamiento y desconfianzas., marcada casi desde el principio por el estilo para algunos muy agresivo del entonces presidente y sellada con el frustrado golpe de Estado de 2002, un tema recurrente en el discurso oficial. 

La muerte del presidente Chávez fue una oportunidad perdida para construir esos puentes.

Lea también: ¿Qué puede hacer la oposición con mayoría en la Asamblea Nacional de Venezuela?

Sin el gran malabarista político que era el líder bolivariano, sus seguidores estaban en capacidad y en la necesidad para apuntalar la viabilidad del proyecto bolivariano de negociar pactos mínimos que garantizaran la gobernabilidad del país.

En marzo de 2013 ya eran patentes las señales de agotamiento de la economía venezolana y de que el modelo rentista petrolero de redistribución de la riqueza con el que Chávez benefició a los sectores más pobres estaba en peligro.

Era un buen momento para acercarse a la oposición, sorprendida por las masivas demostraciones de fervor popular ante la muerte del líder bolivariano.

El gobierno también había recibido un doble aldabonazo con la campaña electoral frente a Chávez con la que Henrique Capriles logró consolidar una plataforma opositora unida, la misma que ganó en abril de 2013 un inmenso terreno que casi frustra la elección de Maduro como el presidente sucesor.

Así hablan los diputados chavistas en la Asamblea nacional de Venezuela Univision


Fenómeno electoral

Bajar el tono de la retórica y cejar -o al menos postergar- las aspiraciones hegemónicas confesadas más de una vez por voceros oficiales, habría dado un respiro al país.

Menos virulencia política mejoraría la economía de un país en el que el proyecto del gobierno es considerado contrario a la empresa privada, que es la que se encarga de alimentar al país.

Mientras centenares de compañías estatizadas languidecen sin producir, empresas como la gigante agroindustrial Polar garantizan niveles mínimos de abastecimiento de productos básicos como la harina de maíz o aceite comestible.

Y sin embargo, Polar y tantas otras son objeto de campañas agresivas desde el Ejecutivo que las culpa de los males de la economía nacional, de emprender la llamada “guerra económica”.   

publicidad

Lea también: "Ha triunfado la guerra económica"

Pero Maduro decidió radicalizar el rumbo de la revolución y con eso agudizó las contradicciones en el modelo económico que al final contribuyeron a la parálisis del aparato productivo, la inflación y la escasez que afectan a toda la población venezolana.

El resultado electoral del domingo 6 de diciembre no es inesperado, sencillamente funcionó el viejo mecanismo del voto castigo con el que las sociedades le cobran a los gobernantes sus padecimientos.

Y vaya que son muchos: desde hacer colas en supermercados para ver si es posible conseguir alguno de los escasos productos de primera necesidad; asistir impotentes a la virtual desaparición del salario y el hundimiento del bolívar, la moneda nacional, frente al dólar; o padecer la sangría que deja la inseguridad en las calles de las principales ciudades.

Quizá el elector cansado de estas penurias no haya estado motivado por el restablecimiento del “diálogo político” cuando fue a votar el domingo, pero los efectos de su reclamo podrían ayudar en la labor y con eso en la eventual normalización de la vida venezolana.

“Ganó la guerra económica”

Claro que por ahora parecen ser buenos deseos porque inmediatamente después de aceptar la peor derrota del chavismo, un Maduro desafiante aseguró que ganó lo que llama “la guerra económica”.

publicidad

Es riesgoso para cualquier proyecto político no escuchar lo que dice la calle.  

Equiparar al humilde votante de parroquias pobres o pueblos remotos con “oligarquías transnacionales entreguistas” no parece ser el mejor camino de regreso al corazón del pueblo que hasta hace poco acompaño al chavismo.

La participación de más del 74% elevadísima en cualquier elección parlamentaria del mundo, indica que ese pueblo chavista salió a votar contra sus líderes y en favor de cambios que hagan mínimamente vivible a la hasta hace poco próspera nación petrolera.

En el chavismo han dejado claro que “este no es el fin”, algo lógico de pensar porque se trata de un sistema democrático donde la alternabilidad es la norma y no esa búsqueda de la hegemonía, a la que siempre ha aspirado el modelo bolivariano.

Parafraseando al exprimer británico Wiston Chruchill tras la derrota Nazi en África en 1942, quizá tampoco sea “el inicio del fin”, pero deben hacer algo diferente a lo que han hecho estos 17 años para que no sea “el fin del principio”.

Relacionado
Oposicion Venezuela
Oposición venezolana dice tener mayoría para controlar al chavismo
La MUD afirma haber obtenido una mayoría calificada de 112 diputados. La autoridad electoral aún no ofrece resultados totales.


 

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad