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Política

"Desastre silencioso": en zonas rurales de Georgia las muertes por coronavirus son tan alarmantes como en Nueva York

Un reporte de AP señala que las tasas de mortalidad per cápita en los condados rurales pobres del suroeste de Georgia están entre las peores del país. La explicación se encuentra en que hay muchas poblaciones pobres, con poco acceso a cuidados de salud.
11 May 2020 – 02:08 PM EDT

El coronavirus se está extendiendo en las poblaciones rurales del sur del país a niveles alarmantes. Un reporte de AP señala que las tasas de mortalidad per cápita en los condados de los empobrecidos sectores rurales del suroeste de Georgia están entre las peores del país.

Mientras la mayor atención se ha centrado en la mortalidad en el estado de Nueva York, que por el volúmen de muertes acapara mayor foco, la tasa per cápita en los condados de Georgia es igual de alta.

Eso parece explicarse porque son poblaciones pobres, con menor o ningún acceso a cuidados de salud que además tienen empleos que suelen exponerlos mucho más a potenciales contagios.

Georgia ha perdido siete hospitales rurales en la última década. Nueve condados en las zonas rurales de Georgia ni siquiera tienen un médico, según la Alianza de Georgia de Hospitales Comunitarios; 18 no tienen un médico de familia, 60 no tienen un pediatra, 77 sin un psiquiatra, señala AP en su reporte producido con el apoyo de Centro Pulitzer.


"De los 20 condados con la tasa de mortalidad más alta en Estados Unidos, seis de ellos están en el suroeste de Georgia, donde no hay mucha gente", señala el reporte. El fenómeno que ocurre en estas regiones parecen ser una foto de la desigualdad en EEUU ya que estas poblaciones rurales afectadas por el covid-19 en su mayoría son afroamericanos y pobres.

Más de una cuarta parte de las personas en el condado de Terrell viven en la pobreza, dice la investigación periodística. Este es un sitio en el que el hospital local cerró hace décadas, y donde las empresas han estado marchándose. Este esenario ha generado un clima de falta de oportunidades para muchos jóvenes que abandonan estos sitios para irse a las ciudades. En Terrell viven unas 8,500 personas.

"Incluso antes de que llegara el virus, la esperanza de vida de los hombres aquí era seis años menor que el promedio estadounidense", señala AP.

Poblaciones en riesgo

Estas poblaciones, además, suelen tener empleos en los que tienen más probabilidades de estar expuestos a situaciones sin distanciamiento social. El reporte cita una planta de procesamiento de alimentos en el cercano condado de Mitchell, donde cuatro empleados murieron por covid-19.

Un artículo de The Conversation, sitio de información sin fines de lucro, señala que en el sur rural, la pandemia de covid-19 se está convirtiendo en un desastre silencioso. La pandemia se presenta de modo más grave aquí porque muchas de las enfermedades crónicas que pueden conducir a síntomas más graves de covid-19, o incluso la muerte, son comunes en áreas del sur rural.

"La población es mayor y más pobre que en gran parte del país, y el sistema de atención médica se ha deteriorado durante años a medida que los hospitales pierden personal y cierran", dice The Conversation.

Además, tienen menos acceso a la atención médica. Al menos 21 personas han muerto por covid-19 en este condado, y docenas más en las comunidades rurales vecinas. Ante el ascenso en el número de muertes, ordenaron una morgue de emergencia.

Estos condados rodean la ciudad de Albany, sitio que alberga el hospital principal de la región, Phoebe Putney Memorial, que atiende a un área de 800,000 personas. El hospital está colapsado y los afroestadounidense representaron alrededor del 80% de las muertes del hospital.

Los negros (y los latinos) han estado muriendo a un ritmo mayor por la pandemia según varios análisis previos de la agencia AP y de otros medios.

Resistencia a las medidas

Y a pesar de la vulnerabilidad de la población, los estados del sur se han resistido bastante a las recomendaciones federales e internacionales en torno a las medidas de protección frente al virus con argumentos económicos.

El gobernador de Georgia, Brian Kemp, fue el primero en impulsar la reapertura de varios tipos de negocios, incluidos los salones de belleza, salones de tatuajes y restaurantes a pesar de las preocupaciones de los funcionarios de salud pública.

Hasta este lunes 11 de mayo, Georgia tiene más de 33,500 contagios en todo el estado y más de 1,400 muertos según datos de la Universidad Johns Hopkins.

Hasta el presidente Donald Trump, quien ha pujado para reabrir la economía cuanto antes rechazó las medidas de reapertura de Kemp. Pero el gobernador a su vez rechazó el llamado de Trump para revertir el rumbo de la reapertura.

Crisis, bancarrotas y cierres de tiendas: ¿sobrevivirán estas conocidas cadenas al coronavirus?

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