Elecciones 2016

Trump llega a la recta final de la campaña sin aclarar el futuro de los indocumentados

Se suponía que el republicano había sellado su plan migratorio con el detallado discurso de 10 puntos que dedicó al tema en Phoenix, pero todo parece indicar que la indefinición será su postura definitiva.
7 Sep 2016 – 8:45 PM EDT

GREENVILLE, Carolina del Norte -- Donald Trump cree que una de las fortalezas de un político es que nadie sepa que está pensando y eso es precisamente lo que ha conseguido sobre su plan migratorio.

Por segundo día consecutivo el camaleónico republicano dejó abierta este martes la puerta a una legalización de indocumentados sin antecedentes criminales.

Eso fue lo que le aseguró a la filial de CBS en Virginia WTKR repitiendo lo que había dicho un día antes en una rueda de prensa en su avión. Pero ésa es la versión conciliatoria del republicano. El Trump que habló en un mitin en Greenville, Carolina del Norte, ante unos 3,000 simpatizantes fue más parecido al candidato impenitente que hace una semana en Phoenix asociaba indocumentados con crimen.

La campaña había anunciado que el tema de su discurso de hoy en el centro de convenciones de esta ciudad rural en el este de Carolina del Norte iba a ser la inmigración, pero al final el impredecible candidato dedicó el grueso de su intervención a atacar a Clinton por las nuevas revelaciones sobre sus emails.

Al comenzar, Trump recordó que en su primer día en la Casa Blanca derogaría las “órdenes ejecutivas inconstitucionales (entre ellas las que protegen a indocumentados) para devolver el imperio de la ley a nuestro país”. También prometió que ese día comenzaría a implementar los planes para la construcción del muro en la frontera sur.

“Eso mantendrá fuera a los carteles violentos y los bandas, así como las drogas que están envenenando a nuestros jóvenes”, aseguró.

Y seis días después de su reunión con el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, Trump volvió a meterle el dedo en el ojo.

“¿Quién pagará por el muro?”, preguntó a los suyos. “Méxicooo”, respondieron convencidos.


Sobre la entrevista de Clinton con el FBI, que la agencia publicó justo antes del fin de semana del Día del Trabajo, Trump dijo que prueban que está incapacitada para ser presidenta. Uno de sus lugartenientes, el exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani, había dicho minutos antes subido al escenario que es el comportamiento típico de criminales.

“Usaron martillos para detruir teléfonos para que no pudieran ser entregados”, dijo Trump “y por cierto, ¿quién usa 13 teléfonos distintos en cuatro años? La única gente que usa tantos teléfonos están normalmente involucrados en actividad muy, muy sospechosa”, añadió.


Ambigüedad

Se suponía que Trump había sellado su plan migratorio con el detallado discurso de 10 puntos que dedicó al tema en Phoenix, Arizona, el miércoles pasado, pero sus nuevas declaraciones parecen indicar que la indefinición será su postura definitiva.

Según su plan, Trump prometía deportar a los indocumentados criminales y hacer que el resto se autodeportara para luego entrar en el país de modo legal como si nunca hubieran vivido aquí.

"Para quienes están aquí hoy ilegalmente y que estén buscando un estatus legal, tendrán solo una ruta y es solo una: volver a casa y solicitar reentrada bajo las reglas del nuevo sistema de inmigración legal que he presentando antes", había dicho en Phoenix.

Este lunes, ese plan exhaustivo sufría un cambio fundamental. Uno de los reporteros del pool de prensa que le acompaña en campaña le preguntó si descartaba una vía para la legalización de los indocumentados no criminales que permanezcan en el país y él respondió sorprendentemente: "No descarto nada. Vamos a tomar esa decisión en el futuro. ¿OK?".

En su entrevista de este martes con la televisión de Virginia Trump seguía jugando con la incógnita.

"Una vez que el muro esté construido... vamos a mirar dónde estamos con la gente que se quede, que han sido productivas, más allá del hecho de que vinieran ilegalmente".

El mitin de este martes es el primero después del Día del Trabajo, que tradicionalmente es visto como el comienzo de la recta final de campaña. En las nueve semanas restantes hasta el 8 de noviembre los candidatos intensificarán una agenda en la que los votantes tomarán prioridad frente a los donantes.

El candidato se jactó en Carolina del Norte del nuevo sondeo nacional de CNN que pone al republicano dos puntos por delante de Hillary Clinton.

“Ustedes están ganando, yo no estoy ganando”, dijo Trump que sin embargo se olvidó de hablar sobre otras dos encuestas publicadas hoy en las que no sale tan favorecido, como éste de Washington Post o este otro de NBC News

En todo caso sí es verdad que Trump está recortando la enorme ventaja con la que Clinton había entrado en el mes de agosto, tras las convenciones.

Pero el discurso de Phoenix podría haber causado daños a las aspiraciones de Trump con los hispanos. A quienes le retiraron su apoyo tras presentar su plan, no les convence la nueva indefinición del candidato.

“Que diga lo que diga. Ya no puede haber ambigüedad. Yo escuché el plan y el plan habla claro”, le dijo a Univisin Alfonso Aguilar, líder de Latino Partnership for Conservative Principles, un grupo que trabaja para difundir entre los hispanos los principios del pensamiento conservador.

Jacobo Monty, un abogado de inmigración exasesor del candidato, tampoco ve posibilidad de reconsiderar su apoyo. Dice que ha extraído dos lecciones de su trato con el candidato: “Primero, no hay que hacer negociaciones con un notario chueco, y segundo, pídele todo por escrito porque cada día cambiará lo que dice”.


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