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Elecciones 2016

Trump regresa a la Pequeña Habana a pescar el voto cubano e intentar dar la sorpresa en Florida

El candidato republicano visitó un restaurante emblema de los exiliados cubanoestadounidenses y se reunió con líderes del sur de la Florida tratar de ganar los votos electorales del estado que puede tener la llave de la Casa Blanca.
27 Sep 2016 – 6:24 PM EDT

Donald Trump, el candidato republicano, visitó por sorpresa este martes uno de los lugares míticos de la comunidad cubana en Miami: el Café Versalles. Lo hizo minutos después de tener un encuentro privado con un reducido grupo de hispanos republicanos del sur de la Florida en el Miami-Dade College.

Los dos encuentros -justo después del esperado debate electoral en el que Hillary Clinton consiguió imponerse- muetran el interés de la campaña del magnate por afianzarse en la Florida, uno de los estados considerados como péndulo y que puede darle la llave de la Casa Blanca a quien consiga ganarlo.

Por ahora, las encuestas muestran una ligera ventaja de Clinton, pero no lo suficientemente contundente como para que la demócrata pueda dar por hecha su victoria. Florida es el estado péndulo con más votos electorales, 29. Ganar aquí constituye casi un pasaporte seguro hacia el Despacho Oval.

No es la primera vez que el magnate llega a la Ciudad del Sol. Hace menos de dos semanas que estuvo en Miami, con el mismo objetivo: seducir a la comunidad cubana y venezolana para conseguir su voto en el condado de Miami-Dade, el único del estado de la Florida en el que no ganó durante las primarias de su partido.

Cortejando el voto cubano

"Yo lo que veo es que el voto cubano se está fortaleciendo con Donald Trump. El que gana la Florida casi siempre gana con 1 o dos puntos. Yo creo que Donald Trump va a ganar la Florida por dos puntos", señaló Nelson Díaz, presidente del Partido Republicano de Miami-Dade, uno de los poco más de los 100 hispanos republicanos que acudieron a escuchar a Trump.

"Ya ha venido varias veces a Miami-Dade a (visitar) a la comunidad de los hispanos, a conocernos, a decirnos que su mensaje es un mensaje positivo, que él no es antiinmigración, como la prensa dice y como los demócratas están diciendo. Él solo quiere que nosotros obedezcamos las leyes de inmigración", añadió Díaz.

Las encuestas muestran que el desempeño del republicano con los latinos es muy bajo. Una encuesta de Univision Noticias, publicada a mediados de septiembre, certificó que la demócrata aventaja al republicano en cuatro estados pendulares: Arizona, Nevado, Colorado y, precisamente, la Florida.


Muchos de los asistentes al evento de este martes en Miami eran cubanos y cubanoestadounidenses, complacidos con el hecho de que el empresario se apoye en ellos para conseguir ser el próximo presidente. Gran parte de la comunidad cubana de Miami -tradicionalmente republicana- reprocha a la administración de Barack Obama el acercamiento al régimen de Cuba.

Para José Pepe Cancio, un cubanoestadounidense que lleva 57 años en Estados Unidos, no cabía duda de que tan solo "17 horas después de Nueva York, que esté aquí en Miami, eso es un acto muy grande para él y para nosotros". El hecho de que Trump haya utilizado palabras como "violadores" o "narcotraficantes" para referirse a los inmigrantes o insista continuamente en su intención de construir un muro no implica -según él- que no vaya a obtener el voto latino.

"Está diciendo que necesitamos (los latinos) trabajo, seguridad nacional y yo considero que esos son factores muy importantes para la democracia de este país", explicó Cancio.

"Votando por un país"

María Cabrera, también cubana, compartía la misma idea. El republicano "habló con los hispanos, con un venezolano, con un guatemalteco, con cubanos... con uno de cada país y cada uno dijo su historia y por qué queremos que llegue Trump", dijo. Pero su máximo deseo -y por eso votará por él- es que "no queremos ni Cuba ni Venezuela. No estamos votando por un partido, estamos votando por un país".

Entre los invitados estuvo también Ileana García, fundadora de latinas por Trump, quien consideró que esta visita "le tocaba a la comunidad hispana" aunque explicó que "el hispano no es monolítico: se piensa que todos somos mexicanos y, sin ofender a nadie, hay mucha diversidad". García declaró que a los cubanos del sur de la Florida, al contrario que a otras comunidades de latinos, "nos preocupa más una ideología socialista-comunista".

Uno de los fundadores de Cubans4Trump, José Uz, no vio ninguna contradicción entre el mensaje migratorio de Trump y su deseo de ganarse a los hispanos. "La inmigración es muy importante para este país pero legal. Un país sin tener leyes es un desastre, una desorganización", explicó.

No eran de la misma postura un pequeño grupo de manifestantes que llegó para protestar contra la presencia de Donald Trump en Miami. Pese a la lluvia que caía, el grupo de unas 15 personas, no dejó de corear consignas en las que le acusaron de racista. Sin embargo, es difícil que Trump llegara a escuchar algunos de sus reclamos. Tras el evento en el Miami-Dade College se dirigió al restaurante Versalles, donde fue recibido con aplausos.



Estuvo poco más de cinco minutos. Una visita fugaz pero suficiente para tomar un café cubano -expreso y con azúcar- con el que buscaba sellar su compromiso con la comunidad cubanoestadounidense.

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