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Elecciones 2016

Cómo un comentario contra "valores liberales" de Nueva York afecta a Cruz entre los conservadores

Lo que pretendía ser una crítica contra Donald Trump le puede resultar caro a Cruz en el momento de las primarias en el estado.
8 Abr 2016 – 5:55 PM EDT

La mundialmente famosa frase “ I love New York” no parece ajustarse al candidato republicano Ted Cruz y a su áspero vínculo con lo que él describe como “los valores neoyorquinos”.

“Hay grandes hombres y mujeres en el estado de Nueva York. Pero todo el mundo sabe los valores de la ciudad que son socialmente liberales, pro aborto, pro matrimonio gay y orientados alrededor del dinero y los medios”, dijo Cruz en un debate de la cadena de noticias Fox el pasado enero.

Esas palabras, con las que originalmente el senador quería cuestionar las credenciales republicanas del neoyorquino Donald Trump, hoy se han convertido en un problema para Cruz en un estado que tendrá sus primarias el 19 de abril.


Sus dos contrincantes, Trump y el gobernador de Ohio John Kasich, han aprovechado esa crítica destinada al carácter “liberal” de la ciudad (y por extensión del estado) para debilitar su base conservadora.

Tres meses más tarde de aquel debate, el senador enfrenta cara a cara a esa ciudad cuyos valores menospreció, y que no lo ha acogido con los brazos abiertos.

Una relación complicada

Nueva York tiene una tradición demócrata muy arraigada por lo que algunos se preguntan cuánto han afectado realmente los dichos de Cruz al ya difícil vínculo que históricamente el partido tiene con el estado.

El periodista y presentador del programa Pura Política de la cadena de noticias neoyorquina NY1, Juan Manuel Benítez cree que Ted Cruz lo dijo cuando aún intentaba ganarse a los votantes del Estados Unidos más profundo.

En su llegada a la ciudad, el senador fue recibido a los gritos en un evento en un restaurante en una zona el Bronx de fuerte comunidad latina.

“La baja popularidad de Cruz lo precedía a sus dichos. Él tiene un perfil demasiado conservador, incluso para los republicanos de Nueva York que son bastante moderados”, opina desde Nueva York el analista del periódico Opportunity Lives Israel Ortega.



En la ciudad, Cruz intentó reducir el impacto negativo indicando que solo se refería “a los liberales de Nueva York”.

Pero aún así, el perfil del senador no parece encajar en la llamada Gran Manzana.

El último sondeo publicado por la Universidad de Monmouth muestra a Cruz último entre los republicanos con un 17%, lejos del segundo, el gobernador de Ohio John Kasich, quien tiene un 25% y de Donald Trump que encabeza las preferencias con 52% de apoyo.

“El mayor problema de Cruz no son sus dichos sino Donald Trump, que con su mensaje populista ha sabido llegar al votante de blanco de clase media de la zona norte del estado, un electorado muy diferente al de la ciudad de Nueva York, Buffalo y Rochester de corte más progresista”, opina Benítez.

Quién saca provecho

No son los demócratas los que sacan tajada de la antipatía que los comentarios del senador continúa generando en los neoyorquinos.

El ataque a los “valores de Nueva York” de Cruz comenzó como un embate a los valores de Trump, pero el millonario supo capitalizar esa molestia que generó el senador y exaltar las características de la ciudad en la que nació.


“La campaña de Trump lo está usando a su favor. Cruz habrá pensado en su momento que no era tan riesgoso lanzarle ese comentario, pero se equivocó”, explica Benítez.

Ortega concuerda y agrega que además le dio una oportunidad a Donald Trump de hacer varias intervenciones sobre los “buenos valores de los neoyorquinos en los atentados del 11 de septiembre”, y de cómo la ciudad se reconstruyó.

¿Puede revertirlo?

"La ciudad de Nueva York es unipartidista. Aquí, el voto es demócrata”, dice Benítez.



Pero entre los votantes republicanos del estado , observan los especialistas, hay dos vertientes: los moderados, que se inclinan por el estilo de Kasich y los populistas, que apoyan a Trump. Algo que se ha visto reflejado en los sondeos.

“No hay mucho espacio para un conservador como Ted Cruz. Cuando Cruz dijo lo que dijo, sabía que en cierto modo, podía dar por perdido el estado”, consideró Benítez.

Cruz trató de matizar sus dichos en su discurso del Bronx frente a un grupo de religiosos conservadores. Pero el tiempo para seducir a los neoyorquinos es muy corto y el rechazo entre Cruz y la ciudad es muy amplio.

Cruz no puede evitar que Donald Trump gane, y lo sabe. Lo que intentará hacer el senador es que el magnate no consiga el 50% de los votos, para que no se lleve todos los delegados del estado”, apunta Ortega.

En Nueva York, el reparto de delegados republicanos se divide por distrito. El candidato que obtenga más del 50% de los votos en cualquier distrito gana todos sus delegados. Si gana con menos del 50%, acumula dos delegados y el que salga en segundo, uno.

Los analistas creen que si pudiera retirar lo que dijo en aquel debate, lo haría. Porque por más que al senador no le gusten sus valores necesita del voto neoyorquino, no para ganar porque sabe que no podrá, pero sí para que el puntero republicano no se le escape en esta reñida carrera.

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