Elecciones 2016

¿Cómo hizo Donald Trump para embolsillarse a los cristianos?

En un discurso con propuestas similares a las de su antiguo rival Ted Cruz, el magnate buscó seducir a grupos de evangélicos de todo el país que se reunieron este viernes en Washington.
10 Sep 2016 – 10:40 PM EDT

Ya en enero, Donald Trump sabía la importancia que tendría el voto evangélico para lograr la candidatura del Partido Republicano. Por ello, fue a cautivar a los estudiantes de Liberty University, una de las universidades cristianas más grandes del mundo. Estaba en tierra de su rival Ted Cruz, en el lugar donde él había lanzado su apiración presidencial.

Aunque la asistencia para los estudiantes fue obligatoria, en el feriado de Martin Luther King el auditorio universitario no estaba del todo lleno. La acogida fue buena, hubo aplausos, gritos a favor del muro en la frontera con México y, sobre todo, risas. Pero entre el público había más de un indeciso. Y es que entonces el preferido allí era Cruz.

Ocho meses más tarde, desde la conferencia anual del Consejo por la Investigación Familiar (FRC por sus siglas en inglés), que reúne a decenas de grupos de la derecha religiosa, católicos, pero ante todo cristianos evangélicos en un hotel de Washington, Trump parece tenerlos a todos en el bolsillo.

Un viernes por la tarde, el salón rebozaba de gente. Decenas tuvieron que quedarse de pie. El público estaba integrado sobre todo por gente mayor y jóvenes, muchos de los cuales viajaron desde lejos. El año pasado, el mismo Cruz había dado un discurso allí.

Trump hizo sus deberes


Deya Bazán, una estudiante de relaciones internacionales de 20 años, fue una de las que notaron una evolución en la retórica de Trump. Ella asistió al discurso del magnate en Liberty University en enero pasado. “Esta vez dijo 'la primera carta de San Pedro' y no 'Pedro 1'”, dijo emocionada y con ironía, en referencia al lapsus que ese día tuvo Trump al citar la Biblia.

“Ahora parece más informado sobre lo que pasa en el mundo. Se ha rodeado de cristianos que están influyendo en su carácter”, dice esta latina nacida en Estados Unidos de padre peruano y madre dominicana.

Trump parece haber hecho sus deberes de casa. Arrancó con generalidades para calentar ánimos: “Vamos a proteger la fe cristiana como nunca antes”, lo que le ganó una ovación de los asistentes que se pusieron de pie. “Nuestra fe en dios nos guiará hasta la unidad de nuevo”, agregó.

Rápidamente, esbozó sus propuestas concretas.

Una de ellas fue la de revocar la Enmienda Johnson, que desde 1954 prohíbe que una organización religiosa apoye a un candidato político. Líderes religiosos con los que ha consultado temen que sus organizaciones pierdan su estatus libre de impuestos por respaldarlo. “Es la única manera en que voy a llegar al cielo”, bromeó el magnate.

Otro tema que le ganó un fuerte respaldo en la sala fue la promesa de una mayor oferta educativa para elevar la competencia. Bazán se sintió identificada con esta propuesta. Se crió en un barrio de una ciudad del estado de Nueva Jersey y, gracias a una beca, pudo educarse fuera de su entorno habitual. Pronto acabará sus estudios, y ya tiene una pasantía en una ONG cristiana de la capital estadounidense.

Trump también enfatizó el derecho a la educación a domicilio, algo que apoyan los conservadores, frente al temor de una educación que podría hablar de una educación sexual no tradicional.

Además, el candidato republicano dijo que eliminaría los estándares educativos Common Core, de los que había hablado Ted Cruz, lo cual le valió más aplausos.

Acerca del reemplazo del fallecido juez conservador Antonin Scalia en la Corte Suprema, Trump dijo: “Vamos a elegir jueces muy buenos”. Trump ha dicho que, de ganar, la candidata demócrata, Hillary Clinton, quitaría el derecho de los estadounidenses a portar armas. Pero esto no es del todo cierto.

“Trump dijo todo lo que la derecha religiosa quiso escuchar. Habló de la Corte Suprema y de la educación religiosa. Está haciendo todo lo que puede para arrebatarse a los líderes de la derecha religiosa de Ted Cruz”, consideró Peter Montgomery, experto en los grupos de la derecha religiosa para la organización progresista People for the American Way.

Además, desde su discurso de enero, el magnate “se ha reunido con líderes religiosos, les ha dejado incidir en la hoja de ruta del partido, y se ha unido con Mike Pence”, en referencia al compañero de fórmula escogido por Trump, un evangélico devoto.

Sus seguidores le perdonan

A pesar de todo, algunos asistentes expresaron dudas respecto a que Trump sea un cristiano devoto. Pero parecen perdonárselo. “Fue un discurso de fe, pero no un discurso cristiano”, dijo Robert Reid, que viajó desde el estado sureño de Louisiana para la conferencia, llevando una gorra con el lema de Trump: “Make America Great Again”.

Este ingeniero químico fue delegado de Cruz en la Convención Republicana y fue el fundador del movimiento conservador Tea Party en su estado. “Soy uno de estos rednecks que votan por Trump”, dice bromeando.

“Como cristiano, todos pensamos que Ted Cruz era la persona para Estados Unidos. Ahora las escamas se me han caído de los ojos, igual que Saúl”, dice en referencia a la Biblia. “Ted Cruz hubiera sido demonizado por la prensa, incluso más que Trump. Yo creo que Dios eligió a Trump”, opinó Reid.

Pero el experto Peter Montgomery fue menos optimista: “Trump ha logrado ganarse a los evangélicos porque es el único que queda. Trump es el candidato”.


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