¿Una semana escolar de cuatro días? Estas son las consecuencias que puede tener en los niños

Distritos en todo el país han estado experimentando con una nueva manera de recortar presupuestos: cancelar clases un día a la semana. Esto afecta a los padres, pero sobre todo a los niños: un estudio explica los efectos involuntarios de recortar el número de horas de clases a la semana.
16 Ago 2018 – 6:34 PM EDT

A medida que los distritos escolares de todo el país enfrentan crisis presupuestarias, un número de ellas ha encontrado una solución para cortar costos: cancelar un día de clases a la semana.

Distritos en al menos 21 estados han adoptado la semana de cuatro días, incluyendo uno de cinco distritos en Oklahoma, un tema que los maestros allí sacaron a luz cuando hicieron huelga y protestaron en abril de este año.

"Este paquete no soluciona el déficit que nos ha llevado a las semanas de cuatro días y aulas superpobladas", dijo el presidente de la Asociación de Educación de Oklahoma en ese entonces, criticando una nueva ley que proporcionaba aumentos salariales para los maestros.

Un estudio apunta a una consecuencia involuntaria pero quizás no tan sorprendente de recortar la semana escolar: un aumento en el crimen juvenil.

Usando técnicas estadísticas sofisticadas y datos de 1997 y 2014 en Colorado, los investigadores Stefanie Fischer y Daniel Argyle observaron cómo las semanas de cuatro días afectaron el crimen entre los estudiantes de secundaria.

Más delicuencia juvenil

Los resultados no se ven bien. En general, las semanas acortadas causaron que la delincuencia juvenil saltara casi un 20%, con los mayores aumentos en los delitos contra la propiedad. El estudio no encontró aumentos claros en la delincuencia violenta, pero hubo algunas pruebas de un aumento en los delitos de drogas.

Las tasas de delincuencia saltaron más los jueves; los investigadores teorizaron que los estudiantes trataron esa noche como una noche adicional de fin de semana.

"Nuestros hallazgos respaldan la creencia común de que cuando se supervisa a los jóvenes, mientras están en la escuela, es menos probable que cometan delitos", concluye el estudio, que se publicó en la revista Economics of Education Review, revisada por expertos ( peer reviewed).

En Colorado, una gran parte de distritos rurales tienen semanas de cuatro días, y algunos distritos suburbanos y urbanos también han adoptado este método recientemente.

Los distritos extienden cada día escolar, de lunes a jueves, de modo que el tiempo total que los chicos pasan en la escuela no se ve afectado. Eso le permite a los distritos ahorrar en costos de transporte, alimentos y servicios públicos, y tener un día libre adicional para los maestros también es una ventaja que podría mejorar la retención de maestros.

Las encuestas en los distritos afectados generalmente encuentran altos grados de satisfacción con las semanas más cortas. Pero este último estudio resalta una de las desventajas menos discutidas de este enfoque.

Aún así, los hallazgos de Colorado difieren algo de las investigaciones pasadas en esta área. En 2014, los investigadores que analizaron los días libres obligatorios no-pagos en Hawaii encontraron que coincidían con menos arrestos de drogas y asalto entre los jóvenes. Investigaciones anteriores indicaban que los días libres para protestas de maestros o desarrollo profesional conducían a más delitos contra la propiedad pero también a menos delitos violentos.

¿Cómo afecta todo esto al desarrollo académico? No está claro. Un estudio centrado en Colorado encontró que, si algo, cambiar a una semana escolar de cuatro días mejoraba los resultados en los exámenes. Pero en Oregon, las semanas de cuatro días fueron nocivas para el rendimiento académico, particularmente entre los estudiantes hispanos y negros, estudiantes de bajos ingresos y con discapacidades.

Estos hallazgos mezclados, algunos particularmente negativos, sugieren que los déficits de presupuesto le han presentado unas decisiones difíciles a las escuelas. Esto especialmente cuando las escuelas sirven muchos propósitos, como proveerle almuerzo gratis a los niños que pasan hambre, como lo reportó el Washington Post el año pasado.

“Es bueno y es malo”, dijo un estudiante de cuarto grado de Oklahoma en abril. “La parte buena es que tenemos más tiempo con nuestras familias, la parte mala es que algunos niños no pueden comer”.

Chalkbeat es una página de noticias sin ánimo de lucro que cubre los cambios en las escuelas públicas.


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