Las tensiones en el estrecho de Ormuz, el
cierre de infraestructura petrolera en Arabia Saudita y los conflictos internacionales impulsan el
valor de la energía a escala global. En Estados Unidos, el precio del
diésel supera los $6.00 y la
gasolina registra
repuntes
históricos que afectan la producción y distribución de bienes; su costo
asciende a 4,32 dólares a nivel nacional, superando los
6,50 dólares en estados como California.