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Calle inundada en Haití tras el paso de la tormenta Erika.

Cuando una tormenta acaba con casi el 90% del PIB de tu país

Cuando una tormenta acaba con casi el 90% del PIB de tu país

La tormenta tropical Erika dejó este verano perdidas millonarias en Dominica. Los estados más vulnerables piden ayuda en la Cumbre del Clima de París.

Calle inundada en Haití tras el paso de la tormenta Erika.
Calle inundada en Haití tras el paso de la tormenta Erika.

Por Lorena Arroyo (@lav_arroyo)

Agosto de 2015. La tormenta tropical Erika deja un rastro de destrucción a su paso por Dominica en el peor desastre natural que sufre la pequeña isla caribeña en décadas.  Se habla de una treintena de muertos y desaparecidos en los deslaves provocados por las fuertes lluvias que llegaron tras una incipiente sequía que hizo que en poco tiempo los suelos agrietados se convirtieran en escenario de corrientes de lodo que arrasaron campos y ciudades y penetraron en las viviendas. El primer ministro de la isla, Roosevelt Skerrit, califica las pérdidas de "monumentales".

Un mes después, un informe conjunto del gobierno isleño y varios organismos internacionales cuantifica las pérdidas en 483 millones de dólares, o lo que es lo mismo casi un 90% del Producto Interior Bruto (PIB) del país.

Erika - Dominica - August 2015

Posted by BVI DDM on jueves, 27 de agosto de 2015

Como pequeño estado insular del Caribe, Dominica es uno de los países más vulnerables a los desastres provocados por el cambio climático. Como este estado hay otras muchas naciones muy sensibles al calentamiento global que acuden a la Cumbre del Clima de París (COP21) en busca de ayuda.

"En un país que tiene de antemano un alto nivel de endeudamiento, imagínese el impacto de un evento de este tipo en la economía y en las opciones o esfuerzos por lograr el desarrollo sostenible", le dice a Univision Noticias Ricardo Mena, director de la Oficina de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres de las Américas (UNISDR).

Por eso, apunta el experto, se debe hacer frente a este tipo de fenómenos a través de la prevención. 

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"El abordaje tiene que surgir desde el ángulo del desarrollo sostenible para trabajar sobre la gestión del riesgo de manera prospectiva y correctiva que sobre la gestión del desastre que ya no permite una capacidad de reducir el potencial impacto sobre la población", afirma.

EL EJEMPLO DE LOS NASA EN COLOMBIA

De gestión de riesgos saben mucho en la comunidad Nasa de Colombia que consiguió reducir las muertes por un evento natural de 1.000 a 10 en poco más de una década.

Ese es el resultado que tuvieron al poner en marcha un programa que mezcla conocimientos ancestrales con un sistema tecnológico de alerta temprana de las erupciones del nevado del Huila y que les ha valido una distinción de Naciones Unidas como ejemplo de la prevención de riesgos.

El 6 de junio de 1994, un temblor en las faldas de ese volcán se juntó con las copiosas lluvias que habían caído en la zona y a la deforestación y provocaron una monstruosa avalancha en el río Páez que se llevó todo por delante.

El saldo: unos 1.000 muertos y varios municipios en las regiones del Huila y del Cauca destrozados. En noviembre de 2008, una avalancha bastante mayor dejó diez muertos.

Los sistemas de alerta temprana permitieron la evacuación de la població...
Los sistemas de alerta temprana permitieron la evacuación de la población que vivía a las faldas del volcán.

El secreto: lo que los expertos llaman resiliencia, la capacidad para anticipar, resistir y reponerse de una situación de crisis y de un golpe adverso, en este caso una amenaza natural (un temblor) cuyo efecto se multiplicó por la acción del hombre: la deforestación.

 “Para nosotros lo más importante siempre ha sido preservar la vida de la población y, de hecho, fue lo que se hizo en 2008 en los eventos más recientes que fue replegar a más de 4000 y 5000 personas en la zona de alta amenaza por el volcán”, le explicó a Univision Noticias el profesor Guillermo Santamaría, de la asociación de cabildos indígenas Nasa Cxhacxha.


Esa capacidad de adaptación y de sobreponerse a los desastres naturales será fundamental en América Latina y el Caribe, la región que, según los expertos, será una de las más afectadas por el cambio climático y el incremento de la temperatura.


 
M Á S SEQUIAS, INDUNDACIONES, FALTA DE ALIMENTOS...

Según un informe reciente de Naciones Unidas, los  desastres provocados por el clima en el mundo han tenido un costo de 606,000 vidas perdidas y 4,100 millones de personas heridas, que perdieron sus hogares o en situación de emergencia en los últimos 30 años.

 

Algunas regiones, como La Guajira, en Colombia y varios países centroame...
Algunas regiones, como La Guajira, en Colombia y varios países centroamericanos han sido fuertemente golpeados por la sequía este año.

En América Latina, donde sus efectos ya son visibles, se prevé que cada vez haya más inundaciones, sequías, que se registre un aumento del nivel del mar o el incremento de temperaturas. 

Y también habrá cambios en los techos para la producción de ciertos productos agrícolas, que pueden repercutir en la falta de alimentos o la aparición de epidemias que surgen con el aumento del techo de acción de los vectores que multiplican determinadas enfermedades.

"Hay una cantidad de factores de impacto que ya estamos viviendo y que en el futuro no van a hacer sino incrementarse", dice Ricardo Mena, de la UNISDR al mencionar las acuciantes sequías que se han visto este año corredor centroamericano cuya intensidad se debe también al fenómeno meteorológico de El Niño.

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En ese sentido, el informe “Grandes cataclismos: Cómo abordar los efectos del cambio climático en la pobreza” del Banco Mundial apunta que si no se actúa contra el cambio climático, habrá casi tres millones de pobres más en América Latina y el Caribe en 2030.

¿Entonces, qué debe hacer la región para afrontar estos riesgos?

La receta del éxito pasa, según ese informe, por “estabilizar las temperaturas a un nivel seguro” y reducir las emisiones netas mundiales de carbono a cero antes de 2100.

Pero además, los países latinoamericanos deben incorporar escenarios de cambio climático en las políticas y planes de desarrollo.
 

La planificación urbana es un factor fundamental para la prevención de r...
La planificación urbana es un factor fundamental para la prevención de riesgos.

De hecho, algunos como  Chile, Colombia, México y Uruguay ya están comenzando a hacerlo.

Y, entre las buenas prácticas al respecto, los expertos coinciden en señalar varios factores como  la planificación de infraestructuras que puedan soportar los nuevos "extremos climáticos", como apunta el asesor del Banco Mundial para el Cambio Climático, Erick Fernandes.

En la lista de tareas para adaptarse al cambio climático no puede faltar la organización del uso del suelo y el ordenamiento territorial para evitar situar asentamientos urbanos en zonas que pueden ser eventualmente sujetas a inundaciones, deslizamientos o invasiones del mar a causa del impacto del cambio climático o la utilización de una mayor variedad de cultivos resistentes a las nuevas condiciones climáticas.

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